Llegará un día en el que te decidas a participar en una triatlón y ese día será el 9 de Junio en el I Triatlón de la Mujer, que se celebrará en la Casa de Campo de Madrid. Lo que ahora te vamos a contar es lo que deberías hacer en la semana antes de la competición y el día después de competir.
SEMANA PREVIA
Deberemos realizar un entrenamiento fuerte alrededor de tres días antes de la prueba. Se trata de provocar un fenómeno llamado supercompensación por el que los depósitos del cuerpo se renuevan y preparan para el esfuerzo. Después de este entrenamiento ya no se debe entrenar fuerte.
Intentar que los entrenamientos se parezcan a la prueba que vamos a hacer se llama entrenar específico. Cuando se acerca la competición debemos realizar este tipo de trabajo lo más semejante posible a lo que haremos en la prueba. Entrenar las transiciones, las distancias de las pruebas por separado o seguidas son, de cara a la competición, los trabajos más interesantes.
También es muy importante alimentarse correctamente, priorizando alimentos ricos en carbohidratos y evitando “comida basura”. No olvidar la hidratación sobre todo el día antes y más si vamos a competir en verano. Beber la tarde antes de competir hasta orinar de forma transparente es una buena medida.
EL DÍA ANTES
No entrenar fuerte. Al igual que habremos hecho después de la supercompensación hacer distancias muy asequibles a cada deportista y a ritmos cómodos. Activar suavemente con alguna aceleración para acabar el entrenamiento del día antes.
Si en lo físico no hay que trabajar mucho, es muy importante dedicar tiempo y esfuerzo a aspectos mentales. Debemos evitar entrar en un estado de nerviosismo que no ayuda en nada y que consume mucha energía. Si la prueba está bien preparada en lo físico debemos confiar en nosotros mismos. Si dudamos de nuestra preparación lo mejor es no competir. Cuando aparezcan pensamientos negativos como “no voy a acabar”, “quedaré la última”, “voy a defraudar a mi entrenadora” debemos eliminar estos pensamientos negativos y pasar a admitir otros positivos. Poco a poco el deportista va almacenando una memoria de éxitos o fracasos que le ayudan a tener pensamientos positivos o negativos. Por ello es muy importante elegir pruebas que, de acuerdo al nivel de cada uno, lo lleven al éxito y afiancen progresivamente la confianza en si mismo. Debemos recordar nuestros objetivos para la prueba, tenerlos claros y frescos y reconsiderarlos de acuerdo a nuestra auténticas posibilidades. Hay muchas maneras de clasificar los objetivos, pero la más sencilla es la que nos sitúa ante objetivos de mejora personal, como por ejemplo bajar 1 minuto nuestro tiempo de natación frente a otros de logro competitivo como quedar entre los tres primeros de la prueba o clasificarse para un campeonato. Tener un objetivo para cada competición y haberlo elegido correctamente son actividades muy importantes para las que hace falta experiencia y la ayuda del entrenador.
El día antes los principios que hemos nombrado para alimentarse e hidratarse siguen siendo válidos y deben cumplirse. Hay que descansar lo suficiente en las últimas noches antes de la prueba.
PREPARACIÓN DEL MATERIAL
El día antes revisar todo lo necesario y prever los posibles imprevistos que se puedan dar y que de no tenerlos en consideración nos pueden dejar fuera de la competición. Al menos hay que asegurarse de:
- Estado de la bicicleta. Recambios.
- Ropa de competición: mono, zapatillas, gafas...¡No estrenar nada!
- Casco, dorsal, goma.
- Botellín para el agua, gorra, crema solar …
LA CAJA DEL TRIALETA
Se trata de una caja que todo triatleta (club o grupo de compañeros) debería preparar y llevar a todas las competiciones. Todo lo que se guarda en ellas sólo se utiliza en caso de auténtica emergencia y no sustituye ni nos permite no preparar el material. En esta caja debería haber:
• Rotuladores, gorro de natación nuevo, dorsal de bici sin rotular, pegatinas de papel, dorsal de plástico en blanco, imperdibles, abrazaderas de plástico,…Nos permite rotularnos y confeccionar nosotros mismos estos elementos si faltan en la bolsa o se ha hecho muy tarde.
• Goma de dorsales, gafas de nadar, repuestos de bici, herramientas básicas, gafas de sol, gorra, barritas energéticas, protector solar, crema de masaje, botella de gel… para aquellos que se olvidan de estas cosas.
• Tijeras, bomba de bicicleta de pie, tiritas, compresas…
El uso de la caja es muy sencillo: sólo se usa lo que no se ha llevado y después de la competición es necesario que el que lo ha usado reponga aquello que se haya usado en las mismas condiciones que lo que se llevó.
EL DÍA DE LA PRUEBA
- Alimentarse según horarios y con la comida habitual en nuestra dieta . No experimentar con alimentos nuevos.
- No competir en ayunas. Si hace falta se debe madrugar para alimentarse.
- Ojo con la ingesta de glucosa antes de la prueba. Este suele ser un problema que se repite
REVISIÓN DEL CIRCUITO
- Es nuestro deber conocer los recorridos. Llegar pronto y revisarlos ayuda al éxito
- Sirve de calentamiento y da seguridad
ESTIRAMIENTO
- Asegurarnos de los horarios de salida.
- No calentar demasiado pronto. No sirve de nada.
- Es preferible un estiramiento con movimientos parecidos al deporte a realizar
VISUALIZACION DE LA PRUEBA
- Ver “mentalmente” la secuencia de la prueba y el logro del objetivo planteado.
- Visualizar especialmente las acciones de las transiciones.
- Visualizar la estrategia y la toma de decisiones
DURANTE LA PRUEBA
- Regular el ritmo de competición según objetivos y propias capacidades.
- Toma de decisiones
- Beber y refrescarse durante la carrera y la bici. No comer nada
- Aceptar la realidad que nos rodea
DESPUES DE LA PRUEBA.
- Volver a la calma de forma de forma progresiva. Estirar.
- Comer e hidratarse en la primera media hora.
- Descansar para poder asimilar el trabajo realizado.