¿Tienes poca energía?, ¿Te cuesta mucho más que antes aguantar el rodaje largo de turno? ¿Has perdido vitalidad? ¿Te falta chispa en las cuestas?… Seguro que te has olvidado de que tus músculos necesitan proteínas "a cholón".
LO QUE LES PASA A LAS PROTEÍNAS EN MI CUERPO
Las proteínas que ingerimos tienen mezcla de hasta 20 aminoácidos, que son los bloques esenciales con los que se forman estos nutrientes. La digestión escinde la proteína en esos bloques, que pueden así ser absorbidos por el cuerpo y luego vueltos a estructurar para generar tejidos como el músculo, el tejido conectivo, proteínas inmunes, etc. Este proceso es un flujo constante, aunque los músculos contienen la mayor parte de las proteínas éstas no están “bloqueadas” en ellos.
El balance del nitrógeno, que es como se llama este proceso, está controlado por factores hormonales, por la cantidad de calorías que tomas en tu dieta y por la disponibilidad de los aminoácidos, particularmente los nueve esenciales que tu cuerpo no puede sintetizar y tienes que tomar forzosamente en tu dieta. Depende de forma directa de tu nivel de actividad, ya que el ejercicio es el mejor factor anabolizante (constructor de músculo) que existe.
|
Los alimentos más ricos en proteínas son la carne, el pescado, los huevos, la leche y sus derivados, las leguminosas y los frutos secos. Pero en realidad, todos nuestros alimentos en su estado natural contendrán proteínas, aunque sólo sea en pequeñas cantidades.
Podemos considerar que un plátano, una coliflor o una espinaca no son fuentes importantes de proteínas; sin embargo, contienen un 2 o 3 % de éstas. Los cereales, compuestos en su mayor parte por almidón (es decir, por hidratos de carbono), contienen también alrededor de un 10% de proteínas.
Curiosamente, en la dieta media de Europa, tan rica en proteínas, hasta el 4% de éstas proviene de las patatas, a pesar de que éstas no suelen considerarse como una fuente de proteínas.
Sólo algunos de nuestros alimentos, obtenidos de su fuente natural por un proceso de extracción, carecen totalmente de proteínas. El azúcar, por ejemplo, no contiene más que sacarosa, un hidrato de carbono. En el azúcar no hay proteínas (ni vitaminas, ni grasas, ni elementos minerales), pero en la caña o en la remolacha originales sí había algunas proteínas.
De forma similar, todos los aceites que empleamos para nuestra alimentación son grasas puras, pero las aceitunas, las nueces de palma o cualquier otra fuente que se haya usado para obtener el aceite son también fuentes de proteínas.
El almidón se puede extraer puro a partir del trigo, del maíz o del arroz, que también contienen proteínas.