¿Qué nos dice una prueba de esfuerzo?

runners.es 17/07/2009
POSITIVO NEGATIVO VOTOS
Etiquetas: interpretra , prueba , esfuerzo , rodrigo , gavela

¿Qué nos dice una prueba de esfuerzo?

Ya os hemos explicado en que consiste una prueba de esfuerzo y en que centros médicos podeis realizarla. Hoy os damos un ejemplo de los resultados de una de ellas para que veais como se interpretan esos datos de cara a la competición

En las pruebas de esfuerzo se completan unas fichas donde aparecen todos los datos fundamentales que debe conocer el corredor, de las distintas mediciones realizadas en las diferentes pruebas. También se realizan las denominadas pruebas complementarias, que hacen que la información obtenida sea mucho más completa, con pruebas como la electrocardiografía y espirometría en reposo, pruebas de fuerza (dinamometrías), de flexibilidad y un test sencillo para evaluar la adaptación cardiovascular al ejercicio (como el test de Ruffier, en el que se miden las pulsaciones tras hacer una serie de flexiones de piernas.)

A continuación os expone y explica nuestro Jefe de Área de Entrenamientos, Rodrigo Gavela, lo que suele ser una ficha para rellenar con los datos obtenidos:

"Hace unos años, cuando aún competía a nivel profesional, disputé el Campeonato de España de Maratón 2001 en Barcelona y doce días antes (el 6 de marzo) realicé una prueba de esfuerzo y sus complementarias en el Centro de Medicina Deportiva Oberón XXI de Madrid. Con ella pude valorar mi estado de forma de cara al maratón, para saber exactamente cuáles eran mis posibilidades de marca. La prueba fue dirigida y controlada por la doctora María Jesús Núñez que estuvo apoyada por la enfermera Verónica Prieto. Los resultados de la prueba de esfuerzo fueron los siguientes:

Prueba de Esfuerzo de Rodrigo Gavela

Tapiz Rodante

Protocolo: Inclinación del 1% del tapiz durante toda la prueba, con un incremento de 1 km/h cada minuto.
Carga Inicial: 6 Km/h ó 10 mint/km
Carga Final: 21,43 km/h ó 2'48" por km

PARÁMETROS MÁXIMOS:

FC max: 186 p/m
VE max: 171,6 l/minuto
VO2 max: 4,278 l/minuto
VO2 max: 65,8 ml/kg/minuto
VO2 max teórico: 3,5 l/minuto

Umbral Aeróbico Vt1:

FC: 150 p/m
%FC-FCM: 80,6 %
VO2: 49,1 ml/kg/minuto
%VO2-VO2 max: 74,6%
Carga: 15 km/h ó 4 min/km

Umbral Anaeróbico Vt2:

FC: 176 p/m
%FC-FCM: 94,6 %
VO2: 62,5 ml/kg/minuto
%VO2-VO2 max: 94,9%
Carga: 19,35 km/h ó 3'06" por km

Recomendaciones de Ritmos de Entrenamiento:

Entrenam. continuo extensivo: 15 km/h ó 4’ por km, a 150 p/m
Entrenam. continuo intensivo: 17 km/h ó 3’30” por km, a 172 p/m
Entrenam. interválico extensivo: 19, 35 km/h ó 3’06” por km, a 180 p/m
Entrenam. interválico intensivo: 21,3 km/h ó 2’48” por km, a 185 p/m

Nada más saber los resultados obtenidos en la prueba de esfuerzo pude tener varias cosas claras: mi estado de forma real de cara al maratón y las faltas o errores cometidos en el entrenamiento realizado.

Sabía y era consciente por mis entrenamientos diarios que llegaba al Cto. de España de Maratón con importantes lagunas en la preparación, todas ellas debidas a la falta de tiempo: sólo tuve cuatro meses para recuperarme del anterior maratón y prepara este; por otro lado, mi trabajo no me permitía doblar y hasta febrero no pude entrenar ningún lunes, además de largos y continuos viajes y menos horas de sueño de las deseables, y, por último, el tiempo tan infernal que hemos tenido este invierno en León. Así era prácticamente imposible preparar bien un maratón… pero lo intenté, con más ilusión que ganas.

Lo que si puedo decir es que cuando entrenaba lo hacía muy cómodo, con ganas, buenas sensaciones y buenos tiempos, lo que no podía ser más positivo. El resultado de la prueba de esfuerzo no me pilló por sorpresa, pues tenía que salir así, aunque siempre guardaba la esperanza de que el resultado fuera mucho mejor. Pero la realidad se impuso una vez más y tuve que aceptar que llegué bastante flojo a la competición.

La prueba de esfuerzo muestra que tengo bien trabajado el primer umbral, pero no está tan bien el segundo, pues en este sólo aprovecho el 94% de mi consumo máximo de oxígeno. Esto significa que no había hecho suficientes entrenamientos de series y repeticiones, y menos a los ritmos que debería. Además, tiene otra lectura más: aunque mi ritmo máximo era de 3'06" el km, estaba claro que con ese porcentaje de aprovechamiento de VO2 no debería acercarme demasiado a él en ningún momento del maratón y, por supuesto, jamás superarlo. En esta situación, lo mejor era competir a 10" o 15" más lento por km y de este modo no correr riesgos.

Con datos tan contundentes sólo me quedaba una opción, ser prudente en el maratón, correr con la cabeza muy fría, esperar a los errores de los demás y de este modo aprovechar mi experiencia para aplicar la mejor táctica. Mi estrategia estaba clara desde el principio, correr lo más a ritmo posible, y sólo al final si los rivales me lo permitían, poner en práctica algunas de mis tácticas previstas para atacarles y sacar partido de ello. ¿Qué ocurrió en Barcelona?

En el maratón de Barcelona nos jugábamos este año los maratonianos de este país el Campeonato de España de Maratón, tanto individual como por equipos. Mi situación de salida era un poco forzada, pues debía defender dos podiums del Campeonato del 2000 en una sola competición: el Título por Equipos y el Tercer Puesto Individual. Este último tenía muy claro que era imposible revalidar o mejorar, pero el Primer Puesto por Equipos conseguido en las tres últimas ediciones nos presionaba a todos muchísimo, además el patrocinador, Graf 93, tiene su fábrica principal en Barcelona; estábamos todos y nadie debía ni podía fallar, incluido yo, eso en los grandes momentos te hace ser más frío y responsable, pues de lo contrario puedes perjudicar a tus compañeros.

El día de la carrera se levantó muy favorable para mis intereses, pues estaba despejado y hacía muchísimo viento. Esto unido al nuevo circuito que resultó ser bastante duro y solitario, a pesar de que se decía que iba a ser totalmente urbano, a la humedad que siempre existe en la costa y a que los africanos iban a salir a por el récord de la prueba lanzados por varias liebres, hizo iluminar en mi mente una luz de esperanza, podría haber una escabechina y aquello había que aprovecharlo.

Con el pistoletazo de salida se cumplieron todos mis pronósticos, todos salieron lanzados y a por todas, yo me quedé en un grupo muy rezagado que iba más lento de lo qué a mí me interesaba (3' 30" el km), pero me mantuve en él hasta el km 7, a partir de este momento decidí acelerar un poco mi ritmo medio y me situé en torno a los 3'20" por km, ritmo que con algunos altibajos dependiendo de la pendiente mantuve hasta la meta. En carrera todo fue perfecto, mientras yo me mantenía en mis ritmos con bastantes dudas y precauciones empezaban a caer los más osados poco a poco. No paraba de coger corredores, cada vez con más facilidad.

Llegué a meta y para mi júbilo me informaron que había quedado Subcampeón de España, un lugar que en ningún momento se me había pasado por la cabeza. Sin embargo un poco más tarde supe que no pudimos renovar el Título por Equipos por cuarto año consecutivo, pues tres de los cinco atletas que presentamos se había retirado por diferentes motivos.

Y además…

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