Sigue nuestras pautas y verás cómo te sacas unos kilos de encima casi sin darte cuenta. Sólo te pedimos un poco de confianza y que no dejes de moverte. En muchos casos hay corredores que con un solo cambio o siguiendo alguna de las claves que os contamos lo han conseguido.
Para quemar grasa al máximo, lo importante es que tu cuerpo
no se acostumbre al mismo entrenamiento. Un error habitual
entre este tipo de corredores anti-kilos es hacer siempre
lo mismo: la misma distancia, el mismo recorrido y al mismo
ritmo. Esto para empezar es perfecto, pues te da seguridad,
pero luego hay que dar un paso más adelante.
Cuando ya llevas más de un mes y medio corriendo al menos
tres veces a la semana, puedes empezar a jugar con los ritmos.
Lo ideal es alternar rodajes largos y lentos con otros más
vivos y cortos o que incluyan cambios de ritmo. En los primeros
estás más tiempo en la zona quemagrasa, que es aquella en la
que el cuerpo consume fundamentalmente grasas. Esto sucede
a ritmos suaves y al pasar de los 35 minutos de carrera. Pero
el cuerpo se adapta a todo, se hace más eficiente, y a igual
entrenamiento consume menos calorías, por eso es necesario
realizar rodajes más vivos y cortos. Estos queman muchas más
calorías, por lo que pierdes más peso.
Por tanto, en una semana deberías entrenar como mucho
tres días, ya que es un error, y gordo, esclavizarte a correr
todos los días. Lo único que te va a proporcionar es agotamiento
prematuro y lesiones; y acabarías corriendo como si fueras
andando. Por eso hay que correr lo justo y añadir más volumen
de entrenamiento con un cuarto día de caminar, bicicleta,
natación o patines. Estarás mejorando tu condición cardiovascular
y quemando calorías extra pero sin sobrecargar tendones
ni articulaciones.
ELIGE TU PLAN Y PLANTA CARA A LA BÁSCULA
Te damos dos opciones, perder 5 kilos en 8 semanas, o el doble
de peso en 4 semanas más, 12 en total, que estamos “de oferta”.
Las adaptaciones que se producirán en ti son muy personales y
dependen de muchos factores: el estrés al que te someta tu vida
diaria (genera hormonas que favorecen el almacenamiento de la
grasa), las horas de sueño por noche (si no te recuperas bien, no
progresas) y tu propia constitución física (si ya estás delgado/a,
no puedes perder ni 5, ni 10 kilogramos)
PLAN A
PLAN B
Para que te sirva de guía, en los rodajes que tienes que ir por
debajo del 80%, debes poder ir hablando mientras corres sin
que se te entrecorte la voz por esfuerzo.
En los rodajes cortos (45’ o menos), en los que te marcamos
porcentajes del 80% de la frecuencia cardiaca máxima o más,
puedes hacer cambios de ritmo para que te resulte más variado.
Hazlo así: Calienta 10 minutos muy despacio y luego introduce
25’ de cambios de ritmo como un minuto fuerte y uno suave y
rematas con 10 minutos a ritmo suave para hacer la “vuelta a
la calma” (ayuda a recuperarse mejor y más rápidamente de los
esfuerzos). Otras opciones de cambios de ritmo para cuando
vayas cogiendo más forma física son: dos minutos fuerte y uno
suave, 5 minutos fuerte y uno suave ó 7 minutos rápido y dos
suave. En ningún caso hablamos de series. Por tanto, las partes
intensas no son sprints a tope y luego parar. Debes hacerlas
entre el 85% y 90% de tu máximo y trotar después durante el
minuto suave, no detenerte.
miguelHe seguido el plan B para estar en forma y perder peso. He conseguido los objetivos propuestos pero ahora para con tinuar manteniéndome en forma y en un peso equilibrado necesitaría algún otro planning. ¿qué me aconsejaís?