Son muchos los corredores que cuando terminan una carrera sufren enormes dolores de cabeza acompañados, en ocasiones, de náuseas constantes. La ingesta de líquido y/o sólido durante la carrera es la culpable de estos síntomas. Es muy importante controlar cómo y cuánto bebemos en competición.
No te preocupes, porque no todo va a ser noticias catastrofistas (dejemos la naturaleza del miedo y del susto para los periodistas especializados en Economía y en los intríngulis del Ibex 35). En www.runners.es hemos encontrado esa "inyección de líquido a los mercados" de nuestro organismo, para conseguir atenuar o, incluso, eliminar cualquier problema que podamos tener a la hora de invertir en salud bebiendo con naturalidad:
1. Baja mucho el ritmo en la primera mitad de la carrera: guarda fuerzas para el final.
2. Calcula muy bien tu energía y no dudes en andar si te lo pide el cuerpo: sólo así podrás terminar corriendo.
3. Consume glucosa o algún producto rico en carbohidratos (de forma líquida), ya que tu cuerpo necesita reponerse del esfuerzo.
4. Siempre que puedas, intenta huir del sólido: dale a tu estómago alimento líquido o en forma de gel. Así será más fácil digerirlo.
5. Visita a tu médico si el dolor de cabeza persiste tras la carrera: un especialista siempre podrá indicarte mejor qué le pasa exactamente a tu cuerpo.