El presidente de honor del Comité Olímpico Internacional, Juan Antonio Samaranch, asistió ayer a la reunión del Comité Organizador del Campeonato de Europa de Atletismo Barcelona 2010 para conocer de primera mano el momento por el que atraviesa el evento
Tanto el presidente del Comité Organizador, José María Odriozola, como el del Comité Ejecutivo, Pere Alcober, han apreciado la aportación del prestigioso dirigente catalán y han valorado sus opiniones y las recomendaciones que ha hecho, y que seguramente hará, para asegurar el éxito del Campeonato.
Samaranch no sólo ha manifestado su apoyo a Barcelona 2010, sino que ha prometido hacer lo que esté en su mano para promocionarlo. Se espera que asista al Míting Ciutat de Barcelona del próximo mes de julio, tal como hiciera el pasado año, y que participe en las iniciativas que el Campeonato está estudiando llevar a cabo durante el Mundial de Atletismo que este año se
celebra en Berlín entre el 15 y el 23 de agosto de este año.
El antiguo presidente del CIO es un gran aficionado a este deporte y ha asistido a todos los campeonatos del mundo celebrados hasta la fecha. Fue invitado por el desaparecido Primo Nebiolo a la primera edición, celebrada en Helsinki en 1983, y después ha mantenido la costumbre de asistir a un acontecimiento que él considera entre los tres más grandes del mundo del deporte.
Para Barcelona 2010, la cita de Berlín tiene una gran trascendencia ya que pocas semanas antes habrá comenzado la venta de entradas (25 de julio). Dada la robustez del mercado alemán y la tradicional asistencia a los grandes eventos de los aficionados al atletismo que hay en ese país, el Mundial de este año aparece como una excepcional plataforma de promoción para B10.
Samaranch se ha interesado por las cuestiones que más preocupan a la organización y ha destacado la importancia de llenar el estadio, especialmente durante las jornadas de las tardes. Ha expresado su satisfacción por la política de precios asequibles que ha fijado la organización y ha recomendado que se ponga a disposición del público un servicio de lanzaderas desde la Plaça Espanya hasta el mismo Estadi Ol·límpic Lluís Companys