La sauna y el baño de vapor son dos elementos que pueden colaborar activamente en tu recuperación tras el esfuerzo. Hay otros recursos de recuperación "post-entreno", que iremos detallando sucesivamente, pero hoy te mostramos estos dos
Al referirnos al baño de sauna debemos tener en cuenta que su objetivo es el
esfuerzo cardiocirculatorio, sin embargo aquí me centraré en su capacidad para eliminar el cansancio y conseguir la regeneración después de los esfuerzos deportivos.
Rodeada de una "mitología deportiva" curiosa, se ha llegado a decir que la sauna es mala para el atleta porque baja el tono muscular de forma alarmante. Nada más lejos de la realidad, pues la sauna no actúa sobre la irrigación sanguínea muscular sino sobre la cutánea. Ésta es su finalidad, la transpiración
(dejando al músculo en paz). Y lo consigue con temperaturas muy altas (90 grados) y valores de humedad relativa muy bajos (20%).
En las fases de regeneración o en los días de descanso posteriores a esfuerzos muy duros como el maratón, la sauna consigue mejorar la flexibilidad por reducción de la tensión del hipertono muscular (propia del sobresfuerzo), sin incidir en su tono habitual de reposo. La eliminación de toxinas es común con los baños de vapor. El contraste frío-calor que conlleva la sauna correctamente
realizada es un estupendo revulsivo para el organismo fatigado, aunque en los
países nórdicos se utiliza cotidianamente y de forma preventiva.
EL CHORRO Y EL BARRO TAMBIÉN TE AYUDAN
El chorro ayuda a combatir las temidas contracturas musculares a ambos lados
de la columna. Una instantánea de la aplicación de barros. Las aguas hipermineralizadas estimulan el organismo a la hora de realizar
entrenamientos fuertes. Nada como un buen masaje tras el baño; es la relajación total... La sauna elimina el cansancio y consigue la regeneración después de los esfuerzos deportivos.
El barro, aplicado sobre la superficie corporal, puede ayudarnos a recuperar cualquier hinchazón o distorsión muscular. El masaje de descarga completa los efectos beneficiosos del agua. Os aconsejamos también que utilicéis el vapor de agua para mejorar la respiración y favorecer la sudoración eliminando las toxinas de alimentación, estrés y esfuerzo deportivo. La relajación y el sudor son una constante, por ello conviene conocer antes tu tensión arterial.
Es el baño más popular en países como Turquía, de ahí el nombre de "baño turco".
El masaje se aplica después del baño, en la misma instalación. El músculo queda muy relajado y el organismo también. Como he indicado aquí, en alguna ocasión, conviene que sean manos muy expertas en recuperación deportiva las que lo apliquen. El aprovechamiento del agua mineralizada como vehículo de masaje es otra
variante de alguno de estos centros.