En nuestro mundillo existen unas pautas básicas que es necesario conocer para no tropezarnos con algún que otro "muro". Simplemente, siguiendo pequeños consejos, podrás hacer más fácil la carrera, mejorando mucho más rápido y evitando cualquier lesión
1. El descanso es la parte del entrenamiento más importante. Es lo que te permite asimilar todo el trabajo. Evita sobrecargas y previene las lesiones inoportunas. Para un corredor que completa el maratón en tres horas sería aconsejable un descanso de dos días a la semana, además del día después de cada competición, así como un mínimo de cuatro días después de los 42, 195 km. Para corredores de más de tres horas y media añadiría un día de descanso más a la semana. Todos aquellos corredores que tienen trabajos que significan un gran desgaste físico, deben ser conscientes de ello y tienen que procurar descansar lo máximo posible. Además de no sobrecargarse con demasiados kilómetros, se debe intercalar entrenamientos fuertes con suaves.
2. La carrera larga, lenta y continua es la esencia del entrenamiento para el corredor de fondo. Se realiza a una velocidad moderada y sirve para resistir más tiempo corriendo. Oxida totalmente el material energético: carbohidratos y grasas. Los rodajes favorecen la resistencia orgánica general, acostumbran al músculo a usar grasas como combustible y conducen a una rebaja en el pulso basal en reposo, con lo que el corazón se hace más eficaz en su trabajo.
3. Las series y repeticiones son fundamentales para mejorar la potencia aeróbica y, por tanto, para seguir rebajando las marcas personales. Las series de medias y largas distancias, los cambios de ritmo, los ritmos fuertes o controlados y las series de cuestas, permiten que el organismo se acostumbre a reciclar el lactato. Debido a la mayor demanda de oxígeno, la eficacia cardiovascular aumenta, se agranda el corazón y se mejora la perfusión sanguínea muscular.
4. Los cambios de ritmo. Son juegos de velocidad y de ritmos controlados durante el rodaje, en el que se intercalan ritmos con frecuencias, intensidades y longitudes variables. Son más efectivos si se realizan sobre terrenos variados, con algunas cuestas suaves.
5. Los estiramientos son fundamentales, se deben realizar antes (de forma suave y durante pocos segundos) y después de cada entrenamiento (entonces con más concentración, 20 segundos como mínimo por ejercicio). Se efectuan para que los músculos recuperen su estado anterior al ejercicio. Disminuyen la sobrecarga, lo que permite un mejor drenaje y estimulan una mayor circulación sanguínea, ayudando a asimilar mejor el entrenamiento. Correr muchos kilómetros y no estirar provoca un enorme desequilibrio muscular, que a medio plazo significa lesión.
6. Para conseguir una buena eficiencia es
necesario trabajar regularmente la técnica
de carrera. Correr bien significa
adaptar la técnica a las características personales
del corredor. Es fundamental para
mejorar el rendimiento. Hay que diferenciar
la eficiencia (o economía de carrera) del fondista,
de la eficacia de zancada de los mediofondistas
y velocistas.
● Rodar cuarenta minutos a un ritmo
suave quema más calorías que correr
veinte minutos a toda pastilla. Es el
efecto que producen las carreras largas:
el músculo se queda sin glucosa
y comienza a metabolizar grasas y
carbohidratos.
● No por correr con mucha ropa en
épocas calurosas perderás más peso.
Sólo contribuirás a una progresiva
deshidratación. La mayor parte del
líquido perdido será agua, que lógicamente
recuperarás en cuanto bebebas
algo de líquido. Lo mejor es
correr con poca ropa y muy transpirable.
El peso se pierde después de
varias semanas consecutivas entrenando.
● Si piensas que sufrir es sinónimo
de entrenar estás en un error. Debes
diferenciar dolor de molestia. El dolor
es siempre peligroso, pues es el
paso inmediatamente anterior a la
lesión.
● Correr de forma regular puede conseguir
retardar el declive psicológico
asociado a la vejez espectacularmente.
Los expertos dicen que hasta
casi un 50%. Desde esta perspectiva,
el ejercicio aeróbico es una auténtica
fuente de juventud.
● No hay nada que impida correr,
salvo las lesiones. La actividad es la
mejor forma de vida, pues acarrea
más vitalidad. La inactividad es la que
genera la enfermedad. Las personas
que permanecen activas y tienen aficiones
viven más y mejor que aquellas
que se rinden y se apoltronan.