El ex campeón mundial británico de 1.500 m Steve Cram recomendó en el diario The Guardian que los atletas sean vigilados con GPS, mediante chips instalados en su teléfono, para seguirles la pista y realizar controles antidopaje fuera de competición
"Teléfonos móviles modificados podrían ser el mejor método de localización (...) y no hay ninguna razón para que los atletas no lo consideren como el medio más seguro, el más práctico, de indicar sus desplazamientos", explicó Cram.
"En teoría, eso eliminará el caso de atletas inocentes que no se presentan a un control y mostrará a las instancias cuándo un deportista intenta deliberadamente evitar a los equipos de control", continuó Cram.