Muchos de los corredores tenemos en el agua casi el único líquido que ingerimos, y, si acaso, también el cafe. Por ello es importante que tengamos en le té y los zumos un elemento de apoyo al nutrirnos
¡¡AL RICO ZUMO!!
La energía líquida se consigue fácilmente con los zumos, pero es mejor diluirlos en agua para que el cuerpo pueda asimilarlos mejor después del esfuerzo, o beberlos sin diluir pero despacio, en pequeños sorbos para asimilarlos mejor. Exprime un par de limones en medio litro de agua, o toma zumo de naranja, pomelo o uva, diluidos, en agua y así podrás seguir hidratándote convenientemente, de una forma natural y sabrosa.
UN TÉ DE COLOR ROJO
El té rooibos, es una infusión que se obtiene de un arbusto sudafricano (Aspalathus linearis) que ha sido utilizado desde siempre por los nativos. Para los deportistas, el té rooibos es una bebida muy recomendable para evitar
la deshidratación y mejorar la regeneración muscular.
No contiene cafeína y se toma como bebida remineralizante natural por su contenido en minerales como sodio, potasio, flúor, cobre, calcio, cobre, magnesio, zinc y manganeso, junto a la vitamina C, ácido fenólico, quercetina, rutina, flavononas de sabor dulce y aceites esenciales, junto a sustancias flavonoides que actúan frente a los radicales libres que dañan los tejidos después del esfuerzo maratoniano. Si aún no has encontrado tu bebida ideal, el té rooibos es la opción más natural.
Para calcular la cantidad de carbohidratos que debes tomar para recargar el glucógeno eficientemente, basta con hacer una sencilla regla de tres. Se necesita 1 gramo de carbohidratos, por kilo de peso corporal y por hora después de un esfuerzo.
A 4,4 calorías por kilo de peso, multiplicas tu peso en kilos por 4,4 calorías y obtienes la cantidad de calorías en forma de carbohidratos que necesitas tomar para recargar el glucógeno. Para un corredor de 70 kilos de peso, equivale a 308 calorías de carbohidratos.