Aunque trates de contenerte, es imposible resistirse a comer mal según un reciente artículo, ya que el entorno te lleva a ello. ¿Quieres saber por qué?
Según un artículo de Public Health Nutrition, no estás en posición de controlar tu alimentación. Por mucho que creas que tu fuerza de voluntad te salvará de los malos alimentos, deberías pensarlo dos veces. Según este artículo, nuestro entorno es causante de la obesidad de la población.
¿Por qué? Porque en todo lugar existen "tentaciones" que nos llevan a aumentar nuestra ingesta, como las raciones gigantes, la comida menos sana mucho más barata, alimentos más sabrosos altos en grasas, comer junto a otros, y ver a otros comer.
Es posible, aunque no sencillo, luchar en contra de estos factores del entorno. Los autores sugieren que hay que pesarse a diario y seguir una dieta activa, vigilando qué y cuánto comemos. También hay que ser consciente de esas "tentaciones" y estar dispuestos a vigilar nuestro peso y reducir la ingesta de alimentos. Por último, las instituciones también tienen su papel, y podrían subvencionar las frutas y verduras para que las opciones sanas sean más baratas.
Fuente:
Public Health Nutrition online article (DOI: 10.1017/S1368980011002187): 11 pp. Cornell