Gracias al fatídico cambio de hora otoñal, el madrugón para acudir al segundo mejor sitio para correr de la capital se vio algo atenuado. Como en todas las carreras organizadas por el Club Akiles, muy buena la participación tanto en cantidad, como en calidad, en especial en el aparatado femenino: 9 mujeres bajaron de 40’, contando con que había que superar algunas cuestas considerables. Vencedoras de anteriores ediciones, como María Ruiz se quedaron lejos del pódium, y una de las grandes como es María Abel fue superada por hasta 3 veteranas, habiendo bajado de 39’. Impresionante. Ojalá esta carrera, pionera en abrir el Retiro a carreras populares (excluyendo el Maratón), también sirva de acicate para que las mujeres que corren a diario en proporción similar a los hombres, no esperen a la necesaria Carrera de la Mujer para ponerse un dorsal y demostrarse a sí mismas de lo que son capaces.