FASE 2ª: APRENDE A COMER BIEN
Ahora ya tienes el gusanillo de corredor en la sangre, ese que cada día te hace más fácil ponerse las zapatillas y salir a correr, también el que te hace sentirte mal cuando no corres, y con un poco de suerte…el gusanillo que ya te está diciendo que no te comas ese postre que luego te va a pesar corriendo.
Tu autoestima empieza a subir, ya no ves sólo michelines frente al espejo, tus músculos empiezan a endurecerse otra vez, tus pulmones son más eficientes y ya no te falta el aire ni te ahogas por una simple carrera.
Ahora toca revisar tu alimentación, tu motor ya está en marcha y el combustible que le pongas hará que se noten los resultados de tanto sudar la zapatilla.
NOTA: Esta segunda fase se puede mantener el tiempo que necesites hasta perder los kilos que te sobran, es una dieta equilibrada, calcula unas 1.500- 1800 calorías diarias según las raciones. Y muy importante: Sólo adelgaza si te mueves todos los días, está pensada para personas activas que hagan ejercicio físico, para que no pases hambre y no te falte energía.