Muchas veces, una vez que hemos conseguido nuestro objetivo de la temporada nos relajamos y paramos nuestro entrenamiento casi totalmente. Os mostramos cómo volver a retomarlo con fuerza y con pensamiento positivo...
Por Ed Eyestone
Debido a mi trabajo como entrenador universitario recibo una nueva hornada de atletas de talento cada temporada. Pero después de ver cómo mejoran durante el primer año académico atravieso un momento incómodo. Los estudiantes de la Universidad Brigham Young, en la que entreno, dejan las clases durante un par de años y aprovechan para irse de misiones con su congregación religiosa. Son muy pocos los que corren habitualmente cuando están fuera. Lo normal es que vuelvan con de 5 a 10 kilos de más, aunque los hay que pierden entre 3 y 5 kilos debido a la disentería. No son las mejores circunstancias para competir en un 10.000. Como cada año me enfrento a un nuevo grupo de atletas fuera de forma he podido disponer de mi propio “laboratorio” para probar las mejores técnicas y programas para recuperar la forma. Estos consejos son clave para obtener el mejor resultado y que tu regreso a la actividad sea óptimo.
EMPIEZA TRANQUILO
Cuando un corredor vuelve a la actividad física lo
hace algo pasado de peso, lo que supone una
mayor tensión para el organismo. Evitarás lesiones
si no corres más de 20 minutos al día durante las
primeras semanas.
CORRE EN GRUPO
Los atletas reaccionan
mejor cuando vuelven a una disciplina de equipo.
Mis chicos, por ejemplo, ven que sus compañeros
pueden correr más rápido y durante más tiempo
(algunos de ellos también son “reaparecidos”).
Además, entrenar junto al resto del grupo les sirve
para mentalizarse de que ellos también recuperarán
el tono.
SIEMPRE AERÓBICO
No olvides que
correr suave en aeróbico es fundamental para recuperar
la forma. Cuanto mejor quieras estar más
tiempo deberás dedicarle. No se ganó Zamora en
una hora, así que sé paciente, volver a tener buena
base puede llevarte meses. Después de los 20
minutos diarios del principio no sumes más de uno
o dos kilómetros en cada rodaje.
RECUPÉRATE
Las primeras semanas entrena
uno de cada dos días. Descansar reduce el
riesgo de lesiones.
CRUZA ENTRENAMIENTOS
Tras el
primer mes cambia poco a poco tus días de descanso
por entrenamiento cruzado. Mejorarás tu
capacidad aeróbica sin riesgo de lesiones. Combina
con bicicleta, máquina elíptica o aprovecha
para correr en el agua si vas a la piscina (de 30 a
60 minutos será suficiente).
COMPITE DE VEZ EN CUANDO
Hazlo
sólo si el resultado final te va a motivar. No tienes
por qué batir tu marca personal, pero no compitas
si vas a acabar bajo de moral. Ni se te ocurra comparar
tu tiempo con el que tenías antes del parón,
porque no servirá de nada. Convéncete de que es
tu carrera más rápida desde que volviste a
entrenar.
CUÁNDO Y CÓMO RECUPERAR LA VELOCIDAD
Lo principal es tener una base firme. Después podrás incluir entrenamientos de calidad en tu plan semanal
para que las fibras musculares de contracción rápida se activen. Serás cada vez más veloz.
