¿Te notas pesado? ¿Crees que podrías correr mejor con una alimentación bien dirigida? Os ofrecemos 3 caminos para que recuperes la alimentación sana y puedas entrenar de nuevo para quemar esa grasa de más.
1. CONTROLA LAS
PORCIONES
Es más fácil
perder peso si te guías por
cantidades a la hora de
comer y comes menos (entre
un 50 y un 70%) de la cantidad
habitual de los platos
que más te llenan, como la
pasta, arroz, legumbres, etc.
¿Cómo conseguirlo? Un truco
sencillo es servir la comida
en platos pequeños, la vista
te engaña porque los llenas
hasta arriba pero has comido
la mitad sin darte cuenta ni
pasar hambre.
2. LLÉNATE DE
ENSALADAS
El consejo
anterior es válido excepto
para las ensaladas, cuando
se trata de ellas hay que duplicar
las raciones y servirlas
en platos muy grandes para
tener una buena base de
hojas variadas de lechuga,
endibias, escarola, lechuga
cos roja, lechuga rizada, lechuga
mizuna, berros, canónigos,
rúcola, lollo, espinaca,
espinaca roja.
Además de
la base de lechugas y hojas
variadas hay que completar
la ensalada con alimentos
nutritivos y bajos en calorías
como las frutas frescas, y
proteínas que pueden venir
de los quesos desnatados,
atún, salmón, surimi, pollo
a la plancha, pavo, huevo
duro, etc. Y para aliñar una
cucharada de aceite de oliva
virgen extra con el zumo de
limón y especias para darle
sabor.
3. PÉSATE CON
PRECISIÓN.
Con saber los
kilos que ganas o adelgazas
no te basta, necesitas
conocer el porcentaje de
grasa y de músculo que hay
en tu cuerpo para saber
exactamente lo que estás
adelgazando de grasa y el
músculo que has ganado
con el ejercicio y la dieta.
Al correr puedes ver que
pierdes grasa como con
cualquier ejercicio aeróbico
pero también corres el riesgo
de perder músculo si tu
dieta es muy baja en calorías
o si estás corriendo muy
despacio. Es importante que
pierdas sólo grasa y no músculo,
si es así has de realizar
ejercicios de musculación.
¿Cómo conseguirlo? Hazte
con un modelo de báscula
que te de todos los datos al
pesarte y pésate cada 5 ó 7
días para ver los cambios.
Ten en cuenta que estas
básculas miden el porcentaje
de agua en los tejidos por
lo que debes hidratarte
correctamente para medirte,
hay personas que han
dado hasta un 25% de grasa
corporal cuando sus valores
normales son de 7-9 % de
grasa. El error estaba en que
se habían pesado después de
un entrenamiento de fondo,
una media o un maratón y
sus músculos estaban tan
deshidratados que la báscula
no podía diferenciar músculo
de grasa.