La primera dama de ébano de la velocidad
Negra, paupérrima, bebé prematuro, niña enferma, la número 20 de 22 hermanos y sobreviviendo en régimen de appartheid en Tennesse. Con neumonía doble a los 4 años y un ataque de poliomielitis a los 6 que la dejó coja, un doctor para negros que la atendió le aseguró a su madre que la pequeña Wilma ya no volvería a andar.
Y este fue el gran momento de su carrera: el médico no se equivocó, porque Wilma Rudolph no había nacido para caminar, sino para correr. El resultado: sus dos piernas se pusieron en movimiento a los 12 años y se hicieron inacabables gracias al baloncesto en su instituto.
Con 20 ganó 3 medallas de oro en los JJ.OO. de Roma´60 en 100 m, 200 m y 4x100 m.. Su tiempazo de 11.0 segundos en el hectómetro no fue contabilizado como récord del mundo debido al viento excesivo, pero sí el de 4x100 (44.5). El público italiano, prendado de su belleza y simpatía, la apodó “La Gazella Nera” (La Gacela Negra).
A iniciativa propia, su recibimiento en su natal Clarksville fue el primer acto que integró a negros y blancos.
Este es el vídeo de la final de 100 m:
Y este es el vídeo de la final de 200 m: