Cosas de casa

La fantástica tradición olímpica de las Dibaba
Por Alberto Hernández / Foto: Rafa Gómez (Runner's World) -
Cosas de casa
Ejegayehu, Tirunesh y Genzebe suman 8 medallas

Genzebe Dibaba no acaba de rubricar con una colección de oros su excepcional ristra de actuaciones contra el crono. Ayer noche le pasó lo mismo que en el Mundial de Pekín. Pero al revés. Allí, en el 5.000, salió a pasear su condición de diva y acabó recibiendo un repaso monumental en la presentación en sociedad de su compañera (que no amiga) Almaz Ayana.

En Brasil, en el 1.500, la prueba de la que es plusmarquista universal (3:50.07) se acomodó en la pachorra del grupo durante los primeros 700m, ritmo perezoso, anodino, y, cuando tocaba desentumecer las piernas (la triunfadora corrió el último 800m en 1:57.2, ella en 1:58.5) fue incapaz de plantarle cara a Faith Chepngetich Kipyegon, una mujer con menos nombre pero mejor temporada. La keniata, derrotada por Genzebe en el ‘milqui’ mundialista, llegaba a Brasil con 3:56.41. Todos miraban a la de verde, así que ella, caso omiso a los que cuelgan los cartel de favoritos, saltó a la pista e hizo exactamente lo que tenía que hacer. Correr muy deprisa cuando le obligasen a correr muy deprisa. Fueron solo dos vueltas, pero podían haber sido tres y 300m. Estaba preparada para todo.

Ganó Kipyegon, y la recordwoman tuvo que revolver en sus entrañas hasta pescar esos gramos de coraje que le permitieron salvar la plata ante el empuje de la campeona mundial de 2011, la estadounidense Jennifer Simpson, que protagonizó un desenfrenado final: acabó el último 8 en 1:58.9 cuando… ¡Nunca había bajado de 2:00! Su último 300m fue 44.6, el parcial más rápido de todas las finalistas (Kipyegon 44.7, Dibaba 46.4). De locura.

Los grandes no se conforman con cualquier chapa, y seguro que Genzebe no se ha levantado pletórica hoy, aunque en su casa tienen razones para estar contentas. Están en ese punto en que una familia se convierte en saga. Tres hermanas. Todas con medalla olímpica. ¿Alguien da más?

La mayor, Ejegayehu, fue plata en los 10.000m de Atenas 2004. En esa misma distancia, la mediana, Tirunesh, tiene los oros de Pekín 2008 y Londres 2012 y el bronce de Río 2016, y en 5.000, el oro de Pekín y los bronces de Atenas y Londres. La pequeña, Genzebe, se sumó a la tradición con la argenta del 1.500m.

Tres hermanas. Tres distancias. Cuatro Juegos Olímpicos pisando podio. Dos de ellos haciendo doblete (mayor-mediana en Atenas; mediana-pequeña en Río). Dibaba; un apellido que desde hacía ya tiempo ocupaba tribuna preferente en el olimpismo. Desde ayer con más razón. 

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