10 razones para probar otra disciplina

A veces, cambiar de chip durante un tiempo tiene grandes beneficios para ti.
runners.es -
10 razones para probar otra disciplina
10 razones para probar otra disciplina

1. QUEMA MÁS CALORÍAS

Aunque no te lo creas, tu cuerpo se acostumbra al mismo tipo de ejercicio. Si siempre realizas un entrenamiento parecido al del día anterior, tu organismo se volverá más eficiente ante él y empleará una menor cantidad de oxígeno y de energías para desarrollarlo. Cuanto más repitas la distancia e intensidad de tu ejercicio, menor será el número de calorías que quemarás. Cambiar de escenario y de deporte hará que tu organismo, no acostumbrado a la nueva disciplina, active el metabolismo y comience a gastar más.

2. EVITA LA RUTINA

Al igual que “desconectas” de los horarios y la monotonía del trabajo durante las vacaciones, practicar algún tipo de entrenamiento cruzado te servirá para “resetear” tu cuerpo y tu mente. Si cambias la “horita de rodaje a la hora de comer” por “un rato de bici después de merendar” o “natación antes de desayunar” tu cabeza lo agradecerá y, cuando vuelvas a encadenar zancadas, te sentirás como nuevo, evitarás “la quemazón” y el posible aburrimiento de los entrenos. Muchos atletas de elite aprovechan y prueban otro deporte al acabar la temporada. 

3. ALEJA LAS LESIONES

Realizar otro tipo de ejercicios diferentes a la carrera a pie es un modo genial de acelerar la recuperación durante la convalecencia y de evitar lesiones. Aunque un corredor tiene más potencia, resistencia y perseverancia que otro tipo de deportista, tiene también sus puntos débiles: los isquiotibiales son, por lo general, más débiles que los cuádriceps, el tren superior está poco desarrollado y la flexibilidad es menor. Otras disciplinas, como el ciclismo, la natación o el Pilates, completarán tu forma y disiparán estas desventajas y mejorarán desequilibrios musculares. 

4. BICI PARA POTENCIA

Que no te dé miedo a cambiar las zapatillas por los pedales, ya que la bicicleta te puede poner tan en forma como la carrera a pie si hablamos de consumo de oxígeno y de efectividad, ya que tu sistema cardiovascular trabaja muy fuerte durante un entrenamiento exigente “sobre ruedas”. Si te gusta realizar entrenamientos de calidad puedes añadir rodajes controlados, interval y, por supuesto, cuestas. Desarrollarás tus cuádriceps, glúteos y gemelos, con mucho menor impacto. Además, el ciclismo reduce el estrés en tus articulaciones y la clásica fatiga de las tiradas largas a pie. 

 

 

Publicidad

5. SOBRE AGUAS MANSAS

Nadar en la piscina puede ser uno de tus mejores aliados para mejorar como corredor. Si te cuesta realizar ejercicio específico de fuerza para el tren superior, o te aburren los abdominales, realizar largos de natación (da igual el estilo) fortalecerá tanto tus brazos como todo tu tronco. Además, se trata de un ejercicio realizado a muy bajo impacto, con lo que las posibilidades de lesión son mínimas, además de favorecer tu recuperación.

6. EL YOGA TE HARÁ FLEXIBLE

Si eres del grupo de corredores que odia hacer estiramientos (no te juzgamos por ello, aunque ya sabes que es el mejor método para evitar lesiones) quizá te convenga apuntarte una vez por semana a clase de yoga. Las diferentes posiciones aumentarán tu flexibilidad, lo que te servirá para recuperar mejor entre entrenamientos y no sufrir ni la más mínima molestia. ¿El truco? Busca algún compañero con el que ir, para evitar la sensación de “novato” entre, posiblemente, un grupo de virtuosas y flexibles chicas. Poco a poco mejorarás.

7. SUBE A LA CIMA

Aunque no es una especialidad específicamente cardiovascular, puedes apuntarte a un pequeño curso de escalada acompañado de un monitor. Fortalecerás tus hombros, brazos, espalda y piernas, además de conseguir una mayor concienciación de tu propio equilibrio.

8. COGE UNA PALA

No se trata de hacer castillos de arena cuando estés en la playa. Si te apetece “cansarte” convenientemente, ¿por qué no alquilas un kayak para realizar una excursión? Aprender la técnica de paleo no te llevará demasiado tiempo, y te servirá para fortalecer tu abdomen y músculos superiores (además de poder acceder a calas o cuevas inaccesibles a pie). Si quieres, puedes involucrar a tu familia y pasar una excelente jornada en grupo.

Publicidad

9. EN SU JUSTA MEDIDA

Vale, te encanta el entrenamiento cruzado, pero quieres llegar a septiembre con “chispa” en las piernas. Lógico. ¿Cuántos entrenamientos de running puedes sustituir por otro deporte? Como mucho, 2  de cada 4, si tratas de complementar tu estado de forma pero tienes muy claro que no quieres perder ni velocidad ni el fondo habitual de la carrera a pie. Por el contrario, puedes “resetear” completamente dejando una o dos semanas un respiro al running y, en su lugar, cogiendo la bicicleta o nadando en días alternos.

10. ÉCHATE AL MONTE

¿Por qué no emprender una “pateada” de un día completo en la montaña? Una jornada de senderismo fortalecerá tus piernas y quemará bastantes calorías, todo ello con un menor impacto para tus articulaciones que el trail running. Te ayudará a relajarte y evadirte y podrás realizarlo durante un mayor número de horas que tu tirada larga. Acuérdate de ir acompañado, llevar un mapa, protector solar y un calzado cómodo y apropiado para la montaña. Lo disfrutarás. 

 

 

Publicidad
Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Asics celebra el 25° aniversario de la querida y muy conocida GEL-KAYANO con algunos...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...