Análisis / Adidas Energy

La zapatilla que revolucionó el running
Javier Moro -
Análisis / Adidas Energy
La primera Boost

adidas apareció en 2013 con un nuevo modelo de zapatilla y tecnología de amortiguación que revolucionó el mundo del running. Llegaron las Energy y el Boost, y cambiaron las sensaciones que teníamos bajo los pies. La energía, que adoptó como nombre, volvía a nuestras piernas como nunca antes. Boost llegó con la Energy para quedarse y convertirse en la amortiguación estrella de la marca.

Desarrollada junto con la empresa Basf, este compuesto consiste en miles de ‘bolitas’ de tetrapoliuretano unidas como un solo bloque. La particularidad que esconde radica en los espacios que quedan entre el material, que permiten que se pueda expandir mucho más, y por tanto, tenga una gran capacidad de absorber los impactos de cada pisada. Además, recupera su estado inicial y te devuelve gran parte de la energía que has utilizado en ese impacto. Esto se traduce en un despegue del suelo más rápido, reactivo y con menor esfuerzo. La tecnología Boost aúna ligereza, gran resistencia, enorme capacidad amortiguadora y un fantástico retorno de energía. Ninguna otra tecnología reúne todos estos atributos a tan alto nivel.

Con la nueva Energy tendrás más estabilidad gracias a su nuevo raíl de EVA que colocan en la parte alta de la media suela que guiará suavemente tu pie y a su nuevo upper TechFit, el cual ofrece un mejor soporte en todas las fases de la pisada. Destaca la libertad que deja al tendón de Aquiles y su estructura en la mitad trasera para que nada se mueva. Sus refuerzos sintéticos exteriores se adaptan a la forma de tu pie y permite la fexión delantera sin oprimir, pero sujetándote de manera segura.

Cuando apareció la Energy y el Boost, lo primero que analizamos de la Energy fue su talón. Un seguro marco en la parte alta sujeta tu pie, mientras el bisel exterior y los 28mm de Boost (85% total) te impulsan hacia la parte delantera. Al correr sientes esa zona con máxima amortiguación y suficientemente estable, y el exceso de rigidez que algunos podrían sentir al principio se ha modificado a unos soportes más amables.

Una de las cosas que más llamó la atención la primera vez que me calcé las Energy, y que aún se sigue notando, es que lo que sientes en la parte delantera y trasera es tan diferente como si fueran dos zapatillas completamente distintas. La mezcla de Boost y EVA en el antepié y el Torsion extendido hacia los dos extremos delanteros, hacen que la Energy parezca una zapatilla más rápida de lo que pueda pensar. Permite correr a gran velocidad si sólo apoyas la parte media delantera, o te ayuda en el impulso si activas todo el ciclo de la pisada. Es como dos mundos diferentes en un solo modelo.

Su gran novedad es la implantación de la resistente suela Continental y gracias a su diseño StrechWeb, tiene una gran adaptabilidad a tu pisada, y trabaja con el Boost para crear una sensación más suave.

Peso: 318 gramos (H) y 270 gramos (M)

Drop: 10 milímetros.

Encuentra tu Energy en la web www.adidas.es