Jordán Santos: “La mejor oxigenación del cerebro de los keniatas les ayuda a correr más"

Entrevista a este joven vasco que es el primero investigación esta variable en atletas keniatas.
Ezequiel Bellido Verdú / Foto: Jordán Santos -
Jordán Santos: “La mejor oxigenación del cerebro de los keniatas les ayuda a correr más"
Los keniatas corren más porque oxigenan mejor su cerebro

La importancia de la oxigenación cerebral en el rendimiento de deportes aeróbicos no es una novedad, tampoco un parámetro que por sí mismo sea motivo de altas prestaciones. Lo que sí que parece ser cierto es que esta variable es una más a las que hay que tener muy en cuenta a la hora de diferencia a los buenos atletas de los mejores.

En este sentido, Jordán Santos tiene mucho que decirnos.  Licenciado en Biología, Doctor en Fisiología del Ejercicio y durante los últimos 2 años investigador Postdoc en la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica) –ahora profesor e investigador en la Universidad del País Vasco UPV/EHU- este inquieto y joven gasteiztarra –tiene 29 años- lo tenía claro, quería ver cómo funcionaba esta variable en los atletas keniatas, algo que todavía no se había hecho.

RW: ¿Qué te llevó a pensar que la capacidad para oxigenar el cerebro de un atleta fuera una variable de alto rendimiento?

Jordan Santos (JS): Es algo que se conoce desde hace tiempo y de hecho en 2011 un gran fisiólogo -Nielsen- ya aventuró en la Journal of Applied Physiology aquel atleta que pueda mantener su oxigenación cerebral estable será aquel que rompa el récord -refiriéndose a las 2 horas en maratón- .

Son muchos los estudios que han visto como la oxigenación cerebral cae durante los esfuerzos máximos y de hecho se sugiere que esa caída es responsable en parte de la fatiga (al reducirse el aporte de oxígeno al lóbulo prefrontal). Nuestro artículo no es pionero en ese sentido, sino en haber sido los primeros en estudiar esta variable en atletas kenianos.

RW: Entiendo que te desplazarías hasta Kenia para llevar a cabo estas pruebas ¿no?

JS: Estas pruebas se realizaron en Sudáfrica, entre la Universidad de Ciudad del Cabo y Stellenbosch. Teníamos intención de ir a Kenia pero era demasiado complejo desde el punto de vista logístico llevar allí todo el equipamiento necesario. Al final decidimos traer a los atletas a Sudáfrica y medirlos en nuestros laboratorios.

RW: ¿Cómo se convence a varios atletas africanos para que se suban encima de un tapiz y den el máximo?

JS: Ofreciéndoles dinero, simple y llanamente. Tenían bonus por rendimiento y a mejor prueba, tanto en la incremental como en los 5 km contrarreloj había buenos incentivos económicos que hicieron que viésemos pruebas máximas de verdad.

RW: ¿Cuál era el nivel de estos deportistas se someten a la prueba?

JS: Los atletas africanos en general no suelen tener valores de consumo máximo de oxígeno - VO2max- excesivamente altos, sino que más bien destacan por su economía de carrera. En nuestro caso la economía de carrera de estos atletas se situaba entorno a 185 ml/kg/km lo que es de lo más económico jamás medido en la literatura científica junto con algún otro artículo nuestro en atletas eritreos de élite, como por ejemplo Tadesse Zersenay.

Los kenianos del estudio eran atletas de gran nivel, con marcas entre 1:01 y 1:02 en media maratón. Como sabes, esas marcas en Kenia no son ninguna maravilla, pero a nivel científico, atletas de ese nivel rara vez se ven en un laboratorio.

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RW: ¿En qué consistió el test encima de la cinta ergométrica?

JS: Los atletas realizaron 3 test:

1) Test incremental en tapiz rodante hasta la extenuación -empezaban a 11 km/h y la velocidad subía 0.5 km/h cada minuto hasta que el atleta voluntariamente decidiera abandonar-. Se alcanzaron velocidad máximas de hasta casi 23 km/h que teniendo en cuenta que es en tapiz, con una máscara para medir gases, cables en piernas y cabeza etc, es una barbaridad.

2) Contrarreloj de 5 km en tapiz rodante.

3) Prueba para valorar la economía de carrera con 3 velocidades submáximas: 15 km/h, 17 km/h y 19 km/h, durante 6 minutos.

RW: ¿Cuánto duro esta investigación?

JS: Hablamos de un proceso de varios años –en 2011 empezamos con los preparativos durante mi primera estancia en Sudáfrica -, tanto  para diseñar protocolos, contactar con managers en Kenia, conseguir equipamiento, formarme yo en el uso de los aparatos de medida de oxigenación cerebral y por supuesto los experimentos en sí.

Lo que a las pruebas o test se refiere, tardamos una semana en medir grupos de 5 atletas y medimos un total de 3 grupos. Este período se alargó unos 6 meses porque no es fácil ponerse de acuerdo con la disponibilidad de laboratorios, reserva de vuelos desde Nairobi, reclutar atletas etc.

RW: ¿Y cómo se mide la oxigenación cerebral de un sujeto encima de una cinta sin fin y en pleno esfuerzo?

JS: Se hace por medio de una técnica llamada espectroscopia infrarroja cercana -near infrared spectroscopy o NiRS-. Básicamente se utilizan unos dispositivos que emiten luz infrarroja, la cual penetra en el tejido subyacente -en este caso el cerebro- y según las concentraciones de oxi- y deoxi-hemogobina se producen cambios en la señal que los capta un receptor que hace los cálculos. Es una técnica compleja y muy cara.

RW: ¿Nos comentas las conclusiones a las que has llegado?

JS: Pues que en contra de toda la literatura científica publicada hasta ahora con sujetos europeos, en el caso de los kenianos no se da una caída en la oxigenación cerebral durante un esfuerzo máximo como es una contrarreloj de 5 km.  Esto podría ser una ventaja ya que implicaría que su lóbulo prefrontal -muy implicado en la toma de decisiones, estrategias de ritmo y control del movimiento- no tendría desabastecimiento de oxígeno.

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RW: ¿Por qué crees que ellos oxigenan mejor ‘el coco’ que nosotros?

JS: Podríamos atribuimos esta capacidad a factores de vida temprana como la exposición prenatal a alta altitud  -que implica respuestas vasodilatadoras crónicas en el encéfalo- así como a la actividad física durante la niñez, que entre otras cosas mejora la vascularización del cerebro.

RW: ¿Podrías entrar algo más en detalla del por qué tener el cerebro más oxigenado podría implicar poder rendir más en una carrera?

JS: Como he dicho, el lóbulo prefrontal es el que controla la toma de decisiones en lo relativo al ritmo de carrera -pacing strategy-. Cuando la oxigenación cerebral cae, se ha visto que se da en paralelo una menor activación neuronal en este punto y por tanto el atleta inconscientemente va a ser incapaz de mantener el ritmo o la intensidad. Sin embargo, si la oxigenación se mantiene, como hemos visto en kenianos, el lóbulo prefrontal estará siempre abastecido de oxígeno y por tanto la activación neuronal en esta zona del cerebro no estará comprometida en ningún momento.

RW: ¿Sabes de algún ejercicio o entrenamiento para potenciar esta capacidad?

JS: A día de hoy no. Nosotros atribuimos una mejor oxigenación cerebral a factores de vida tempranos que ya he comentado anteriormente. Por el momento es difícil pensar en entrenamientos que puedan provocar adaptaciones similares.

RW: Estos resultados, ¿complementan a los que ya había sobre los parámetros de superioridad africana en las carreras de fondo o crea por sí sólo un nuevo argumento de rendimiento que lo justifique?

JS: La oxigenación cerebral no explica por sí sola el fenómeno africano de las pruebas de fondo, es sencillamente un factor más que puede contribuir a explicar su dominio.  El consenso científico actual es que la explicación es multifactorial, hablando de: economía de carrera, actividad enzimática, factores ambientales, de tipo de entrenamiento, antropométricos, biomecánicos, socioeconómicos etc. Digamos que en el inmenso puzzle que es el rendimiento de los africanos nuestro estudio ha sido capaz de encajar una pieza más que nunca había sido estudiada.

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