Maratón de Tenerife: algo más que sol y playa

1.850 atletas completan las 3 distancias en la tercera edición
Javier Lázaro -
Maratón de Tenerife: algo más que sol y playa
Maratón de Tenerife: Tu meta es nuestro objetivo

La distancia es siempre la misma, pero cada maratón es particular, tiene su propio acento. En Santa Cruz de Tenerife la batucada que representa al famoso carnaval tinerfeño agita al corredor en los momentos previos a la salida hasta ponerle la carne de gallina. Una veintena de músicos varían el ritmo, la intensidad y el volumen de la percusión para preparar el cuerpo, la mente y el corazón de los atletas para los kilómetros que hay que afrontar: en este caso 8, 21 ó 42, porque como maratón joven que es el objetivo es fomentar el deporte popular al máximo, con distancias para todos los gustos. Una salida diferente y emocionante, sí señor.

42 de los participantes en el Maratón de Tenerife 2016 eran cruceristas, llegaron en una de esas ciudades flotantes que se mueven de noche para que los turistas disfruten de día. Otra peculiaridad del último maratón que se celebra en el mundo antes del mítico de Nueva York. De hecho, mientras los atletas esperan en sus hoteles de la Gran Manzana de madrugada el autobús que les lleve a la salida en Staten Island, al otro lado del Atlántico la batucada celebra la salida de los atletas del maratón de Santa Cruz, que congrega a representantes de 44 nacionalidades.

No está nada mal para una prueba que está dejando de ser un bebé, de hecho acaba de cumplir su tercera edición. Dos handbikers inician la fiesta. Unos minutos después de las 9 de la mañana comienzan a competir los participantes en el maratón y medio maratón, que tardan exactamente 70 segundos en dejar la línea de salida libre a la más popular prueba de 8 kilómetros (en realidad salieron 7,25 kilómetros, dicho sea para los más puristas).

En esta prueba no hay corredores africanos, no hay liebres ni globos ni premios fijos a ningún atleta. Pero se cuida mucho al corredor popular, con una camiseta técnica de gran calidad y diseño muy original, de esas que gusta guardar como recuerdo, una preciosa medalla que se entrega en meta a los corredores de las 3 distancias. Y con un buen avituallamiento y un gran número de fisioterapeutas dispuestos a recuperar a los atletas después del esfuerzo. Llama la atención el aplauso de los voluntarios cuando llegas al avituallamiento final.

Se trata de una prueba popular que quiere trascender lo meramente deportivo. El maratón es el único evento de este tipo que corta el tráfico de la capital de la isla, que aprovecha para celebrar una intensa jornada comercial. De hecho nos cuentan los organizadores que el objetivo es crear un evento para la ciudad, que la cosa no quede un una mera carrera o una prueba deportiva. Un evento más amplio que sea capaz de dinamizar la ciudad.

Desde luego, es difícil encontrar una carrera a 20 grados de temperatura y un sol que pica un día 6 de noviembre. Por eso hay mucho europeo que se acerca hasta la isla chicharrera, aunque acostumbrados a tanto frío en su país de origen para ellos el calor es exagerado. Nos lo decía en la salida John, un irlandés sonriente pertrechado para el medio maratón como si fuese a pasar un día en la montaña, con chaleco de hidratación incluido.

15.000 personas se repartieron como espectadores dentro de un circuito que tiene dos partes. La primera dentro de la ciudad, con dos cuestas cortas pero duras que elevan el desnivel acumulado de la prueba hasta los 143 metros. Después ida y vuelta en paralelo a la costa hasta la punta de San Andrés. En las zonas urbanas donde se congrega el público, el espectáculo está garantizado con los gritos, el ánimo y el ruido atronador de los aplaudidores. Los kilómetros junto al mar son más solitarios, más propios del corredor de fondo.

El circuito de 21 kilómetros presenta para el medio maratoniano un espectacular fin de fiesta con el reconocimiento y el aplauso de los espectadores, aunque para el maratoniano ese primer paso por el arco de meta le exige una fuerza mental inmensa para superar el ánimo de la multitud y seguir de nuevo para repetir otra vez el circuito completo bastante más solitario ya en esa segunda vuelta. 165 héroes completaron el maratón, 619 valientes hicieron el medio maratón y 1.064 campeones superaron la carrera más popular. Junto a los dos handbikers, finalmente 1.850 corredores en meta.

Miguel Ángel Vaquero, superando el récord de la prueba con dos horas y media corriendo (2:30:32), y Pili Ramos (3:28:44) han sido los ganadores del maratón. José Ignacio Martínez (1:13:56) y Marta Arnay (1:23:56) triunfaron en el medio maratón. Y Ayoze Pérez (23:32) y Mihaela Nunu (27:19) ganaron la prueba corta, como decimos de poco más de 7 kilómetros. Es bueno conocer los registros de los ganadores para que nos hagamos una idea del nivel popular de la prueba.

“Tu meta es nuestro objetivo”. Con ese lema sigue creciendo un maratón de 3 añitos de edad que no se pone techo. La isla y la ciudad tienen mucho potencial, disfrutar de unas minivacaciones en Tenerife en el mes de noviembre, mientras el frío invade poco a poco la península es todo un lujo. Eso sí, avisamos, la vuelta al frío en casa se hace un poco dura…

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