Cómo conviven dos corredores en una misma casa

La respuesta es: si tu no vas a correr, voy yo.
Dimity McDowell | ILUSTRACIÓN: Maxwell Holyoke-Hirsch -
Cómo conviven dos corredores en una misma casa
Dos Corredores en casa

A mi marido le encanta sudar. El ejercicio es para nosotros como el juguete por el que se pelean nuestros hijos; solo uno puede jugar con él cada vez, mientras que el otro tiene que esperar su turno hasta más adelante. No tenemos una fórmula secreta para organizar nuestra planificación de entrenamientos. Solemos alternarnos, tanto con el entrenamiento diario como con las competiciones. Últimamente, por ejemplo, yo tengo las mañanas de los lunes, miércoles y viernes para hacer lo que quiera y él tiene las de los martes y jueves. Yo tengo tres días porque él puede aprovechar y entrenar a la hora de comer durante los días de diario, mientras que yo no puedo. Los fines de semana solemos hablar el viernes de lo que queremos cada uno. Yo corro la mañana del sábado y vuelvo a casa a las 8:30. Él sale a las 9 y vuelve a las 11; el domingo cambiamos.

Lo mismo hacemos con las carreras: no podemos entrenar para la misma competición a la vez. A partir de mi propia experiencia, puedo afirmar que dos progenitores agotados físicamente y tocados mentalmente no pueden mantener un ambiente familiar sano. Por tanto, nos alternamos. Cuando yo me centro para un triatlón, él pasa al modo de mantenimiento y cuando él entrena para una carrera de 80 km de bicicleta de montaña, soy yo la que descanso. En ocasiones me siento un poco estafada, sobre todo cuando él no cumple las reglas y empieza a entrenar para una carrera antes de que yo haya participado en la mía.

No obstante, aunque yo esté en casa y no me encuentre agotada, no quiere decir necesariamente que sea superatenta con las necesidades de la casa y la familia. Después de una tirada larga, me gusta que tengan algún detalle conmigo (el suelo barrido, un masaje) y me imagino que él querrá lo mismo cuando vuelve de entrenar con la bicicleta. En lugar de ello, mi instinto maternal se activa en cuanto entro en casa y vacío el lavavajillas y ayudo a los niños en las tareas antes de ducharme, o incluso de comer algo. Dado que el sistema es imperfecto, me consuelo pensando que estamos dando un buen ejemplo a nuestros hijos, tanto con nuestros hábitos deportivos como con nuestro reparto equitativo del tiempo. 

Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Asics celebra el 25° aniversario de la querida y muy conocida GEL-KAYANO con algunos...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...