Un idilio interminable

La pasión por el running no cesa por muchos imprevistos que se crucen en tu camino.
Aurora Pérez -
Un idilio interminable
Un idilio interminable

A pesar del ingrato resultado que responde alguna vez a nuestro esfuerzo, a pesar del tiempo que hemos de pasar en el taller de reparación intentando solucionar los desperfectos producidos en el cuerpo, a pesar de que nos dicen que existe la luz al final  del túnel y nosotros no la vemos. Aun cuando no siempre comprendemos que el cansancio con que entrenamos hoy dará ligereza a las piernas en el día señalado y que la respiración entrecortada se convertirá en acompasada ese día.

A pesar de que no pudimos seguir al compañero y le veíamos irse sin remedio, a pesar de las infinitas veces que en nuestra cabeza revolotea la idea de parar, mas continuamos sintiendo un cierto pudor inexplicable, pues nadie nos pide, salvo nosotros mismos, salvar nuestra honra.

A pesar del desgaste que supone correr y correr sin un alto, enterrando las dificultades, remando en contra del viento, nadando en aguas pantanosas, combatiendo en plazas hostiles. A pesar de que las estaciones pasan y pasan, sin detenerse, sin volver la vista atrás y sin esperar a nadie.

A pesar de las madrugadas que nos sorprenden insomnes y de las mañanas que nos reciben aturdidos. A pesar del resquemor, de la falta de oxígeno en los músculos, de la derrota, del agotamiento o la desgana ocasional.

A pesar de conocer a tantos colegas a quienes se les rompieron las ilusiones. A pesar del atraco diario al que sometemos nuestro tiempo, robándole minutos día a día.

A pesar de la incertidumbre que nos reconcome mientras aguardamos el disparo de salida y del frío que esa espera deja en los hombros desnudos.

A pesar de los pinchazos en los dedos mientras prendemos un número al pecho o de los pensamientos negativos que nos tratan de reprender por repetir los sufrimientos, lejos de la comodidad del sueño.

A pesar de saber a priori que no seremos los primeros en nuestra próxima cita y seguiremos siendo anónimos corredores que llegan con los pies heridos pretendiendo apresar un nuevo reto.

Publicidad

A pesar de… tantas cosas, continuamos corriendo porque en la comodidad del sueño añoraríamos los pinchazos en los dedos al prendernos el dorsal en el pecho y echaríamos de menos el frío en los hombros y la incertidumbre del resultado en la cabeza porque tenemos, grabada a fuego en nuestro ser, la certeza de que nunca el relente alcanzará a traspasar nuestra piel ni accederá a nuestra alma, que permanece arropada por la esperanza.

Seguimos corriendo porque no cesamos de evocar el olor de esas primeras carreras y el aleteo que, en la boca del estómago, ponía alas de mariposa al vuelo de nuestros ensueños. Seguimos corriendo a pesar de que nos llamen locos y seguimos acudiendo a la línea de salida de cada carrera con la firme convicción de que locura rima con cordura. Seguimos avanzando aupados en la fantasía de ser dignos beneficiarios de la herencia de Filípides y gritar al llegar a meta: “¡Alegraos, hemos ganado!”, pues vencimos nuestros miedos aun sin ser de los primeros, permaneciendo en el anonimato pero aplaudidos por familiares y amigos.

Y seguimos corriendo porque hemos aprendido a poner imaginación en la rutina, gracias al recuerdo de los sones que, quedamente al oído, nos susurran las zancadas que musicalizaron nuestra vida mostrando infinitas posibilidades de latir a nuestro corazón, creando pulsos inéditos que reverdecemos cada vez que, a pesar de.. tantas cosas, seguimos saliendo a correr. 

 

Publicidad
Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...