Paco Gil: Atleta Eterno

Una lección de vida que dura más de nueve décadas.
Aurora Pérez -
Paco Gil: Atleta Eterno
Paco Gil: Atleta Eterno

Paco Gil Almela - Corredores Veteranos

En la época actual, cuando la juventud se ensalza tanto primando por encima de la madurez y la vejez, es, aunque parezca contradictorio, un soplo de aire fresco hablar con alguien que ha pasado por diversas y variadas etapas vitales, viviendo dos dictaduras, una república y una monarquía. Es una delicia atender lo que no dicen las palabras, o ver lo que una visión demasiado simplista pasaría por alto. Por eso, con una grabadora que recordará los datos más técnicos, me fundo con la silla y me dispongo a escuchar y sentir lo que esconde la edad, eso que al despedirse no se va de la memoria, pues la experiencia que la voz encierra, traspasa la piel resistiendo el paso del tiempo.

Y así me entero que el tiempo, que hace de la inexorabilidad la razón de su ser, pasó por alto la juventud de Paco Gil Almela, negándole su vivencia. No es extraño pues nació al compás de la dictadura de Primo de Rivera (1923), con 8 años vivió la II República y con 13 (edad en la que empieza a trabajar) la Guerra Civil le pilla entre Valencia y Madrid. Tres años de ‘mili’ que darían para escribir dos libros con miles de anécdotas, trabajos extenuantes de jornadas eternas sin fiestas ni descansos, como representante comercial, que le han hecho “no ser nunca uno más, destacando desde niño” en cualquier tarea acometida, y le han proporcionado además una vida interesante en la que “no he hecho nunca mal a nadie” aunque eso sí “¡que no me piquen porque salto!”, son hechos todos ellos que dan fe del fuerte carácter de este hombre aficionado a escribir poesía, leer y ver películas del oeste.

Y como es el carácter algo consubstancial al deporte, donde la pusilanimidad no goza de buena fama, no me sorprende cuando me cuenta sus escarceos con el boxeo, que abandonó a instancias de sus padres tras dos operaciones de nariz, “menos mal, pues yo era de los que sacudía”. Recuerda además cómo, con 10 años, ya corría sus buenos kilómetros para trasladarse, aunque fuera con más de 40 cuando fue consciente de que el atletismo habría de ser parte de su vida. Fue al llevar a su hijo al Tajamar cuando se implicó tanto a nivel de atleta como de directivo, siendo delegado del club por varios años y empezando a labrarse un extenso bagaje deportivo. Su personalidad, de por sí activa y emprendedora, le llevó a cubrir numerosos puestos en varios estamentos atléticos, fundador de la Asociación Madrileña de Atletas Veteranos, Vocal y Presidente de la Comisión de Cross de la Federación Madrileña, 31 años juez, delegado de España en el Consejo Europeo de Atletas Veteranos, organizador del primer Campeonato de España de Cross de Veteranos, de los encuentros de la Asociación Madrileña con la Asociación Portuguesa y del primer viaje de los veteranos a un campeonato europeo en Italia. Todo esto junto a sus más de 100 medallas en Campeonatos de España, sus preseas internacionales y sus récords, que prefiere a las medallas, en distancias desde los 200 a los 800m, le hacen uno de los atletas veteranos con mayor currículo a todos los niveles, siendo además muy apreciado dentro del colectivo.

Casado a los 27 años, tiene dos hijos, 5 nietos y 3 bisnietos; fue precisamente su hijo Paco (vallista y saltador de longitud y uno de los 4 Paco Gil de la dinastía) una de las primeras personas que yo conocí cuando empecé en el atletismo, pues me dio clase en el curso de monitor, por eso me hace especial ilusión que después de tantos años yo haya podido seguir aprendiendo, en esta ocasión, de su padre. Sabía de su genio y de su pronto, me faltaba constatar la ternura y esta asoma a sus ojos claros, de inusitada transparencia, que tornan en vidriosa su mirada cuando acude a ellos el recuerdo de su esposa, la cual dejó un vacío tan intenso que no mitigan las zancadas, pero a ellas se aferra al levantarse cada mañana para acudir al gimnasio o a la pista, aunque haya dormido poco y parezca que no puede moverse, y sin embargo se mueve, acompañado por ese marcapasos que apenas sabe que va con él. Gracias Paco por tus años, a pesar del robo a que fue sometida tu juventud, gracias por tu ilusión, por tus palabras y por transmitirme tu sabiduría y tu experiencia “no comer en exceso y hacer deporte siempre”.

No has tenido juventud, me repites una y otra vez, por eso quizá la vida, avergonzada por su hurto, te ha recompensado con una fructífera longevidad, premiándote con una memoria privilegiada que sigue en permanente aprendizaje atendiendo los consejos de tu hijo cuando te dice que has de ampliar la zancada para correr más y tú, obediente, lo haces y constatas que los récords llegarán aunque hayas de esperar un año más para batirlos, pues sabes de tu valía y en esa seguridad mantienes a raya tu voluntad, la que te hace afirmar con convicción “todos perdemos mucho pero sé que mis rivales, con la edad, han perdido más que yo pues cada cuerpo es cada cuerpo”.

EL DATO:

CON 10 AÑOS CORRER ERA SÓLO UN MEDIO DE TRANSPORTE; EL ATLETISMO LLEGARÍA A LOS 40 Y YA NO LE ABANDONARÍA NUNCA.

Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...