Nike Espuma Lunarlite

Nos llega el nuevo concepto de Nike en zapatillas: 36 añitos de investigación, de análisis morfológico, de colaboración con la NASA y amor al running. Las Lunarlite de Nike representan una revolución en los sistemas de amortiguación, gracias a un nuevo material que sustituye la clásica amortiguación por aire.
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Nike Espuma Lunarlite
Nike Espuma Lunarlite

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Lunarlite de Nike - kewego
Lunarlite de Nike - kewego

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p>Normalmente la amortiguación es lo que los diseñadores de zapatillas deportivas de Nike califican de “muerta.” No hay bote, ni rebote, ni devuelve la energía al atleta. La amortiguación simplemente absorbe, sin devolver nada para el próximo paso. Es como correr sobre espuma de poliestireno. Buscando el material adecuado, Kevin se dirigió al grupo Advanced Materials Research de Nike y a la industria aeroespacial. Una espuma desarrollada por la NASA parecía la opción más viable. Extremadamente ligera, esta espuma también estaba dotada de elasticidad. “Parecía una nube de algodón elástica,” recuerda Hoffer. “Era la sensación que estábamos buscando, super ligera y suave, pero reactiva.”

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p>Pero antes de que pudiera aplicarse a las zapatillas deportivas, los diseñadores tenían que resolver los problemas intrínsecos del nuevo material. Era muy caro y casi imposible de fabricar. Se degradaba con la luz, el aire y el agua, por lo que tenía que ser insertado dentro de otro material. También tenía una tendencia a encoger. Tan pronto como se le daba una forma, tenía que ser congelado para que la mantuviera. Cuando Kevin y el equipo del AMR experimentaban con esta espuma, por todo Nike había congeladores llenos de conos de espuma que parecían barras de helado – difícilmente se podía conseguir una producción a gran escala. Se tuvieron que ajustar los componentes de la fórmula para que fuera más estable. Entonces Kevin encontró el material indicado para contenerlo – Phylon con una suela waffle de goma, en un guiño a la inspiración original lunar. Entonces la espuma Lunarlite se aplicó a la LunaRacer, una zapatilla de running para grandes distancias.

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p>Los primeros ejemplares tuvieron mucho éxito. Los corredores que probaban los prototipos querían hacer acopio de más pares por lo buena, ligera y reactiva que era la amortiguación. Con los usuarios de prueba dio unos resultados impresionantes: en las pruebas de presión sobre la plataforma el equipo de desarrollo comprobó que con la espuma Lunarlite la carga de la presión estaba mejor distribuida por toda la planta del pie. La espuma es suave y distribuye la fuerza de modo uniforme, por lo que los atletas no ponen toda su presión en un único punto. Esto no solo protege los frágiles huesos del pie, sino que además los corredores decían que al llevar la Lunarlite no se sentían tan cansados después de sus largas carreras. Su tiempo de recuperación era más corto. Decían que se sentían con más energía al correr—y que la Lunarlite hacía que quisieran tener ganas de correr – quizás el mejor voto de confianza para una nueva plataforma de amortiguación.

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p>Normalmente, fabricar una zapatilla ligera representa sacrificar la estabilidad o la amortiguación. La zapatilla podría llegar al punto de ser tan ligera que ya no fuera sostenible. Ya que el objetivo de Nike es encontrar respuestas innovadoras a las demandas de los atletas, está obsesión le ha conducido a una búsqueda incansable de nuevas soluciones a viejos problemas. La zapatilla de running perfecta debería tenerlo todo: amortiguación, estabilidad y ligereza. La espuma Lunarlite ha convertido este sueño en realidad. Se tardó casi cuatro años en perfeccionar las tres características, pero se podría decir que la Lunarlite tardó 36 años en crearse.

Todo empezó en 1971, cuando Geoff Hollister, uno de los primeros empleados de Nike, probó uno de los primeros prototipos de la suela Waffle de Bill Bowerman y dijo: “Ha sido como correr sobre almohadas.” En 2004 el diseñador de Nike Kevin Hoffer leyó esta frase e inició la búsqueda de una amortiguación que recrease esta sensación, que sería revolucionaria. Inspirándose en esta frase, pensó en la Moon Shoe, la primera zapatilla con suela Waffle, usada por primera vez en las pruebas de maratón de 1972. Desde ahí, Kevin pasó a estudiar el verdadero alunizaje en la Luna, observando las imágenes de los astronautas moviéndose por la Luna como si andaran sobre nubes de algodón. Entonces supo exactamente cómo quería que fuera la sensación de la amortiguación que estaba buscando. El único problema era encontrarla.

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