Un parapléjico participa en varias carreras ayudado por un exoesqueleto robótico

Después de que le dijeran que nunca volvería a caminar Adam Gorlitsky utiliza esta innovación para llegar al millón de pasos.
Monica Grater -
Un parapléjico participa en varias carreras ayudado por un exoesqueleto robótico
Un robot para volver a correr

Adam Gorlitsky intentó hacer el reto de “Mudito” el fin de semana del Walt Disney World Marathon, consistente en terminar el 5K, los 10K, el medio maratón y el maratón que se celebran a lo largo de los cuatro días de carrera. ¿Por qué destacó entre los miles de corredores participantes en ese fin de semana? Porque Gorlitsky, paralizado de cintura abajo, caminó parte de las carreras con un exoesqueleto robótico.

El reto del enanito “Mudito” comenzó a las 6 de la mañana el jueves con un 5K, en la que caminó unos 2 kilómetros y medio de los 5 de la carrera acompañado por su padre, Stan Gorlitsky, en una hora y cuarto. El viernes hizo unos 4 kilómetros del 10K en 2 horas y 35 minutos.

El fin de semana de Gorlitsky tuvo algunos altibajos en el camino (por ejemplo, la media maratón del sábado se canceló por la mala temperatura, y casi se le rompe el exoesqueleto en el maratón del domingo), pero acabó haciendo casi 10 kilómetros, más o menos 16.000 pasos más cerca de su objetivo de un millón de pasos. Cada paso que da supone una donación de un dólar para su organización benéfica I Got Legs, diseñada para ayudar a otras víctimas de la parálisis aprovechando la misma tecnología que él usa.

“Corro cada carrera con mi padre. Cuando corremos maratones a veces tenemos una hora y media antes de que nos alcance el pelotón, así que ese es nuestro objetivo. Para mí estos recuerdos son muy importantes”, nos contó Gorlisky. “También conozco a mucha gente cuando corro que acaban caminando conmigo y contándome sus experiencias personales. Creo que lo que me ha pasado sirve como estímulo para que otros terminen la carrera, con sus propios problemas y adversidades”:

Hace doce años Gorlitsky quedó paralizado de cintura para abajo después de seccionarse la médula espinal en un accidente de coche. Estaba conduciendo a las 8 y media y se quedó dormido al volante unos cuantos segundos, lo que ocasionó un accidente. Los médicos le dijeron, con sólo 19 años, que nunca más volvería a caminar. Adam, que había sido corredor de cross en el instituto y atleta (con una milla a 4:50 con 15 años), tuvo que cambiar su vida y usar una silla de ruedas para moverse.

Pero superó ese diagnóstico y aprendió a caminar de nuevo con ayuda de un exoesqueleto robótico fabricado por ReWalk. Seis meses después de probar la máquina por primera vez pudo conseguir el importe necesario para su propio exoesqueleto robótico, que cuesta algo más de 75.000 euros. Le dieron su exoesqueleto el 30 de diciembre de 2015, en el décimo aniversario del accidente.

Las nuevas piernas robóticas suponen un nuevo mundo de posiblidades para Gorlitsky. Empezó a entrenar para un 10K en Carolina del Sur y logró ser el primer parapléjico en completar la carrera. Tardó unas siete horas.

Le costó un poco encontrar el propósito de esta nueva pasión. Hizo varios 5Ks, pero Gorlitsky se sentía mal al ver que se quedaba fuera de control en muchas ocasiones. Su padre le ayudó a superarlo.

“Mi padre vino y me dijo: ‘Adam, piensa en los pasos - 1 millón de pasos’ Ahí me di cuenta de que lo que tenía que hacer es la gira del millón de pasos”, según Gorlitsky. “Desde mi punto de vista creo que el millón de pasos es mi logro - ya sabes que dicen que hacen falta 10.000 horas de práctica para perfeccionar algo - así que supongo que mi millón de pasos son mis 10.000 horas”.

Desde entonces ha corrido tramos de carreras, como el Maratón de Portland y el Marine Corps Marathon. El mayor reto hasta la fecha fue el Reto de Mudito del Maratón Walt Disney.

Debido a los límites de tiempo no pudo correr las pruebas al completo. Adam, de 30 años de edad, empieza un poco más adelante el recorrido y acaba con el pelotón. A potencia máxima su exoesqueleto le deja ir a unos 3 kilómetros por hora, pero baja la velocidad cuando las baterías se descargan a la mitad.

Gorlitsky esperaba que su 5K fuera “un paseito”, pero le costó más de lo que esperaba. Estaba bastante impaciente por conseguirlo - de hecho, estaba tan nervioso que sólo pudo dormir una hora la noche de antes y se olvidó de desayunar.

Además, el recorrido era algo estrecho debido a los 10.000 corredores. La música tampoco le ayudó a moverse y concentrarse como normalmente hace cuando camina con su exoesqueleto.

Para el maratón del domingo Gorlitsky comenzó en el kilómetro 30, sólo 12 kilómetros y 195 metros. Pero después de un kilómetro y medio una pieza del exoesqueleto, la del tobillo, se partió, lo que le obligó a terminar los últimos ocho kilómetros en la silla de ruedas.

“Te demuestra que soy esclavo de esta tecnología y de sus limitaciones”, dijo Gorlitsky. “No deja de ser un robot, una máquina”.

Sumando las millas del reto Disney, Gorlitsky cree que llevará acumulados unos 90.000 pasos en su reto del millón.

“No sé qué sería de mi si no fuera por I Got Legs y mi exoesqueleto”, comentó Adam. “Me ha dado una nueva vida. Espero poder devolverle todo esto al reto de la gente”.

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