Ángel Mullera: “Seguiré luchando y quizá hasta Tokio 2020”

No podrá competir en el campeonato de España por un tema burocrático
Por Álex Calabuig | Fotografías de Miguelez -
Ángel Mullera: “Seguiré luchando y quizá hasta Tokio 2020”
Ángel Mullera: “Seguiré luchando y quizá hasta Tokio 2020”

Ángel Mullera ha vuelto. Después de dos años en el dique seco por una sanción, el lloretense ha desempolvado sus zapatillas de clavos y ha vuelto a volar sobre el tartán, realizando la mínima para el campeonato del mundo de Londres en su primera y única competición de este año, con 8:30.43, a pesar de correr sin rivales, con la única ayuda de dos liebres y ante 300 aficionados que se desplazaron a la pista de atletismo de Lloret de Mar para tratar de darle alas. Pero Mullera logró el registro fuera del plazo establecido para lograr la mínima para competir en el campeonato de España, debido a unos problemas burocráticos, y salvo un giro inesperado en la situación, se perderá la cita del estadio Serrahima y el Mundial de Londres. El obstaculista, que durante este tiempo ha aprendido lo que es la falta de apoyos e incluso tener que comprarse de su bolsillo las zapatillas para correr -algo poco habitual en un atleta olímpico- asegura que no se va a rendir y que demostrará su valía. En Runner’s World, marca poco amiga de las polémicas y los asuntos extradeportivos, hemos pretendido simplemente escuchar a la persona, al atleta, al competidor. Y éste es el resultado…

En estos dos años de sanción, ¿cómo has conseguido motivarte y entrenar para regresar a las pistas y correr en 8:30, logrando la mínima para el Mundial en tu primera competición?

Ha sido muy complicado. Inicialmente estuve tres meses sin calzarme unas zapatillas, porque era un shock y un momento de impasse. No sabía bien por dónde tirar, porque se habían acabado los objetivos tras muchos años dedicándome al atletismo, que era mi vida, mi trabajo y mi pan de cada día. Con la ayuda de mi mujer y mi entrenador tomamos la decisión conjunta de que esto no podía acabar así y que tenía que volver a entrenar. El 1 de julio de 2016 regresé a los entrenamientos y como te puedes imaginar fue muy complicado. Al no poder competir y no hacer crosses, no logré una buena base. No tenía la motivación extra de tener objetivos de competición y además disponía de menos tiempo porque comencé a trabajar de director deportivo de unos campos de fútbol, en una empresa que se llama Top Ten. Si le unimos que en septiembre nació mi hijo Max, había pocas horas y solo podía hacer una sesión diaria y sin pasarme, para poder recuperarme para el día siguiente.

¿Qué objetivos te marcaste para poder ir cogiendo progresivamente la forma?

Mi entrenador y yo nos marcamos unos objetivos a corto plazo. En diciembre tenía que realizar un entrenamiento de 10.000 metros por debajo de 31 minutos e hice 30:50. Lo conseguí a pesar de estar haciendo pocos kilómetros y solo seis o siete sesiones a la semana. En enero me motivé más porque empecé a saltar. Adaptamos entrenamientos de mi compañero Jonathan Romeo, que hizo la mínima del Mundial con 8:31, y si él hacía dos series de 4.000 yo hacía 2 x 1.500 o 2 x 2.000 con vallas. Comencé a entrenar más fuerte, con más ganas, aunque el inconveniente en enero, febrero, marzo y abril es que era la temporada alta en el complejo deportivo, ya que son los meses en los que vienen los equipos extranjeros a realizar sus concentraciones, y me tocaba trabajar siete u ocho horas diarias allí, con horas extras.

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A finales de abril, al acabar la temporada alta, ya podía recuperarme mejor de las sesiones y entrenar con más calidad. Me encontraba muy bien, pero a mediados de mayo empecé a sufrir problemas en isquiotibiales, primero en la pierna izquierda y luego en la derecha. Me trataron con Indiva durante un mes. Por suerte no tuve que parar, pero aflojé mucho la marcha y no podía hacer entrenamientos rápidos, incluso durante dos semanas no pude pasar vallas porque se me subían los isquios. La suerte fue que en Estética Garvin, que además tocan el tema deportivo, me recuperaron de esta lesión y del tendón de Aquiles con el tratamiento de Indiva. La tercera semana de junio ya no me dolía nada y me pude centrar en correr. Antes estaba al 80 u 85%, pero bueno, no voy a hacerme el héroe, porque a pesar de la lesión completé entrenamientos buenos. Realmente lo complicado era hacer recuperaciones largas entre series, por ejemplo, cuando tenía que hacer 2 x 1.500 metros con vallas, con 3 minutos y medio de recuperación, a los dos minutos el isquio ya me daba un aviso, con lo cual no podía entrenar con normalidad. Menos mal que mi fisio Víctor Martínez hizo un excelente trabajo.

Este martes, por fin, pudiste volver a la competición y lograste un tiempo de 8:30.43 en el control de 3.000 obstáculos celebrado en Lloret, lo que supone la mínima para el Mundial de Londres. ¿Cómo te encontraste?

Fue muy especial. Vinieron 300 personas a verme y estaba corriendo en casa. Fue espectacular, no me imaginaba un regreso así. La contrapartida fue que estaba más nervioso de lo normal, con los sentimientos a flor de piel y con la presión de lograr la mínima para el Mundial. Sabía que lo tenía en las piernas, pero había que demostrarlo y no defraudar a nadie. Era difícil competir sin tener chispa, sin haber corrido en otras pruebas previamente, aunque a mediados de junio hice un 3.000 obstáculos entrenando en 8:32.8, con lo cual sabía que en competición estaba para lograr la mínima. El martes había mucho aire en contra en la recta de meta y al no tener chispa no era capaz de pegarme bien a las liebres, Edgars Sumskis y Jonathan Romeo. Me dejaba un par de metros con respecto a ellos y eso me perjudicaba, pero con las piernas regular estuve en 8:30 y no pinché, porque hice 2:48, 2:50 largos y 2:50 largos. Estoy muy contento con el resultado, tras todo lo vivido y además sin apenas ayudas.

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¿En todo este tiempo qué apoyos has recibido?

Solo me han ayudado el centro Garvin y una empresa de Girona que lleva la marca Errea, que me da algo de material. Las zapatillas me las he ido costeando yo y ahora valoro lo que eso supone. También gracias a esto he tenido la oportunidad de correr con marcas que nunca había usado…

El plazo para conseguir la mínima mundialista finalizaba el 16 de julio y tú corriste el 18. ¿Sabes ya si la Real Federación Española de Atletismo te permitirá competir en el campeonato de España, este fin de semana?

Es muy complicado. Desde la AEPSAD (Agencia Española de Protección de la Salud en el Deporte) me dijeron que el jueves de la semana pasada me enviaban el documento que necesitaba, porque ya estaba todo OK, pero no me lo mandaron. El viernes me volvieron a decir que me lo enviaban pero tampoco lo hicieron, de modo que no pude tramitar la licencia necesaria para competir el domingo 16, que es cuando estaba previsto correr. El viernes por la tarde avisé al seleccionador de que no iba a poder competir el domingo porque no me habían enviado el papel, pero que quería ir al campeonato de España porque estoy en forma y Villacorta lo sabe porque hace un mes le llamé, comentándole además que esto podía pasar, ya que cabía la posibilidad de que me hicieran el control tarde y los resultados salieran tarde y no pudiera competir, o que no me enviaran el papel a tiempo, y al final así ha pasado. Yo competí el martes para que la gente viera que estoy en forma. Yo no quería un trato de favor, pero yo ya he cumplido mi condena de dos años. Y entiendo que al haber hecho la mínima fuera de plazo la RFEA no quiera problemas con la opinión pública y que muchos medios de comunicación se le echen encima por dejarme participar, ya que podría verse como que dan un trato de favor a un atleta que sale de una sanción. Las críticas que le pueden caer a la RFEA por no dejarme participar no son las mismas que por dejarme correr. No se quieren arriesgar a que la gente piense mal y tengo que respetarlo, aunque me jode un montón porque es el tercer campeonato que me perdería y estoy en forma y con opciones de ir al Mundial. Pero bueno, aunque no es definitivo que no pueda correr, casi lo puedo dar por descartado. Me jode mucho, porque ha sido un año muy complicado y solo lo saben bien mi mujer, mi entorno y yo. Además, el campeonato me hacía mucha ilusión porque es en casa y el Mundial se celebra en Londres, una ciudad que me debe mucho, por lo que sucedió en 2012. Me voy a quedar fuera por un papel y por un tema burocrático… Por otro lado, veo que Toni Abadía podrá correr el 3.000 obstáculos del campeonato de España sin tener mínima y yo no podré. Aunque por mí encantado de que Toni corra y entiendo que es un atleta que viene del 5.000 y no de una sanción. Luego correrán dos atletas marroquís que no cuentan para el campeonato de España y hay otro atleta sub 23 sin mínima, que entiendo que le den la oportunidad, pero no tiene mínima.

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¿Cómo te ves en comparación con el resto de obstaculistas?

Hay mucho nivel. Sebas Martos está muy destacado y luego tenemos fuertes a Merzougui, Arce, Carro, Chakir, Romeo, etc, y creo que podría haber peleado con ellos por una plaza en el Mundial, porque ahora estoy para bajar de 8:25, que sería la segunda mejor marca española del año.

Por buscar el lado positivo, en estos dos años te habrás regenerado y no estás tan quemado como si hubieras continuado al máximo nivel. Aunque no puedas competir en el campeonato de España, imagino que tras todo el esfuerzo realizado seguirás compitiendo y tratando de demostrar tu valía.

¡Por supuesto! Estos dos años me han regenerado muscularmente y también mentalmente. En 2015 ya le dije a mi entrenador que necesitaba recuperarme y bajar la intensidad, porque desde 2012 iba polémica tras polémica e incluso cuando logré el bronce en el Europeo de Zurich en 2014 también hubo polémica. Además, estaba aburrido y cansado y en estos dos años he entendido que aunque el atletismo ahora es lo principal porque tiene fecha de caducidad y se acaba, lo importante es valorar otras cosas, labrarse un futuro, tener proyectos, etc. Ya no me enfado tanto cuando no me sale un buen entrenamiento y pienso que ya me saldrá otro día. Corro por ilusión y por ganas, no por otros motivos, y aunque ahora tenga otro palo en la rueda no voy a desistir. He estado mucho más abajo que ahora, en el suelo, y he resucitado, me he levantado. Y si no puedo correr en el campeonato de España voy a pedir que haya obstáculos el día 27 de julio en Pamplona para aprovechar mi estado de forma, ya que hasta el 22 de agosto no hay ningún mitin más y sería alargar mucho la temporada. Llevo desde enero saltando y no puedo estar compitiendo a finales de agosto, las piernas necesitan descanso. En Pamplona me gustaría hacer una buena marca y asegurarme la beca internacional. Lo que hice en Lloret me sirve, pero como era un control ahora tengo que volver a hacer menos de 8:31:00 en otra prueba nacional para conseguir esa beca. Con esa ayuda podría centrarme más en entrenar de cara al Europeo de 2018 y no dependería tanto de mi trabajo en los campos de fútbol. Si logro la beca, además, quizá pueda conseguir algún patrocinador y alguna subvención de Lloret de Mar. Como también organizo cuatro carreras de colores, las Picasso Run, con las que también consigo algunos recursos, si sumo todo esto y algo que gane del atletismo, podría dedicarme a correr más tranquilo de aquí hasta el final de mi carrera, que será como mucho en los Juegos de Tokio.

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