¿Quién es el mejor fondista de todos los tiempos?

Analizamos las carreras deportivas de algunos de los mejores fondistas de la historia.
Alberto Hernández | Fotos: Sportmedia -
¿Quién es el mejor fondista de todos los tiempos?
Mo Farah durante el Campeonato del Mundo de Londres 2017 | Sportmedia

Ha dicho hasta luego, no adiós. Conviene recordarlo, pues el atletismo no está para más tristes despedidas. El jubilado es su amigo Bolt. Mo Farah simplemente cambia de negocio, abandona las pistas para centrarse en las carreras de asfalto, un universo en el que ya había regalado más de una muestra de su talento; bronce en el Mundial de Medio Maratón el curso pasado.

El 24 de agosto, en la legendaria Weltklasse de Zúrich, final de la Diamond League (con triunfo en los 5.000 m), puso el cartel de ‘se traspasa’ (era su primera victoria en el global del más prestigioso circuito de mítines). Quiere ver crecer a la prole, viajar menos, olvidarse de la tiranía del cronómetro a la que somete el óvalo de 400 metros. Dejó atrás una de las rachas victoriosas más espectaculares que haya conocido el mundo del deporte, una concatenación de preseas que, llegados a estas alturas de la película, nobleza obliga repasar, teniendo siempre presente la pregunta que se hacen muchos aficionados a lo largo y ancho del globo. ¿Es el mejor corredor de fondo que haya disfrutado la humanidad?

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Los Juegos Olímpicos

Mo, que en su nueva aventura desea ser conocido por su nombre completo (Mohamed), abandona los estadios con cuatro oros olímpicos, más que Haile Gebrselassie y Kenenisa Bekele, los mitos etíopes que cronológicamente le precedieron al frente del negocio. Sus dobletes consecutivos 5.000-10.000 m en Londres 2012 y Río 2017 solo tienen un precedente histórico: el finlandés Lasse Virén (Múnich 1972 y Montreal 1976).

Su fama de ser un atleta de campeonatos, no de marcas, se refleja en el hecho de que, al contrario que los tres mencionados y los otros dos genios aspirantes al honorífico (y subjetivo) título de ‘mejor fondista de la historia’ (Emil Zátopek y Paavo Nurmi), jamás estuvo en posesión del récord del mundo en ninguna de las dos pruebas (de pista) más largas del programa olímpico.

Todos menos él ostentaron las plusmarcas universales de cinco y diez. Él único en añadir también la de maratón es Gebre y solo ‘La locomotora humana’, Zátopek, en Helsinki 1952, puede presumir de haber ganado las tres carreras en la misma edición de los Juegos. Si tuviéramos en cuenta distintas ediciones el honor lo compartiría con otro hombre que podría ser perfectamente el séptimo magnífico, el finés Hannes Kolehmainen, ganador de los 5.000 y 10.000 m en Estocolmo 1912 y del maratón en Amberes 1920 (en la primera y última de esas distancias batiendo el récord del mundo).

En lo que respecta a número de medallas nadie tose a Nurmi, el ‘Finlandés volador’, el atleta con más preseas de la historia de los Juegos (12, 9 de ellas de oro). Aquí solo tendremos en cuenta las individuales, 9 (seis oros y tres platas), puesto que el resto de mencionados (excepto Kolehmainen) compitieron cuando ya no figuraban en el programa pruebas por equipos en la modalidad de fondo; 5 posee Zátopek (cuatro oros y una plata); 4 atesoran Virén (todas de oro; al igual que Mo y Kolehmainen, este último añadiendo a su cuenta total una plata en campo a través por equipos), Bekele (tres oros y una plata). 2 oros figuran en la vitrina de Gebre.

Ninguno de estos parámetros, el cronómetrico y el medallístico (¿existirá esta palabra?) son suficientes para emitir un dictamen, pues los matices del citius, altius, fortius son ilimitados; la elegancia, la técnica, el compromiso con el público, el contexto histórico, la transmisión de valores… Tratar de hacer una clasificación de leyendas es un mero pasatiempo para consumir una tarde de verano. Dicho esto, sigamos.

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Los Campeonatos del Mundo

Es una competencia de reciente aparición. Al aire libre los primeros se disputaron en 1983 (Helsinki) y en pista cubierta en 1985 (París). Kolehmainen, Nurmi, Zátopek y Virén, jamás tomaron parte en ellos, por lo que cuantificar los logros de los otros tres a la hora de escoger al ‘jefe’ sería bastante injusto.

Aun así es espectacular la prestación de Farah en este evento, donde atesora 8 medallas (6 de oro y dos platas), con doblete 5-10 en Moscú 2013 y Pekín 2015. Es curioso que su primera y última medalla mundialista fueran de plata (10.000 m de Daegu 2011 y  5.000 de Londres 2017, en ambos casos superado por atletas etíopes; Ibrahim Jeilan y Muktar Edris).

En 5.000 metros tiene el récord de medallas (4) y de oros (3). En los 10.000 posee la misma cuantía y del mismo color, siendo igualado por Bekele en cantidad pero superado en calidad (4, todas de oro) y rebasado por Gebre en ambos parámetros: 6, cuatro oros, una plata y un bronce.

En pista cubierta, el discípulo del ex plusmarquista mundial de maratón Alberto Salazar (el entrenador junto al que dio el salto de calidad que le llevó a pasar de ser un buen atleta a uno de dimensiones astronómicas) solo compitió dos veces, cosechando como mejor resultado un cuarto puesto en 3.000 (Estambul 2012). Tanto Gebre como Bekele le aventajan aquí; el primero tiene en la vitrina cuatro oros (tres en 3.000 m y uno en 1.500) y el segundo ostenta un título en 3.000 m. Ambos cuentan sus participaciones en el Campeonato del Mundo Indoor por victorias.

Si cambiamos de superficie y nos vamos al campo a través Kenenisa es inabordable, el indiscutible dominador de la disciplina con 11 oros y una plata. Haile no se prodigó mucho en esta materia, pero lo suficiente para agenciarse un solitario bronce allá por 1994. Farah jamás cató chapa mundial en la más ancestral de las manifestaciones del largo aliento.

La ruta, que será principal objetivo de Mohamed Farah hasta el final de su trayectoria, solo fue frecuentada una vez en un Mundial por Gebrselassie (triunfó en medio maratón en 2001), quien a pesar de ostentar en dos ocasiones el récord mundial de los 42,195 km (2:04:26 y 2:03:59) jamás afrontó la distancia en un gran campeonato. De momento Bekele -segundo mejor marquista de la historia en el combate contra Filípides (2:03:03), solo superado por el actual recordman, el keniano Dennis Kimetto (2:02:57)- tampoco se ha dejado ver con un título de maratón o media en juego. Farah, como dijimos al principio, tiene en su poder un bronce en medio maratón (su única presencia en alta competición sobre asfalto hasta la fecha).

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Los Campeonatos de Europa

Aquí Sir Mo Farah (condecorado con la Orden del Imperio Británico en 2013 y nombrado Caballero en 2017) está solo en la cima. Lógicamente, al igual que en los Mundiales sucedía con Nurmi, Zátopek y Virén, no podemos valorar sus logros continentales a la hora de establecer comparaciones con Bekele y Gebre (se da la paradoja de que Farah, somalí de origen, nació en el mismo continente que ellos).

En el Campeonato de Europa al aire libre, creado en 1934, no participó nunca Nurmi (se retiró justo ese año, ya cumplidos los 37), pero sí Zatopek y Virén. El checo logró el doblete 5.000-10.000 m en Bruselas 1950 y se llevó el oro en los 10.000 m y el bronce en los 5.000 m de Berna 1954. El finlandés obtuvo unos réditos más modestos: bronce en 5.000 (Roma 1974). El Europeo en pista cubierta, celebrado por vez primera en 1970, no disfrutó la presencia de ninguno de ellos.

Farah aventaja con creces a ambos, pues no paró de atesorar un soberbio palmarés desde que, en Gotemburgo 2006, conquistase la primera de sus 11 medallas; plata en los 5.000 m, solo superado por el mejor especialista español de siempre en esa distancia, Jesús España. Desde entonces no volvió a perder una sola carrera en pista, ni al aire libre ni en cubierta. Cada vez que se puso un dorsal el desenlace fue dorado: doblete 5.000-10.000 m en Barcelona 2010, 5.000 m en Helsinki 2012 y doblete 5.000-10.000 m en Zúrich 2014. Bajo techo dominó los 3.000 m de Turín 2009 y París 2011.

La colección se completa en el cross, donde fue campeón en 2006 (San Giorgio su Legnano, Italia) y tuvo que  conformarse con la plata en 2008 (Ostende, Bélgica, donde fue superado por el ucraniano Serhiy Lebid, dominador histórico de la cita con nueve medallas de oro, una de plata y dos de bronce) y 2009 (Dublín, superado por el español Alemayehu Bezabeh). Lebid es el único que supera sus dígitos en cuanto a número de medallas, pues a las 12 del campo a través añade el bronce de los 5.000 m de Múnich 2002. 13 a 11, pero a favor de Farah hay que reseñar su versatilidad, pues las conquistó en tres disciplinas (y cuatro distancias) diferentes, mientras que Lebid acumuló las suyas ‘solo’ en dos.

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Las marcas personales (y los récords)

Es el argumento que muchos esgrimen para escatimarle el cetro supremo a Farah. Y, siendo sinceros, razón no les falta. Nunca tuvo un récord mundial en una distancia olímpica y, lo que más se le echa en cara; jamás lo atacó con seriedad. No se sabe si por dar prioridad a las medallas o considerando que los 12:37.35 en 5.000 m y 26:17.53 en 10.000 m de Kenenisa Bekele son inalcanzables (bastantes aficionados se apuntan a esta teoría).

Una curiosidad importante es que, a pesar de haberse agenciado un sitio preferente en la historia del fondo, su marca más valiosa la lograse en el mediofondo puro; 3:28.81 en 1.500, 10º puesto del ránking mundial de todos los tiempos, mientras que sus registros en 10.000 m (26:46.57) y 5.000 m (12:53.11) le colocan el 16º y 31º respectivamente.

Esa condición de mediofondista ‘clandestino’ la acentúa el hecho de que su único récord del mundo (logrado el 21 de febrero de 2015) lo conquistase en una carrera más que inusual: 8:03.40 en las dos millas (3.218 m) en pista cubierta. En es misma distancia tiene su mejor posición en un ránking mundial de una prueba al aire libre (7º con 8:07.85).

Los 3.000 m es para muchos la cita con el tope universal más exigente de todas las disciplinas del atletismo (incluyendo carreras, saltos, lanzamientos y marcha): 7:20.67 de Daniel Komen vigentes desde 1996. Farah la abordado en multitud de ocasiones, pero sin tanto brillo como cabría esperarse teniendo en cuenta sus fantásticas prestaciones por arriba y por abajo. Al aire libre llegó a correr en 7:32.62 (73º de la lista) y en pista cubierta tiene 7:33.1, tiempo de paso cuando logró el récord de las dos millas, lo que le sitúa como el 19º.

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Si nos atenemos al Viejo Continente la figura de Farah emerge sin oponente alguno. En pista al aire libre tiene los récords de Europa de 1.500m, dos millas y 10.000 m. Bajo techo los de dos millas y 5.000 m (13:09.16). En ruta los de 20 km (56:27) y medio maratón (59:22).

De sus oponentes históricos solo le superan en versatilidad a la hora de rendir en un amplio abanico de distancias Paavo Nurmi y Haile Gebrselassie. El nórdico llegó a poseer los récords mundiales de la milla, 5.000 m y 10.000 al mismo tiempo, además de proclamarse campeón olímpico de 1.500 y 5.000 en París 1924 (con solo una hora de diferencia entre las dos pruebas y batiendo el récord olímpico en ambas). En distancias superiores demostró que su clase estaba muy cerca de ser inabordable, batiendo los topes de los 15.000 m, 10 millas, 20.000 m y la hora. El único ‘maratón’ (medía 40,2 km) de su vida lo corrió en 2:22:04.

Lo del ‘El emperador de Arsi’ ya para echarse a temblar. Gebre ha sido campeón del mundo de 1.500 m en pista cubierta (donde ostenta la segunda mejor marca de todos los tiempos, 3:31.76, solo superado por el mito Hicham Elguerrouj con 3:31.18), 3.000 m, 10.000 m y medio maratón. Solo corrió una vez los 5.000 m en un gran campeonato (plata en el Mundial de Stutgart 1993). Contra el crono resultó un auténtico acaparador. De hecho es casi imposible que alguien no le considere el número uno en esta faceta; récords mundiales en 2.000m (aire libre y pista cubierta), 3.000 m (pista cubierta), dos millas (aire libre y pista cubierta) 5.000 m (aire libre y pista cubierta), 10.000 m, 10 km, 20km, una hora, 10 millas, 25 km, 30 km, medio maratón y maratón. A lo largo de su longeva trayectoria logró 26 récords mundiales (el que más veces, cuatro, el de 5.000 m al aire libre).

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Maratón

Gebre debutó en los 42,195 km en 2002, tres días antes de cumplir los 29. Lo hizo con un tercer puesto en el Maratón de Londres. Su crono: 2:06:35, récord nacional de Etiopía. Sin embargo no empezó a dedicarse en exclusiva hasta pasados tres años. Bekele se estrenó dos meses antes de los 32; ganó el maratón de París 2014 en 2:05:04. Farah corrió su único maratón hasta la fecha, Londres 2014, poco después de soplar las 31 velas; su prestación fue bastante más modesta, pues cruzó la meta tras 2:08:21 de cabalgada (octava plaza).

Del resto de los 7 mitos el que más se les acerca en marca es Lasse Virén, que en Montreal 76 se quedó a cuatro puestos (entró 5º) de igualar la gesta de Zátopek y triunfar en 5, 10 y 42 en la misma edición de unos Juegos; su crono fue 2:13.11 (solo completó ese maratón, en su segundo intento, Moscú 80, se retiró). La mejor prestación del checo fue cuando conquistó el oro en Helsinki 52, 2:23:03; el otro maratón que corrió, Melburne 56, acabó 6º con 2:29:34. Las marcas de Nurmi y Kolehmainen ya han sido expuestas anteriormente en este artículo y, como sucede con las de Zatopek, hay que valorar la época en que se hicieron, pues si comete el error de reducirlas a simples a simples números, puede que al aficionado actual no le digan gran cosa.

Es más que presumible que el próximo maratón de Farah lo afronte ya cumplidos los 35 (Londres 2018). Lo que no está tan claro es si hasta los Juegos de Tokio (salvo sorpresa mayúscula la fecha de su retirada definitiva) seguirá su línea argumental, priorizar títulos sobre marcas, o se lanzará en busca de un registro que le sitúe a la altura de su leyenda en el tartán. La edad no juega a su favor, pero no sería el primero que hace saltar la banca sin ser un jovencito (Gebre logró su último récord, 2:03:59, pasados los 35). Aun así se antoja complicado una dominación tan absoluta como la que ha ejercido en los últimos seis años, sobre todo porque seguirá coincidiendo con Bekele y Eliud Kipchoge (que a finales de este mes, en Berlín, pueden perfectamente llevar el tope universal a otra dimensión). Lo que estaría más cerca de sus posibilidades (y de sus ambiciones) es convertirse en el primer hombre que conquista el título europeo, mundial y olímpico de maratón (en chicas solo lo ha logrado Rosa Mota); tendrá la oportunidad en Berlín 2018, Doha 2019 y Tokio 2010.

A los que habéis llegado al final de este tochazo, lo primero enhorabuena (y perdón); hay que ser muy paciente y muy friki del atletismo para haber aguantado tanto, tener alma de verdadero amante del largo aliento. Ahora la pregunta es: ¿Quién es para ti el mejor fondista de la historia?

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