Ingrid Kristiansen, brillo nórdico en la década de oro

El fondo femenino gozó de una espectacular eclosión en los años 80, justo cuando el atletismo vivió una de sus épocas más rutilantes...Por SERGIO HENÁNDEZ-RANERA. Fotos de Cordon Press...
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Ingrid Kristiansen, brillo nórdico en la década de oro
Ingrid Kristiansen, brillo nórdico en la década de oro

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Si bien en la década anterior surgieron verdaderas estrellas que, como la soviética Tatiana Kazankina, compitieron hasta principios de la nueva década, es precisamente en estos años cuando la ampliación de las pruebas oficiales de fondo para mujeres, primero en europeos y mundiales y luego en JJ.OO, otorga a las atletas la posibilidad de lucirse en distancias que realmente se adaptan a sus condiciones. Una megaestrella como Mary Decker jalonó su talento en todo un ramillete de pruebas de mediofondo e incluso en algún 10.000, pero son las fondistas como Grete Waitz, Rosa Mota, Joan Benoit e Ingrid Kristiansen quienes despliegan su asombroso potencial en el maravilloso mundo que, por fin, se abre oficialmente para ellas más allá de los 3.000 m.

1981:

Una ex esquiadora de fondo noruega marca un récord del mundo en los Bislett Games de Oslo durante la disputa de los recientemente instaurados 5.000 m femeninos, una distancia no oficial y todavía no olímpica: 15:28.43. Es Ingrid Kristiansen (Trondheim, 1956), quien al año siguiente, en los Europeos de Atenas, logra tras la italiana Fogli la medalla de bronce (2:36:39) en un maratón ganado por la portuguesa Rosa Mota (2:36:04), aparte de entrar en posición en la final de los 3.000 m.

1984:

Kristiansen comienza a dejar su impronta. De aspecto espigado (1,69 m y 50 kg) y con pelo corto rubio, se impone en primavera en los maratones de Houston y Londres. Además, bate su 2º récord del mundo en los 5.000 m, de nuevo en los Bislett Games, con un tiempo de 14:58.89. Es un bagaje magnífico para afrontar el asalto al oro olímpico del maratón angelino. En California, Kristensen compite con las grandes dominadoras de la década y una de ellas, Joan Benoit, crea un golpe de efecto escapándose en solitario desde el km 4. Waitz, Mota y Kristiansen esperan en vano el desfallecimiento de la estadounidense (ganadora con 2:24:52). El empuje de Waitz (2:26:18) merma un poco la distancia, pero sólo le proporciona la plata. Mota se hace con el bronce (2:26:57) y Kristiansen entra en 4ª posición con 2:27:34.

1985:

A diferencia de sus competidoras, que incluso antes de que el maratón femenino fuera declarado olímpico prácticamente no pisaban la pista, Ingrid Kristiansen exhibe su versatilidad en distancias más cortas. Y por si fuera poco, el 21 de abril de 1985 tritura el récord mundial de maratón en Londres con 2:21:06, en una carrera en la que sacó más de 7' a la 2ª clasificada. La plusmarca habría de durar 13 años, hasta 1998. Pero seguimos en 1985. El 27 de julio Kristensen bate el récord de los 10.000 m (30:59.42).

1986:

Rebaja el récord del mundo de 10.000 m en Oslo hasta 30:13.74. A finales de verano se celebran en Stuttgart los Campeonatos de Europa de atletismo, y allí conquista el 1º título continental de la historia de los 10.000 m femeninos con 30:23.05 y más de 30'' de diferencia sobre la 2ª clasificada, la soviética Olga Bondarenko (30:57.21) y la alemana Bruns, bronce con 31:19.76. 9 días después, en Estocolmo, obtiene su 3º récord del mundo, el de los 5.000 m con 14:37.33.

Kristiansen parece imparable. No tiene un gran sprint final, pero ni falta que le hace: la velocidad de crucero que impone desde el principio de cada prueba es inabordable para el resto de contendientes.

1987:

Gana en mayo su 3º Maratón de Londres con 2:22:48, el crono más rápido del año y el 4º de la historia.

MUNDIALES DE ROMA:

Kristensen desdeña el maratón e insiste en la prueba de los 10.000 para hacer historia y de la buena. El calor es espantoso, pero apenas las finalistas completan la 2ª vuelta, la noruega desencadena un formidable ataque con el que empieza a poner tierra de por medio respecto al resto de rivales. ¡A los 1.000 m ya les saca 20''! Parece que ha tomado buena nota de la táctica usada por Benoit 3 años antes en Los Ángeles, pero Ingrid Kristiansen tiene su propio estilo: no juega con la sorpresa, quien pueda, que vaya a por ella. El pelotón parece resignado a luchar por la plata, pues al toque de la campana en el último 400, la diferencia es todavía de 15''. Una furiosa última vuelta de la soviética Zhupiyova en 61'' añade algo de emoción al monólogo de Kristiansen, quien finalmente se cuelga la medalla de oro con 3,5'' de ventaja y un impresionante crono de 31:05.85, el más rápido de todo el año. Zhupiyova atrapa la plata con 31:09.40 y la alemana Ullrich gana la medalla de bronce (31:11.34).

Ha sido su mejor y más vibrante carrera, algo que vale más que la medalla: ha sido fiel a un estilo que, para deleite de los amantes del atletismo, la hace vaciarse de principio a fin. Cabe quizá la comparación con el malogrado Steve Prefontaine, pero, a diferencia de éste, el pulido que añade la nórdica va bañado en oro.

1988:

Año olímpico. Como aperitivo invernal, Kristiansen se proclama vencedora del Mundial de Campo a través en Auckland (Nueva Zelanda), demostrando una vez más su versatilidad. En la final olímpica de los 10.000 m de Seúl, vuelve a emplear la misma táctica que en la de Roma del año anterior y se destaca en solitario al poco de iniciarse la prueba. Todo parece indicar un desenlace similar al que le proporcionó su oro mundialista, pero cuando lleva recorridos 2.800 m, la noruega hace un gesto de dolor y se retira de la prueba entre evidentes lamentaciones. Más tarde se le diagnostica una fractura en el arco metatarsiano del pie derecho. La soviética Olga Bondarenko acaba ganando la prueba con una buena marca: 31:05.21. La británica Liz McColgan (31:08.44) y la otra rusa (Zhupiyova, 31:19.81) se reparten la plata y el bronce.

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MALOS AUGURIOS: Junto a una jovencísima Ana Isabel Alonso (133), Ingrid aguarda la salida de su carrera más amarga, la final de los 10.000 m de los Juegos del 88; tuvo que retirarse lesionada.

1989:

Ingrid Kristiansen retorna en plena forma y recuperada de su lesión. El 17 de abril gana por 2ª vez el Maratón de Boston con una diferencia de 4' sobre sus rivales (2:24:33) y en noviembre se impone en el de Nueva York (2:25:30). Se trata de las 2 mejores marcas en maratón del año. Entre medias, el 1 de julio, triunfa en los 10.000 m de los Bislett Games con el 3º mejor tiempo de la historia y mejor marca de toda la temporada: 30:48.51. Ella es la única mujer que ha corrido más rápido. El 9 de septiembre es batida por un estrecho margen en la Copa del Mundo celebrada en Barcelona por la alemana oriental Kathrin Ullrich en una carrera en la que las 2 atletas dejan al resto de rivales a más de 30'' de diferencia.

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1990:

No compitió tras dar a luz a su 2º hijo.

1991:

Para cuando volvió a las pistas, era obvio que la edad y las responsabilidades familiares estaban inexorablemente limando fuerzas a su potencial. En la final de los 10.000 m de los Mundiales de Tokyo sólo pudo llegar 7ª (32:10.75) en una carrera disputada en condiciones extraordinariamente calurosas y húmedas que acabó ganando la británica Liz McColgan (31:14.31). Fue la última competición internacional de Ingrid Kristiansen, que se retiró poco después.

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