Las 11 lesiones más comunes del corredor

Conócelas bien para escapar de ellas. Y si te cogen, aprende a tratarlas como es debido.
Pablo Vázquez -
Las 11 lesiones más comunes del corredor
Las 11 lesiones más comunes del corredor

Son muchas las lesiones que acechan al runner. Agazapadas. Escondidas. Ocultas tras los setos de los parques. Esperando su momento para dar caza al corredor cuando menos se lo espere. Por eso, y porque tu salud y pasión por correr están en juego, es vital que las conozcas a la perfección y sepas cómo tratarlas si, desgraciadamente, te han cogido por la espalda. A continuación puedes encontrar las 11 lesiones más comunes del corredor (pincha sobre ellas para ir al artículo completo):

Nos encontramos ante una de las lesiones más comunes, y temidas, entre los corredores populares. Es tan famosa como las molestias que ocasiona a quien la padece, y no querrás volver a cruzarte en el camino con ella, así que tomar las medidas oportunas para paliar sus síntomas, y no volver a experimentarlo en el futuro, será clave. SEGUIR LEYENDO

El running es un deporte de sensaciones, tú mismo serás capaz de reconocer en cada momento si te encuentras en condiciones óptimas para salir a disfrutar de este maravilloso deporte. No obstante, es recomendable acudir a un especialista en la materia que te regalará las pautas necesarias para controlar, en perfectas condiciones de salud, tus salidas al asfalto, la montaña o la pista. SEGUIR LEYENDO

Pata de ganso. Nombre gracioso, ¿o no? Pues no te hará tanta gracia como te atrape esta temida lesión del runner. Su singular nombre es debido a la formación tendinosa que cubre la parte interior de la rodilla, que con la unión del semitendinoso, recto interno y sartorio, componen un tridente con forma de pata de ganso. De ahí el 'divertido' nombre de una 'odiosa' lesión. SEGUIR LEYENDO

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Te ha cazado, y nosotros te compadecemos. El tirón del poplíteo es tan molesto que puede llevarte al sofá, con todo lo que lo odias, y alejarte por un tiempo del asfalto, la tierra, el tartán o la hierba. Si te ha pillado, estarás experimentando un fuerte dolor en la parte posterior de la rodilla, que podrías confundir con otras dolencias como la lesión del ligamento cruzado o, incluso, la rotura de los meniscos externos, con los que se encuentra directamente relacionado. SEGUIR LEYENDO

Nadie conoce mejor tu cuerpo que tú mismo, por lo que será de vital importante que prestes atención a las sensaciones que te ofrece. Recuerda que, en ocasiones, un paso atrás puede suponer dos adelante, no te fuerces más allá de tus límites o acabarás pagándolo. Una vez tengas claro este precepto, debes comenzar a realizar las siguientes modificaciones en tu rutina de entrenamientos para que todo vaya rodado... SEGUIR LEYENDO

¿Has sido asaltado por esta incómoda lesión? No te preocupes, como todo en esta vida, tiene solución y si incorporas ciertas modificaciones a tus entrenos no tendrás que guardar tus zapatillas en el armario por un tiempo indefinido. Empieza por reducir tus pretensiones de kilometraje semanal y, si es posible, localiza un recorrido que presente una superficie más blanda para aliviar los impactos de tus piernas con el suelo - corcho, hierba o tartán-. SEGUIR LEYENDO

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Ligamento cruzado anterior. Tres palabras que ningún corredor quiere escuchar de su médico, porque son conscientes de las limitaciones que conllevan para su rutina diaria. Dependiendo de la gravedad de la lesión será más factible realizar las modificaciones necesarias para mantenerte activo. En caso de que la gravedad sea mayor, llegando incluso a una rotura, tendrás que aparcar por un tiempo tus zapatillas y seguir las pautas marcadas por tu médico y los fisioterapeutas que dirijan tu rehabilitación. SEGUIR LEYENDO

La fascitis plantar es una de las lesiones más comunes y molestas en el mundo del running, pero no es suficiente para mantenernos alejados de nuestra mayor pasión. Al tratarse de una inflamación, nuestro viejo y sabio amigo RICE, Reposo, Hielo, Compresión y Elevación, vuelve a entrar en escena, sobre todo los primeros días, en los que deberás aparcar tus zapatillas para cogerlas, unos días después, con más fuerza que nunca. SEGUIR LEYENDO

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  • Síndrome del Piramidal
  • El síndrome del piramidal es una de las lesiones más molestas que existen en el mundo del running, y puede mantenerte en el dique seco más tiempo del que puedes pensar si no llevas a cabo el tratamiento adecuado. Para ello, deberás poner especial atención a los siguientes consejos, tan sencillos como sumar uno más uno pero tan efectivos como una calculadora. A partir de ahora, y hasta que tu lesión desaparezca por completo, tendrás el honor de disponer entre tus amigos de dos nuevos acompañantes. Se trata de 'frío' y 'calor', dos amigos de los que no quedan y que pueden convertirse en los mejores si te apoyas en ellos en los momentos adecuados. También podrás apoyarte en un tercer amigo, si las molestias no desaparecen, que se llama crema antiinflamatoria. SEGUIR LEYENDO

    La mejor forma de cuidar y proteger tus caderas es mediante el trabajo de fuerza y, sobre todo, ejercicios como las sentadillas. Muchos corredores sufren dolores en la zona de las caderas ocasionados por una mala técnica de carrera, por lo que la mejora de esta faceta te ayudará a prevenir este tipo de lesiones. No esperes a caer lesionado, dedica al menos un día de la semana al desarrollo de una correcta técnica de carrera y, por consiguiente, una buena higiene postural. SEGUIR LEYENDO

    Correr con dolores en la espalda alta es una tortura para todo aquel que lo padece, al tratarse de un deporte con constantes impactos que generan vibraciones en todo el cuerpo. Si sufres esta incómoda lesión, continúa leyendo este artículo y pon en práctica cada uno de los consejos, siempre con la supervisión de tu médico y un especialista en la materia como un fisioterapeuta o un licenciado en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte. SEGUIR LEYENDO

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