6 motivos para decirle a tu médico que corres

Si quieres el mejor tratamiento y seguir entrenando bien deberías decirle al doctor cuánto corres al día.
Teal Burrell -
6 motivos para decirle a tu médico que corres
Doctor, soy corredor

Pese a lo mucho que nos gusta hablar de nuestras tiradas largas y carreras, a veces los corredores tenemos los labios sellados en la consulta del médico. Y muchos preferimos no hablar de nuestra afición a machacar el asfalto.

“Tienen miedo de que una lesión o cualquier otro problema suponga que el médico les mire y diga: ‘Tienes que dejarlo’, según Delmas Bolin, médico de familia y del deporte. “Por eso hacen lo que la mayoría haríamos: se guardan la información”.

El caso es que tu modo de correr puede ser de gran explicación para conocer tu estado de forma. Para poder efectuar el diagnóstico más acertado, los tratamientos más seguros y, en general, que corras lo mejor posible, tu médico necesita saber que corres. Aquí tienes seis razones para ello:

1 Tu corazón puede ser diferente

Hay corredores con el síndrome del corazón del deportista, que hace más grande el corazón después de años de entrenamiento de resistencia, con lo que late más lento y bombea más sangre con cada latido. Pero a veces un corazón grande y una frecuencia cardiaca lenta pueden confundirse con una patología: “El síndrome del corazón atlético, con cambios adaptativos y benignos, se parece a los primeros estadíos de algunas enfermedades, como la cardiomiopatía”, según Todd Miller, cardiólogo. Son tan parecidos que distinguir un corazón sano y de deportista de uno enfermo podría ser difícil si tu médico no sabe que corres, comenta.

Otros síntomas como dolores en el pecho, dificultad respiratoria o una frecuencia cardiaca superior en proporción al nivel de esfuerzo debería tomarse más en serio si haces ejercicio de alta intensidad según el cardiólogo Carl Lavie. “Tanto yo como algunos compañeros hemos descrito riesgos potenciales, aunque relativamente bajos, del ejercicio de resistencia extremo (maratones y triatlones de larga distancia), así que es bueno que el médico lo sepa”, comenta.

Por otra parte, el único síntoma que un corredor puede notar es un bajón en su rendimiento. “Hay quien puede tener una enfermedad coronaria pero no sufrir el típico dolor en el pecho o falta de aliento”, según Milller. “Pero sí que notarás que te cansas antes cuando haces ejercicio y que te cuesta más rendir”. En cualquier caso, un médico debería conocer tu historial deportivo y hacerte alguna otra prueba”.

Publicidad

2. Hay tratamientos que pueden bajar tu rendimiento…

Los corredores con tratamiento para la hipertensión deberían decirle a sus médicos sus objetivos porque hay ciertas medicaciones que podrían ralentizarlos. Los beta bloqueadores inhiben la frecuencia cardiaca, que necesita incrementarse al hacer ejercicio. “Salvo que no haya más remedio deberíamos evitar el uso de beta bloqueadores en el caso de corredores, sobre todo en dosis altas, según LAvie. Si vives y entrenas con climas calurosos, el uso de diuréticos (otra medicación para la hipertensión) también está desaconsejado, ya que aumenta el riesgo de deshidratación. Puedes comentarle a tu médico alguna alternativa como los inhhibidores enzimáticos ACE o bloqueadores de angiotensina y bloqueadores de los canales de calcio.

Publicidad

3. … y otros tratamientos podrían lesionarte.

El pasado mayo la Asociación de Alimentos y Medicinas de Estados Unidos (FDA) comentó el peligro de tomar fluoroquinolonas, un tipo de antibióticos que podrían causar daños tendinosos y multiplica por cuatro el riesgo de ruptura en el tendón de Aquiles. Estas medicinas se prescriben normalmente para infecciones renales, respiratorias, del tracto urinario y nasal, pero debilitan los tendones hasta el punto en el que correr puede causar rupturas, lo que requiere un largo periodo de recuperación y rehabilitación. Si corres y necesitas antibióticos deberías considerar otras opciones. Si no hay alternativas, comenta con el doctor y baja un poco el ritmo de entrenamientos mientras estás medicándote y un par de meses después.

Publicidad

4. Una subida de peso sin explicación lógica podría ser un síntoma de alarma

Como la mayor parte de los corredores están más delgados que el resto de la gente, los médicos no se alarman si ganan algo de peso. Pero si subes algunos kilos a pesar de seguir entrenando de manera constante deberías avisar a tu médico. Ganar peso sin motivo aparente podría ser un síntoma de problemas como la apnea del sueño o el hipotiroidismo.

Además, como ganar peso supone que golpeas con más fuerza a cada paso, lo que te hace más propenso a lesionarte, puede que quieras comentar la causa con el médico, incluso cuando se debe a que estás comiendo diferente y no es un problema clínico serio.

Publicidad

5. Tu piel podría necesitar cuidados especiales

Los médicos pueden aconsejar a los corredores sobre los tratamientos cutáneos. Si haces deporte estás mucho tiempo fuera, así que aumenta el riesgo de cáncer de piel. Bolin recuerda a menudo a sus atletas que se pongan crema solar incluso en invierno, y piensa que todos los médicos que trabajen con deportistas deberían hacer lo mismo.

Si corres y tienes diabetes tendrías que prestar mucha atención a la piel de tus pies. Hay diabéticos que desarrollan neuropatías y no notan ni las ampollas ni las piedrecitas en sus zapatillas. Si eres diabético, Bolin recomienda que te observes los pies nada más llegar de correr. “Asegúrate de que no hay ampollas, cortes, rozaduras o algo así porque, cuando tienes diabetes, podría agravarse rápidamente”, dice.

Publicidad

6. Tener niveles de hierro al límite podría complicar tu rendimiento

Si te cansas sin explicación - tus marcas suben y tu rendimiento baja - podrías tener problemas en los tiroides, una enfermedad vírica o déficit de hierro. Aunque el típico reconocimiento médico debería comprobar problemas víricos y de tiroides, el caso del hierro es más complicado en corredores. Podrías cansarte si tienes niveles de hierrro bajos (pero en niveles normales), lo que para muchos médicos no sería un síntoma de anemia en pacientes no deportistas. Si notas un bajón de resistencia comprueba tus niveles de ferritina. “La ferritina te da una idea de los depósitos de hierro en tu organismo. Si están bajas, es síntoma de que deberías tomar un suplemento de hierro”, según Bolin.

Si todavía eres reticente a la hora de hablar con tu médico o si éste te dice que dejes de correr sin motivo aparente, quizá sea mejor que busques un nuevo médico, quizá un especialista en medicina del deporte. Es mejor que los profesionales trabajen con aquellos deportistas que les ayuden a seguir practicando el deporte que adoran: después de todo, los beneficios de correr superan a los riesgos. “Los médicos deberían saber lo que haces y animarte a seguir haciéndolo”, según Bolin..

SÍNTOMAS DE QUE NECESITAS DESCANSAR

Publicidad
Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...