El sobreesfuerzo del runner, ¿tiene un precio?

El Dr. Manuel Villanueva reflexiona con datos en la mano sobre el ‘peaje’ que podemos pagar por correr de forma descontrolada.
Dr. Manuel Villanueva- Editor: Ezequiel Bellido / Foto: Monrasín -
El sobreesfuerzo del runner, ¿tiene un precio?
El sobreesfuerzo del runner, ¿tiene precio?

Hace casi cinco mil años, un hombre gobernó Uruk: Gilgamesh. El poema de Gilgamesh, la primera epopeya de la historia es también el primer testimonio escrito sobre la búsqueda de la inmortalidad.

“Aquel que todo lo ha visto, que ha experimentado todas las emociones, del júbilo a la desesperación, ha recibido la merced de ver dentro del gran misterio, de los lugares secretos, de los días primeros antes del Diluvio. Ha viajado a los confines del mundo y ha regresado, exhausto pero entero. Ha grabado sus hazañas en estelas de piedra, ha vuelto a erigir el sagrado templo de Eanna y las gruesas murallas de Uruk, ciudad con la que ninguna otra puede compararse”.

 El mito sigue, las comparaciones, la reiteración en la búsqueda, hasta nuestros días. Estas palabras las hubiera firmado Roy Batty, el replicante de Blade Runner: “Yo he visto cosas que vosotros no creeríais… Es tiempo de morir”.

¿Es el sobreesfuerzo, la competición hasta la extenuación, una vía para encontrar la inmortalidad? ¿Es una huída imposible del envejecimiento? ¿Es quizás el destino de muchos de los que nos gusta vaciarnos dando zancadas?

Hoy en día, los ‘mitos’ de nuestra sociedad son en su gran mayoría nuestros héroes deportivos, los que vencen récords inimaginables, los que luchan y sufren hasta dejarse el último gramo de energía en la pista, el asfalto o en la montaña, los que no parecen estar fabricados de ‘carne y hueso’.

Pero, ¿este sobreesfuerzo inhumano tiene precio?

En las últimas dos décadas se ha investigado a fondo las posibles repercusiones del sobreentrenamiento. La comunidad científica parece estar de acuerdo en el viejo lema de: ‘todo es bueno si se hace con moderación’. Diversos grupos científicos han intentado ahondar en las repercusiones que tiene para la salud el sobreesfuerzo y, al parecer, ‘una sobredosis’ de ejercicio puede tener efectos perjudiciales sobre la salud. Los hombres no son dioses, aunque intenten llegar a serlo, es el mito de la caída. Ahí van algunos argumentos al respecto.

¿Cómo afecta al corazón meterse muchísima caña?

Estudios como el publicado en Mayo Clinic Proceedings’, han demostrado que el entrenamiento intenso puede dañar el corazón. Pero este no es el único trabajo en este sentido. La revista ‘Current Sport Medicine Report’, también se ha hecho eco de un razonamiento que determina que el ejercicio de resistencia intenso provoca daño agudo de miocardio. El estudio reza lo siguiente:

“La investigación nos ha enseñado que los atletas de élite gozan de una excelente salud, y los modelos animales usados en laboratorio muestran de forma reiterada estar libres de fibrosis cardiaca, sobre todo la inducida patológicamente. Sin embargo, la práctica de ejercicio se ha asociado con evidencia bioquímica y funcional de daño agudo, y algunas técnicas de imagen recientes han podido ‘captar’ pequeñas áreas de cicatriz miocárdica. Por otra parte, algunas arritmias parecen ser más frecuente entre los atletas de resistencia. Sólo los grandes ensayos prospectivos nos permitirán evaluar realmente los beneficios para la salud y los riesgos de la práctica de deportes de resistencia”.

Aunque los investigadores todavía no comprenden todos los factores en este proceso, han teorizado que el ejercicio de alta resistencia conduce primero a la fatiga cardiaca y, a continuación, a una ‘inundación’ de catecolaminas y adrenalina, lo cual dispara las arritmias –lo que conocemos como ritmos cardíacos anormales-. 

Durante una prueba de fondo o ultrafondo se producen cambios metabólicos -Eur J Appl Physiol. 2013-, arritmias, deshidratación del cerebro e, incluso, reducción en algunas facultades mentales, afortunadamente reversibles y que no dejan secuelas orgánicas.

¿Y qué hay de nuestro sistema inmune?

A pesar de que se ha demostrado que la práctica de actividad física regular de intensidad moderada es capaz de protegernos contra algunas enfermedades, especialmente las que implican la vía respiratoria superior -como resfriados- también existen evidencias de que el exceso de ejercicio puede tener el efecto contrario: agotarnos e, incluso, reducir nuestras defensas exponiéndonos a enfermedades, como las infecciones. 

Hablemos del sobreentrenamiento

Es el cuadro, a corto plazo, más conocido. El corredor quiere mejorar y mejorar y no hace caso a las señales que le envía su cuerpo. Cada vez su rendimiento es peor y, en una carrera ‘suicida’, sigue forzando en sus entrenamientos. Los síntomas que nos alertan sobre el sobreentrenamiento son una pérdida del rendimiento -pese a cumplir todos los entrenamientos este es cada vez peor-.

Molestias y debilidad muscular, menor tolerancia al ejercicio, reducción de la motivación unido a cambios en el estado de ánimo, irritabilidad o insomnio son solo algunos de los síntomas de un atleta ‘sobreentrenado’ pero hay más: pérdida de apetito, nauseas, pérdida de peso o, en fases avanzadas, debilitamiento del sistema inmune, infecciones recurrentes etc..

El deporte de alto o pseudo alto rendimiento se orienta a la mejora del mismo en el trabajo de sus practicantes, pero se requiere: esfuerzo sistemático, descanso, alimentación adecuada, manejo del estrés, entre otros factores. Todas esas circunstancias provocan, con el paso del tiempo, que los órganos y sistemas del deportista se adapten al trabajo físico agotador, propiciando que su rendimiento se incremente.

Se sabe que a mayor número de pruebas de ultrarresistencia completadas mejor rendimiento puede esperarse en los deportistas, pero ojo, siempre que se sigan las pautas anteriores y que no pasemos de nuestros límites. Estos debemos conocerlos estando alerta de las señales que antes hemos comentado y viendo avanzar en positivo nuestro estado de forma.

Sobre las lesiones

Las lesiones son un capítulo aparte, siendo la parte más difícil de cuantificar. Ante tanto ‘mantra’ del deporte, de la motivación, de que no hay límites y todos esos nuevos dogmas, que nos golpean como una nueva religión, hemos de pensar que por cada deportista que alcanza un rendimiento extraordinario, o lo mantiene durante muchos años, las lesiones o los accidentes dejan en el camino a decenas o cientos de deportistas, para las que no parece haber una religión sobre cómo vivir sus vidas con la limitación y la enfermedad.

Pese a todo, y por norma, los beneficios pueden sobrepasar a los perjuicios. Multitud de estudios sobre atletas olímpicos, comparados con la población normal, echad un vistazo a estos:

 -BMJ Open 2016; Am J Sports Med 2015; Mayo Clin Proc 2014- objetivan una mayor longevidad, asociada a una reducción del riesgo de mortalidad por determinadas afecciones como las cardiovasculares o el cáncer, del 50%, con respecto al mismo grupo de edad.  

La Reflexión final

El ser humano no está diseñado fisiológicamente para el sedentarismo, pero tampoco para abandonar de un plumazo la actividad física.

Se sabe que las personas que realizan deporte reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, obesidad, osteoporosis, artrosis, infarto cerebral y conservan mejor sus funciones cognitivas en las décadas finales de la vida, pero como en todo, el límite puede marcar la diferencia entre beneficio o perjuicio.

¿Quién es el Dr. Manuel Villanueva?

Traumatólogo, deportista y maratoniano, Manuel es el el primer traumatólogo español premiado por la American Academy of Orthopaedic Surgeons –AAOS-por sus técnicas, así como Presidente de la Asociación Española de Cirugía Ecoguiada. Médico en Avanfi, su clínica en Madrid, correrá este domingo en la maratón de New York. ¡Desde RW España le deseamos muchísima suerte! 

 

 

 

Te recomendamos

El nuevo Peugeot 508 apuesta por cambiar tu concepto de berlina...

Análisis con cifras y datos en busca de la hidratación perfecta para el corredor...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...