Más pruebas de que correr no daña las rodillas

Un nuevo estudio demuestra que es más difícil que los corredores muestren síntomas de osteoartritis.
Alex Hutchinson -
Más pruebas de que correr no daña las rodillas
Otra evidencia de que correr no destroza tus rodillas

Puedes pensar que esta es mi actualización semestral a una creencia que los no corredores se resisten a creer: el hecho de que correr no destroza tus rodillas.

Un nuevo estudio publicado en Arthritis Care & Reseach, desarrollado por un equipo multidisciplinar liderado por Grace Lo, de la Universidad de Medicina de Baylor, muestra datos de un estudio llamado la Iniciativa de la Osteoartritis. El estudio (por cierto, escribí sobre su versión previa en 2015, cuando lo presentaron en público) muestra bastantes datos interesantes sobre la (falta de) conexión entre correr y la osteoartritis de rodilla.

Hay muchos estudios previos que han observado a grupos de corredores durante décadas y concluyó que son menos propensos a desarrollar osteoartritis que otros grupos de no corredores (y aquí tienes más información). Pero hay un fallo potencial en esos estudios: según los corredores elegidos (miembros de clubs de running, como casi siempre en este tipo de estudios) hay que pensar que se ha escogido un grupo de corredores artificialmente sano, ya que aquellos cuyas rodillas no pueden soportar el golpeo con el pavimento antes o después dejan de correr y no se unen a clubes.

Por eso este estudio es útil. Ha elegido a gente que no tiene una afiliación clara con el running y los ha seguido durante varios años para saber quién acaba sufriendo osteoartristis y quien no, y tratando de descubrir qué factores son determinantes. Este análisis se ha fijado en 2.637 personas con algún antecedente médico, incluso radiografías en la rodilla, y que completaron un cuestionario detallado sobre sus hábitos de ejercicio a lo largo de la vida.

Del total de la población menos del 30 por ciento comentó que corrieron habitualmente en algún momento de sus vidas. La clave es que aquellos que dijeron que corrían habitualmente eran menos propensos a tener dolor de rodillas recurrentes, mostrar señales claras radiográficas de osteoartritis o sufrir síntomas de osteoartritis en relación a otros no corredores.

Hay un hecho crucial: no sólo los corredores habituales estaban más protegidos: incluso los que dijeron que habían corrido en el pasado sufrían menos dolores de rodilla. Es justo lo contrario que se podría pensar si dejaron de correr por problemas en las rodillas.

Estos son los datos referidos al dolor de rodilla, definido como “haber tenido dolores, molestias o rigidez en la rodilla o sus alrededores más de la mitad de los días del mes en los últimos 12 meses”. (Los números hacen relación al grupo de control de no-corredores, así que “100 por cien” significa “tan probable como un no-corredor para sufrir dolor de rodilla”. Porcentajes inferiores significan que los corredores son menos propensos a sufrir dolor de rodilla).

Publicidad

Los ex corredores son un 18 menos propensos a sufrir dolor de rodilla, mientras que los corredores habituales son un 24 por ciento menos propensos: estos datos se ajustaron para tener en cuenta diferencias de edad, índice de masa corporal y otros factores. Sin esos ajustes aquellos que corren en la actualidad serían un 29 por ciento menos propensos a sufrir lesiones. Eso es porque los corredores tienden a ser más ligeros que los que no corren, así que “igualar” el IMC subestima los beneficios del running.

Los resultados fueron similares al tomar evidencia radiográfica de degeneración en las rodillas y la presencia de síntomas de osteoartritis: haber corrido en algún momento de tu vida era mejor que no haberlo hecho, y mucho mejor si sigues corriendo.

Dado que este es un estudio observacional con datos obtenidos en un único momento en el tiempo, los autores están siendo cautelosos y no quieren arrojar ninguna conclusión si correr podría reducir el riesgo de osteoartritis. Yo iré un paso más allá: hay buenas razones para creerlo, principalmente porque ayuda a mantener el índice de masa corporal a niveles bajos, pero también potencialmente debido a otros mecanismos como los efectos antiinflamatorios del ejercicio (como os conté hace unos meses).

Un detalle destacable: no es correr lo que hace a la gente inmune al dolor de rodilla: en total un 33% de los corredores comentaron que tenían dolor de rodilla frecuente (la media de edad del estudio era de 64,3 años, así que la prevalencia de dolor de rodilla es, obviamente, más alta de lo que debería, por ejemplo, en un grupo de universitarios). Pero los no corredores eran todavía más propensos a sufrir dolores de rodilla: un 41,1 por ciento en total.

Creo que por eso el mito de “correr destroza tus rodillas” persiste. Casi cualquier persona a una cierta edad conoce a alguien que solía correr pero que tuvo que dejarlo porque sus rodillas le dijeron basta. Un fastidio, pero no quiere decir que la causa fuera correr. Fíjate en tus amigos no corredores de una edad similar y - como sugiere este estudio - verás que a muchos más les duelen las rodillas. Todo es relativo: no es perfecto pero es mejor que nada.




Publicidad
Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Asics celebra el 25° aniversario de la querida y muy conocida GEL-KAYANO con algunos...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...