La periostitis tibial

Síntomas y prevención.
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La periostitis tibial
Todo lo que necesitas saber sobre la periostitis tibial

La periostitis tibial es el término común para el dolor de la pierna que aparece por debajo de la rodilla en la parte frontal o exterior de la pierna (periostitis tibial anterior), o la parte interior de la pierna (periostitis tibial media). Son la ruina de muchos deportistas, corredores, jugadores de tenis e incluso bailarines. Normalmente suelen atacar a aquellos corredores principiantes que no aumentan el kilometraje de modo gradual o a aquellos corredores que cambian abruptamente su tipo de entrenamiento, añadiendo muchos kilómetros de repente, o cambiando de correr en plano a hacer cuestas.

La periostitis tibial, también conocida como el síndrome de estrés del tibial medio, la mayor parte de las veces se resume en cuatro palabras: mucho ejercicio, muy pronto.

Cómo identificar los síntomas de la periostitis tibial

Que te duela la tibia no quiere decir siempre que tengas periostitis tibial. Puede ser un síntoma de otro problema. Aquí tienes dos problemas que muchas veces se diagnostican como periostitis tibial de manera errónea:

El dolor en la zona anterior externa de la pierna puede ser síndrome compartimental (una hinchazón de los músculos en un compartimento cerrado), lo que causa presión. Para diagnosticar esta condición se aplican diversas técnicas que ayudan a medir la cantidad de presión. A veces se necesita una “descompresión” quirúrgica. Los síntomas del síndrome compartimental incluyen dolor de pierna, sensaciones nerviosas extrañas e incluso debilidad muscular.

El dolor de la parte inferior de la pierna podría ser una fractura de estrés (una grieta no completa en el hueso) que es mucho más seria que la periostitis tibial. Un examen óseo es la herramienta definitiva para diagnosticar una fractura por estrés. De todos modos, hay síntomas que te pueden ayudar a diferenciar si necesitas o no un examen óseo.

El dolor de la periostitis tibial es mucho más generalizado que el de una fractura por estrés. Presiona con las puntas de los dedos a lo largo de la tibia y, si encuentras un punto concreto en el que sientes un dolor agudo, ese es un síntoma claro de fractura por estrés. Además por las mañanas las fracturas por estrés no molestan tanto por la mañana porque el hueso ha descansado toda la noche. La periostitis tibial duele más por la mañana porque los tejidos blandos se tensan a lo largo de la noche. Cuando más duelen es cuando flexionas el pie.

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Las causas comunes de la periostitis tibial

Puede haber varios factores, como la sobrepronación (una causa frecuente de la periostitis tibial media), estirar mal, llevar zapatillas desgastadas o un estrés excesivo sobre una de las piernas o caderas por correr en carreteras muy peraltadas o siempre en la misma dirección en la pista. Normalmente molesta una de las piernas, y suele ser la dominante. Si eres diestro de manos lo normal es que también lo seas de pies, así que esa será la pierna que duela.

El lugar más común donde aparecen las periostitis tibiales es la zona medial (la parte interior de la tibia). Las periostitis tibiales anteriores (en la parte externa de la pierna) suelen ser resultado de un desequilibrio entre los músculos del gemelo y los de la zona anterior de la pierna, y normalmente afectan a corredores principiantes que todavía no están acostumbrados al estrés de correr o no han estirado lo suficiente.

Pero.. ¿qué es exactamente una periostitis tibial? No hay un consenso final entre los científicos deportivos, y hay teorías que hablan de pequeñas fracturas en el músculo debido al roce con el hueso, una inflamación del periostio (una pequeña capa de tejido que se enrolla alrededor de la tibia, o del hueso de la tibia), una inflamación del músculo o una combinación de varios de estos factores. Por suerte los expertos médicos están de acuerdos en qué tratamiento aplicar.

Cómo tratar la periostitis tibial

Los expertos están de acuerdo: si tienes periostitis tibial deberías de dejar de correr por completo o disminuir tu carga de entrenamiento según cuánto te duela y cuánto tiempo dure ese dolor. Lo primero es aplicar hielo en la tibia para reducir la inflamación. Aquí tienes una serie de tratamientos que puedes aplicar:

Estira tu Aquiles con cuidado si tienes periostitis tibial media, y tus gemelos si tienes periostitis tibial anterior. También puedes estirar así las tibias: siéntate de rodillas en el suelo (mejor cubierto con una alfombra), une las piernas y los pies con los dedos mirando hacia atrás. Siéntate lentamente sobre tus gemelos y talones, empujando tus tobillos hasta notar tensión en los músculos de la tibia. Aguanta 10-12 segundos, relájate y repite.

Sentado, dibuja un abecedario en el suelo con los dedos de tus pies. Hazlo con cada pierna. O cambia entre caminar de talones durante 30 segundos alternando con 30 segundos caminando normal. Repite cuatro veces. Estos ejercicios son buenos para recuperar y prevenir. Intenta hacerlos tres veces al día.

Si quieres seguir corriendo deberías vendar la pierna antes de salir. Con cinta o con una venda quirúrgica, empezando encima del tobillo y siguiendo hasta justo debajo de la rodilla. Sigue vendando tu pierna hasta que el dolor desaparezca, lo que te llevará entre tres y seis semanas. “Así comprimes tus tendones contra el eje de la tibia para prevenir el estrés.

Piensa en hacer entrenamiento cruzado un tiempo para curar tu tibia. Nada, corre en la piscina o monta en bicicleta.

Cuando vuelvas a correr aumenta el kilometraje poco a poco, no más de un 10 por ciento semanal.

Asegúrate de llevar las zapatillas adecuadas para tu tipo de pie. Si eres pronador, deberías llevar zapatillas con control de pronación. Si pronas muchísimo, quizá deberías llevar unas plantillas. Mejor si tienes dos pares de zapatillas y cambias entre una y otra para variar el estrés de tus piernas.

Evita las cuestas y las superficies muy duras mientras te siga doliendo la tobia. Cuando vuelvas a correr por ellas hazlo poco a poco para no reincidir.

Si corres a menudo por carreteras con peralte notorio, corre en una dirección y en la contraria en el mismo lado de la carretera. Y si corres en pista cambia de dirección.

Si sueles sufrir periostitis tibial estira tus gemelos y tendón de Aquiles a menudo como medida preventiva.

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