Nuria Burgada Burón: “Nunca me planteé que Kilian podría destacar a nivel mundial”

Entrevistamos a la madre de Kilian Jornet, quien mejor conoce al mejor corredor de montaña del mundo.
Ezequiel Bellido Verdú / Foto: Fabiomenblog -
Nuria Burgada Burón: “Nunca me planteé que Kilian podría destacar a nivel mundial”
Entrevistamos a Nuria Burgada, madre de Kilian Jornet

Conocida en nuestro mundillo por ser la madre de Kilian Jornet, Nuria Burgada Burón es en gran medida la verdadera culpable de que el crack mundial del trail running sea como es y nos transmita y aporte tanto a los que amamos esta disciplina. Natural de Cerdanyola del Vallés es profesora en el colegio CEIP Ridolaina, en Montellá del Cadí, lugar donde reside.

Había mucho que preguntar a mujer que supo salirse de lo convencional a la hora de educar a sus hijos aplicándoles buenas dosis de autonomía, sentido común, intuición, imaginación y juegos. Todo ello con un sólido fondo, el amor por la naturaleza.

Runners World (RW): Se ha hablado mucho de que Kilian se desplazaba a la escuela, corriendo o con esquís, ¿es esto cierto?

Nuria Burgada (NB): Esto lo hacíamos algunas veces. En invierno si nevaba podíamos bajar esquiando desde Cap de Rec a la escuela –habían 7km- y luego al terminar la escuela subíamos hasta el refugio. Esto también lo podíamos hacer andando cuando no había nieve.

RW: En general, ¿qué medios utilizabais para moveros por allí?

NB: Lo normal era el coche, la bicicleta o andando.

RW: Entiendo que concretamente en tu caso, esto de correr por la montaña lo llevas haciéndolo desde hace mucho, mucho tiempo ¿no?

NB: La verdad es que no era consciente de lo que hacía hasta ahora, momento en el que correr está de moda. Desde la adolescencia me gustaba ir a la montaña y como solo podía ir el fin de semana, durante la semana me desplazaba al trabajo o a la universidad en bici o corriendo.

En la montaña corría, pero siempre cuando iba sola porqué me parecía que los demás lo veían ‘raro’. Me sentía muy bien saltando por las rocas y bajando corriendo.

RW: ¿Llegaste a competir de más joven en esquí o en carrera por montaña?

NB: No nunca me planteé competir. Al contrario, era muy radical y no entendía la competición en la montaña –tampoco esta era muy conocida-.  No te voy a negar que conmigo misma sí que era muy competitiva.

RW: Cuéntanos, ¿cómo era un día cualquiera en Cap de Rec con Kilian y Naila?

NB: Pues como el de un niñ@ cualquiera. Levantarse, desayunar, ir a la escuela. La diferencia era que cuando volvíamos al refugio el patio de juego era la montaña donde ellos eran felices y vivían en su mundo imaginario en armonía con la naturaleza. Cenábamos, íbamos a pasear por el bosque, leíamos cuentos y luego íbamos a dormir.

RW: Pero seguro que el fin de semana hacíais algo especial..

NB: Lo normal era hacer excursiones más largas por la montaña o con esquís de fondo. Cuando Naila y Kilian fueron más mayores y aprendieron el esquí alpino, hacíamos excursiones a la montaña con esquís de fondo y luego bajaban con esquí de alpino. Recuerdo que era una época donde apenas había material para niños y que conseguirlo era complicado.

RW: Hablando ahora de la educación, ¿crees que tu manera de proceder con tus hijos, dejándoles descubrir por ellos mismos y confiando en ellos, está hoy día a años luz de lo que se suele hacer hoy día?

NB: En general creo que sí. Hay un exceso de protección por parte de los padres y por esto cuesta mucho que los niños sean autónomos, creativos y responsables.

RW: ¿En tu colegio, CEIP Ridolaina, impartes la educación tal cual  se la hiciste llegar a tus hijos?

NB: La verdad es que somos una escuela que trabajamos mucho la autonomía. Además estamos en un entorno privilegiado y ofrecemos muchas posibilidades de conocimiento y crecimiento a los alumnos. También es cierto que al ser una escuela pública estamos sometidos a un marco educativo fijado por lo que es imposible proceder tal como hice yo con mis hijos. Creo que en este caso el papel de la familia y sus valores son los que crean la diferencia.

RW: ¿Qué opinas que hoy día haya pocos padres que sean capaces de llevar a los niños a conocer la naturaleza cuando por ejemplo tú te los llevabas a hacer cumbres de 3000mts con tres o cuatro años o la Travesía de los Pirineos con diez?

NB: Creo que el motivo es el que comentaba antes de la protección, según mí parecer, excesiva. La diferencia está en hacer las cosas por pasión, creer en lo que haces, ser muy coherente en lo que dices y lo que haces. Tratándose de niñ@s ha de ser un juego, una diversión para ell@s, han de disfrutar y a la vez aprender.

RW: Tengo curiosidad por saber cómo surgió esta última actividad –Transpirenaica-  y cómo te convenciste de que tus hijos aguantarían andando tantas horas seguidas durante tantos días.

NB: Nunca me planteé que no sería posible, más que nada porque todo tiene una progresión. Kilian y Naila ya tenían un alto bagaje de muchos días y horas de actividad en la montaña donde habían andado mucho. Para ellos era un juego en el que buscaban tesoros haciéndose valer de historias y cuentos. Es como cuando aprendes a leer y te gusta, cada vez lees libros más extensos. Es el flujo natural de la experiencia.

RW: Llegué a escucharte decir que Kilian nunca se cansaba, ¿ya desde muy pequeño te diste cuenta que tenía facultades físicas extraordinarias?

NB: Naila nació cuando él tenía 17 meses y medio, y Kilian ya andaba  por terreno irregular con desnivel tanto bajando como subiendo.  No quise tener cochecito para pasearlos, siempre los llevé encima con mochila antes de que aprendieran a andar. Cuando aprendió a andar ya iban andando a todas partes.

RW: ¿Hubo algún momento o circunstancia que te hizo ver que Kilian podría llegar a ser un atleta de alto rendimiento y destacar a nivel mundial?

NB: No nunca me lo planteé. Entró en el Centro de Tecnificación de esquí de Montaña de Cataluña porque creí que necesitaba alguien externo y calificado para que pudiera controlar la extrema energía que tenía. Esta me desbordaba y me hacía temer por él. Es en ese momento cuando comenzó a conocer la competición.

RW: Por cierto, a tu hijo se le ve como el chico ideal, pero seguro que como madre siempre hay algo que le dices para que mejore su forma de ser o alguna de sus cosas, ¿es así?

NB: Quizás hago más hincapié en que sea más ordenado. A mí también me lo decía mi madre y hasta que no me independicé no empecé a hacerlo.

RW: Háblanos por un momento de Naila. ¿Ella también apuntaba maneras atléticas y tenía una fisiología privilegiada?

NB: De pequeños Naila y Kílian hacían lo mismo con ritmos distintos. Ella no es tan competitiva, pero ama la montaña y es feliz en ella. Estuvo un tiempo compitiendo a nivel internacional pero ahora lo hace cuando le apetece.

RW: Y ahora ejerce como fisioterapeuta ¿no?

NB: Sí, terminó la carrera aquí y ha ejercido también aquí. Ahora está haciendo las prácticas complementarias que le faltan para convalidar su título en Francia.

RW: ¿La ves más a ella que a Kilian?

NB: Sí, al menos sé dónde encontrarla.

RW: Dentro de las experiencias, carreras y retos que has vivido con Kilian estos últimos años, ¿cuál es el que más te ha sorprendido, impactado o emocionado?

NB: El récord del Cervino fue una experiencia muy especial, por la montaña, por su dificultad, por la gente que apareció el día del récord de todas partes para seguirlo y animarlo, por las personas que conocí, como Bruno Brunod, por ejemplo.

RW: Aunque como madre no eres muy protectora, ¿pasaste miedo cuando Kilian afrontó retos arriesgados como el que comentas del Cervino?

NB: Sí, por supuesto. Intentas no pensar en ello pero aunque te dices una y otra vez que es su vida y que es feliz con su forma de vida, inconscientemente tu cabeza vuelve allí una y otra vez.

RW: A Kilian lo vemos como un ser inmortal, muy seguro y convencido de lo que hace, con muchos recursos a todos los niveles, pero: ¿acude a ti para confesarte sus inquietudes, dudas, estados de ánimos, proyectos etc.

NB: Kilian es muy reservado, en eso se parece a mí. Sólo me cuenta sus proyectos, sus estados de ánimo y dudas los veo, los intuyo.

RW: ¿Qué opinas de su inminente proyecto al Everest, te preocupa más que los demás retos que ha afrontado?

NB: Creo que estos años está aprendiendo mucho, de muchas personas y espero que como él dice, ‘el miedo le hace amar la vida’.

RW: Como anécdota, ¿cuál es la comida favorita que a Kilian le gusta que le hagas cuando te visita?

NB: Podemos ser muy felices comiendo una buena ensalada completa y un plato de pasta con verduras.

RW: ¿Donde ves a Kilian dentro de 10 años?

NB: En la montaña haciendo lo que más le gusta  aunque ya alejado del boom mediático que tiene ahora, especialmente  por su salud y su necesidad de ser coherente con sus valores.

RW: Supongo que eres consciente de que eres la persona que más ha influido en tu hijo para ser un referente mundial y humano del trail running. Es para sentirse muy orgullosa de ti misma ¿no?

NB: Creo que si ves a tus hijos felices viviendo la vida que les gusta, todo padre o madre ha de estar orgullosa.

Te recomendamos

Participa en nuevo sorteo de Deus ex Machina y puedes ganar este conjunto de tres pre...

La compañía de neumáticos premium Hankook tiene sus miras puestas en el presente… y e...

Con mejoras en el upper pero manteniendo su tradicional personalidad de rodadora...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...