¿Vas bien equipado para correr por el monte?

Una visión del pasado y presente del material para correr: Más ligero, más cómodo, más protegido.
Ezequiel Bellido Verdú -
¿Vas bien equipado para correr por el monte?
¿Bien equipado para correr por el monte?

Si analizáramos las herramientas necesarias para poder practicar algunos deportes, seguramente el más económico sería correr, una disciplina que en los últimos años ha subido muchos enteros entre los hobbies más practicados de la población.

A bote pronto correr parece sencillo, sales de tú casa casi con lo puesto y te pones a dar un trote por la calle o parque. Tras varias sesiones como está, quizás te des cuenta que tu indumentaria no era la más adecuada: has padecido frío, tienes alguna ampolla en los pies, las llaves de casa que llevabas en el bolsillo te han “machacado” la cabeza con su ruido y tienes alguna rozadura en las ingles y debajo de la axila. Además dicen que con música ¡correr es mucho mejor!

Es un hecho que con el paso de los años la sociedad se ha vuelto muy “fina” y con ella el particular caso del runner. La abundancia y variedad en los mercados ha generado en nosotros muchas necesidades para minimizar el padecimiento y aumentar nuestro confort mientras corremos. Seguro que el pensamiento de muchos es algo así como: “Ya se padece bastante corriendo como para añadir más dosis por falta de material adecuado”.

Así, y casi desde el primer día que sales a correr es muy fácil comenzar a interesarte por el material más técnico. El objetivo: ir más protegido, ligero y cómodo. En contraposición a todo esto, lo que podía ver un servidor el otro día ojeando un libro que resumía muchas de las ediciones de los 100km de Santa Cruz de Bezana (Santander- pionera en pruebas de ultrafondo a nivel mundial y español-). Los atletas que allí participaban llevaban una equipación bastante diferente, parca, sencilla. Seguro que para ellos era bien cómoda. Corrían sin apenas amortiguación en sus zapatillas, pantalones no técnicos y camisetas de algodón que estaban a años luz de desalojar el sudor.  Uno de los personajes del libro era el gran Domingo Catalán, corredor oscense emigrado a Barcelona y que llegó a ser muchas veces Campeón de España y Campeón del Mundo en la década de los 80. Su mejor marca en 100km en ruta, 6h15’15’’(a 3’45’’/km de media), ¡brutal!.

Como decía, hoy día los materiales y en general la equipación del corredor ha mejorado y mucho. Las marcas se han dado cuenta que las necesidades del practicante no son las mismas en verano que en invierno y que este se ha vuelto mucho más exigente. Corremos con vestimenta mucho más ligera, más transpirable, cómoda y que nos mantiene protegidos. En cuestión de zapatillas, podemos encontrar todo lo imaginable y todavía más. Esta es la herramienta más fundamental del runner y por ese motivo el fabricante parece poner el máximo énfasis. Ligeras, muy amortiguadas, transpirables al máximo, con protección contra el agua y sobre todo cómodas, variable más importante a la hora de adquirirlas.

Cualquier persona que lleve un mínimo de 15 o 20 años en el mundillo atlético: cross, pista, asfalto o carreras por montaña, está más que capacitado para contrastar y hablar sobre la patente evolución que ha sufrido el material que usamos para hacer nuestro deporte. Bien es cierto que otra cosa es que este sea más duradero que el de antes. Ya os digo que en cuestión de zapatillas mi opinión es que la durabilidad de los actuales modelos es bastante inferior a las de hace muchos años. Aquellas parecían “inmortales”.

Pero los inquietos de la práctica atlética se están moviendo hoy día hacía una de las modalidades de moda, las carreras por montaña. Corredores como: Kilian Jornet, Luis Alberto Hernando, Nuria Picas o Laura Orgué han llevado a nuestro país a ser con diferencia la primera potencia mundial de correr por el monte. Esta disciplina es ya practicada por miles de aficionados que cada fin de semana se agolpan en tromba por las diferentes pruebas que se ofertan en nuestro territorio, aproximadamente cerca de un millar de eventos.

A diferencia del “asfaltero”, el “corremontañero” se mueve por tierra más hostil por lo que tiene, debe y le exigen una equipación más compleja para patear al trote la montaña. Se busca una equipación segura y completa que no dé pie a imprevistos. Bien es cierto que esta tendencia suele darse más en el practicante principiante. A mayor experiencia en el medio y mayor nivel atlético se tiende a ser más “económico” y a prescindir de cosas que antes eran imprescindibles. Los recursos adquiridos suelen suplir algunos de los atuendos que antes nos acompañaban en nuestras carreras.

Zapatillas, calcetines, pantalón y camiseta técnica. Esta sería el uniforme básico del corredor que se echa al asfalto o a la pista para conseguir su mejor registro. La cosa cambia en el caso del corremontes. En su caso todo se enreda y tecnifica un poco más:

Zapatillas técnicas: existe un gran abanico en el mercado- más ligeras, más pesadas y reforzadas, más duras o más blandas según el tacto que quieras tener, de caña más alta por protección o bien según el dibujo de la suela para afrontar terrenos más lisos, técnicos, barro, hierba etc..

La elección de esta fundamental herramienta es una decisión muy personal.La experiencia de uno mismo o en su defecto la del profesional de la tienda en cuestión, suele resolver la óptima elección de las mismas.

Prendas técnicas: Hoy día hay el mercado ofrece y cubre todas las necesidades que el trail runner le plantea. Ya hemos dicho que: son ligeras, se secan rápido, las hay que nos protegen del frío, del viento y de la lluvia, más o menos transpirables etc..Recibir y buscar un buen asesoramiento a la hora de elegir la prenda adecuada o bien informarnos debidamente en foros, webs especializadas etc..será básico para que según lo que necesitamos y la época del año en la que la necesitemos, encontremos la ideal. Realmente hablamos de “personalizar” las prendas.

Riñonera, Mochila y/o Camel Bag sonotr@s compañer@s inseparables del corredor de montaña. Las dos últimas son vitales en recorridos más largos, si no hay fuentes y si hace calor.  En cuanto a las riñoneras, las hay muy ligeras y ergonómicas (perfectas para llevar lo justo) y también más grandes (porta 2 botellines) para las personas del “por si acaso”. Por cierto, en ellas meter hasta “el bocata”.

La tendencia de hoy día es la de utilizar mochilas minimalistas que se acoplan a la espalda como si formaran parte de la misma. Eso sí, con capacidad algo reducida pero muy cómodas y fiables.

Liquido (agua o bebida isotónica):Según duración y condiciones de calor o humedad, habrá que llenar el botellín o el Camel Bag de algo ¿no?

Alimento: Nunca está de más llevar una barrita de cereales o fruta, un gel energético o incluso algo más sólido como por ejemplo turrón si es que “el paseito” va a ser largo.

Gorra: La gran olvidada para muchos y la prenda estrella para otros. Hay de los que no saben ni que existe por otros que no son capaces de salir sin ella. Incluso en días donde no haga sol. Ideal para salvarnos de una insolación y también para los días de lluvia, evitará que el agua moleste en nuestra cara.

Además de ligera y transpirable, lo suyo es que se blanca (para que no chupe sol).

Gafas de sol: Importantes para personas sensibles a la luz solar. Recomendamos que al menos lleven protección contra los rayos UV (ultra violeta) y que su fijación sea buena y que no bailen mientras corremos.

Gorro y guantes: Son prendas básicas en los entrenamientos invernales con frío. Puedes estar corriendo a -5ºC (sin viento) que si llevas las manos y la cabeza caliente, incluso podrías correr con pantalón y marga corta.

Buff: Esta prenda multifuncional creada por el catalán Joan Rojas se ha hecho de oro. La podemos usar en la cabeza (para que nos dé calor o para protegernos de él), es un perfecto secador del sudor, tanto si lo llevamos en el antebrazo como si nos lo colocamos alrededor de la cabeza. Están son dos de las muchas utilidades que le podemos dar.

Frontal: Fundamental si no podemos garantizar que vayamos a terminar el recorrido con luz solar o queremos realizar un recorrido nocturno. A día de hoy se venden verdaderos focos que alumbran muy mucho llevando muy poco peso (menos de 200 gramos). Gracias a él muchos fanáticos pueden entrenar por la montaña entre semana ¡todo un chollo! No olvidar llevar pilas de repuesto. Nunca se sabe.

Teléfono móvil: Llevarlo encima te podría sacar de un aprieto así como salvar alguna vida. Nunca sabemos si lo necesitaremos en una situación de emergencia. Eso sí, mejor tenerlo en silencio para gozar de todo el esplendor de la montaña sin que nos moleste nadie.

Si queremos rizar el rizo siempre podemos regalarnos (o que nos regalen) un reloj GPS con pulsómetro incorporado o algunas prendas de compresión que ayudan al músculo a rendir mejor. Como hemos dicho anteriormente el corredor de montaña necesita tener en casa un buen  armario. La complejidad de su vestuario es patente así como la inversión económica que puede llegar a implicar.

Claro, la decisión final de correr por la montaña llevando encima más o menos euros es de cada cual. 

Te recomendamos

La lista negra de lo que nos esperan en las estanterías del "súper"...

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...