Cómo utilizar correctamente el "foam-roller"

Te ayuda a reducir los tiempos de recuperación y a aumentar tu elasticidad. Pero ojo, no es una varita mágica, hay que usarlo con cabeza y consultar a los expertos.
Carl Leivers -
Cómo utilizar correctamente el "foam-roller"
Cómo utilizar correctamente el "foam-roller"

A pesar de la popularidad del rodillo de espuma, Richard Hansen, un quiropráctico deportes, dice que "no debe considerarse como la bala de plata para la terapia en el hogar." Si es cierto que tiene grandes beneficios:

 Los principales beneficios del foam roller son:

  • Relajar los músculos hipertónicos.
  • Preparar el músculo para el esfuerzo.
  • Mejorar la circulación de deshechos.
  • Eliminar adherencias y contracturas.
  • Aliviar puntos gatillo (activos o latentes). 

 

Hansen, que trata a los corredores populares, así como olímpicos, advierte que el uso incorrecto puede causar daño muscular. Sigue estas pautas para utilizar el rodillo de espuma con seguridad y eficacia:

 

1. Para recuperar, no para tratar lesiones.

Si te pasas el foam- roll por un área lesionada puedes agravar el tejido muscular dañado, sobre todo en los primeros días después de la lesión. El rodillo de espuma es más efectivo para ayudar a la recuperación. Estimula el flujo sanguíneo, rompe el tejido cicatricial, y ayuda a aumentar el rango del movimiento del músculo.

 

2. Hazlo suave


Pasarte el rodillo de espuma de forma agresiva puede hacerte sentir bien, pero cuidado porque puede anular tu sensación de dolor. Cuando esto sucede, es quizá por utilizar demasiada presión o trabajar demasiado tiempo en un músculo en particular. "El hecho de que te duela no significa que sea más eficaz", dice Hansen. "Es mejor trabajar poco el tejido que hacerlo en exceso”. Asegúrate de evitar las zonas óseas y lugares donde los tendones se unen. Si estás tratando el síndrome de la banda iliotibial, pasa el rodillo por el medio, no por los puntos de inserción de los tendones de la rodilla y de la cadera.

 

3. Combínalo con estiramientos


Hansen recomienda utilizar el rodillo de espuma después de tu entrenamiento, en lugar de antes. Comienza haciendo rodar de forma ligera el rodillo de espuma en una zona durante 30 segundos, a continuación, estira suavemente el área durante 10 segundos. Puedes repetir este ciclo hasta tres veces en cada área del cuerpo. Esta rutina con el rodillo debe ser sólo una parte de tu proceso de recuperación, no tu única técnica.

 

No olvides que la presión que ejerces con el rodillo nunca debe producir dolor y recuerda que tu propio peso es el encargado de hacerla, así que está en tu mano controlar que el masaje no sea molesto.