Tu cuerpo pide a gritos un descanso

Presta atención a estos indicadores de tu cuerpo para saber cuándo correr y cuándo parar
Jayme Moye -
Tu cuerpo pide a gritos un descanso
S.O.S., descanso

Si no te tomas el tiempo necesario para recuperar, tu cuerpo no se adaptará al esfuerzo del entrenamiento, y no conseguirás mejorar, explica Stacy Sims, doctora en el Centro de Investigación de Stanford. La recuperación es necesaria y si no la cumples comenzarás a perder fuerza y velocidad, te hundirás en el agujero negro llamado sobreentrenamiento.

En primer lugar, tus patrones de sueño y los niveles de energía se resentirán; con el tiempo, tu sistema inmunológico se debilitará y perderás el apetito. Es como quemar el motor. Y no tienes que ser una corredora profesional para padecerlo. “Con los quehaceres diarios, el trabajo, la familia, los niños, los compromisos y la falta de sueño, es más difícil recuperarte adecuadamente de tus entrenamientos”, dice Sims.

Presta atención a los siguientes 10 marcadores. Si notas tres o más de estos síntomas levanta la bandera roja y descansa unos días para que puedas volver con más fuerza.

 

Has perdido peso desde ayer

Una disminución del dos por ciento de peso de un día para otro indica una fluctuación de fluido corporal. Lo más probable es que no te hidrataras lo suficiente durante o después de tu último entrenamiento. La deshidratación afecta negativamente tanto al rendimiento físico como al mental, y podrías comprometer la calidad de tu próximo entreno.

 

Publicidad

Tu frecuencia cardíaca en reposo es elevada

Tómate el pulso cada mañana antes de levantarte de la cama para conocer tu frecuencia cardiaca basal. Un elevado ritmo cardíaco en reposo es una señal de estrés, esto significa que tu sistema nervioso está en alerta por la liberación de hormonas que aceleran tu corazón para llevar más oxígeno a los músculos y al cerebro. Tu cuerpo no sabe diferenciar entre el estrés físico y el psicológico. Una carrera dura y un duro día de trabajo, ambos requieren su recuperación.

 

Publicidad

No duermes bien o lo suficiente

Un patrón de sueño bueno dará un impulso a tus hormonas de crecimiento, que son necesarias para la reconstrucción de las fibras musculares. Varias noches durmiendo mal disminuirán el tiempo de reacción junto con el inmunológico, el motor y las funciones cognitivas, y esto no es una buena combinación para entrenar en condiciones.

 

Publicidad

Tu orina es de color amarillo oscuro

Esto puede ser un indicador de deshidratación, salvo el consumo de vitaminas, suplementos o ciertos alimentos la noche anterior. Cuanto más oscuro sea el color, más tu cuerpo está luchando para retener líquido  porque no hay suficiente para todos. Es necesario el agua para entrenar (y recuperar).

 

Publicidad

Estás agotada

Si tu nivel de energía está bajo, algo va mal. La clave es la honestidad. A veces tendemos a bloquear las señales de fatiga pensando que nos harán más fuertes y no siempre funciona de esta manera.

 

Publicidad

Estás de mal humor

Cuando tu cuerpo está cansada por el entrenamiento (u otros factores de estrés), produce hormonas como el cortisol que pueden causar irritabilidad o ansiedad. El estrés también bloquea químicos como la dopamina, un neurotransmisor en el cerebro que tiene un efecto de gran fastidio en el estado de ánimo cuando se agotan.

 

Publicidad

Estás enferma

Cualquier enfermedad, o incluso el ciclo menstrual, aumentará tu necesidad de energía para recargar el sistema inmunológico, lo supone trabajar horas extras. Esto significa un menor número de recursos disponibles para la recuperación del entrenamiento.

 

Publicidad

Se alarga una lesión

Ya sea que estés dolorida muscularmente por el exceso de trabajo o una lesión, tu cuerpo necesita más energía para destinar a la reparación, alargando el tiempo de recuperación total.

 

Publicidad

No estás entrenando bien

Esta es una medida subjetiva de la calidad del entrenamiento, no en la cantidad ni la intensidad. Si te sentiste bien ele entrenamiento de ayer, lo evaluarías como bueno. Si en cambio te sentiste regular, lo calificarás como malo. Es una de las maneras más fáciles de identificar la necesidad de una mayor recuperación.

 

Publicidad

Tu nivel de oxígeno en sangre ha disminuido

La cantidad de oxígeno en la hemoglobina de las células rojas de la sangre se puede medir mediante la colocación en la punta del dedo de un pulsioxímetro portátil. Cuanto mayor sea el porcentaje, mejor: por encima del 95 por ciento es la norma a nivel del mar o para un atleta que está totalmente aclimatado a una altitud dada. Esta es un nuevo área en la ciencia de recuperación, lo que requiere más investigación, pero puede haber un vínculo entre la baja saturación de oxígeno y la necesidad de una mayor recuperación.

 

Publicidad
Te recomendamos

El DS 7 Crossback es el primer coche desarrollado desde cero por la marca premium fra...

Ricochet y Bedlam se unen a la familia ...

Así es la nueva Storm Viper de Joma: una zapatilla para hacer kilómetros en carretera...

Más ajuste, más estabilidad y más amortiguación sin añadir peso. Así es lo nuevo de S...