Heroínas Anónimas: Beatriz Urigoitia

"El deporte me da una fuerza que no había conseguido antes de ninguna otra forma", nos cuenta Bea
Beatriz Urigoitia -
Heroínas Anónimas: Beatriz Urigoitia
Heroínas Anónimas: Bei Uri

Antes de contaros mi historia me gustaría presentarme. Me llamo  Beatriz Urigoitia  y estoy a menos de un mes de cumplir 34 años. Soy de un pueblo de Bizkaia donde viví hasta terminar la universidad. Desde que nací, fui una niña de hueso ancho, fiel a la genética de los Urigoitia, algo patosa y con pocas aptitudes para el deporte. Mi madre me decía cariñosamente que era un "patito mareado", seguro que no se hubiera imaginado que hoy estaría escribiendo sobre mi relación con el deporte.

Antes de seguir,  os adelanto que en este articulo no vais a encontrar a una mujer que cuente con grandes éxitos deportivos pero si vais a descubrir a una ingeniera incombustible, llena de energía  y  que se levanta cada mañana con  ganas de superarse

A punto de cumplir los 30 y cansada de hacer todas las dietas del mundo me surge la necesidad de darle un cambio a mi vida, y aquí empieza esta aventura. Empecé yendo al gimnasio con Rubén, mi novio,  y no había día que no termináramos discutiendo: que si no puedo con este peso, que si estoy cansada, que si esto  es muy aburrido... Viendo que esto no me llevaba a ningún lado, lo intenté con alguien neutral a quien no pudiera ponerle excusas como una entrenadora personal. Esa fue mi primera decisión acertada, pues aquí empecé a engancharme al deporte. Sí amigas, ya no me importaba madrugar, sudar, tener agujetas, me sentía genial entrenando.

Empecé a correr por combinar los entrenamientos de fuerza con algo mas aeróbico y a través de las redes sociales me uní a un grupo de chicas que corría en Madrid. Yo era de las lentas del grupo pero nunca me importó demasiado, me divertía, ¡que mas podía pedir!.  Fue un año lleno de carreras y eventos deportivos, de pronto tenía mas agenda que un ministro.

 

Pasaron unos meses, llegó la primavera y con ella la media maratón de Madrid; para nada estaba entre mis planes correrla. En primer lugar, nunca había participado en una carrera de mas de 14 km, y en segundo lugar acababa de aterrizar de la Riviera Maya. ¡Cómo iba a correr mi primera media maratón si me había pasado siete días sobre la hamaca de una playa caribeña!

Pues no se aún como, pero este "patito mareado" lo logró. Fui capaz de correr algo mas de 2 h y 15 minutos y cruzar la meta del Parque del Retiro entre lágrimas y con una sensación de orgullo que jamás había sentido antes en mis carnes. Os puedo decir que algo estaba cambiando en mi. Había encontrado en el deporte lo que me daba una fuerza que no había conseguido antes de ninguna forma.

Si algo me ha enseñado el deporte es que es una superación personal constante. Hace algo más de un año en la meta del 10 km nocturno de Bilbao sufrí un ataque de pánico. Nunca había sufrido uno, y creí morir literalmente. No podía respirar, sentía que me ahogaba... casi tuve que ser asistida por una ambulancia. Este episodio me apartó de correr y de apuntarme a las carreras por una temporada por miedo a revivir las mismas sensaciones; pero como buena vasca soy cabezota y no paré hasta conseguir superarlo. Con mucho miedo al principio, pero con positivismo y mucho trabajo personal todo ha quedado en una anécdota.

 

Correr me ha dado el empujón para probar otros deportes como el crossfit, el boxeo y el pádel. Hago el pino, pego ganchos y croché, trepo cuerdas… yo que llegaba justo a hacer una voltereta en las clases de educación física del colegio.

Entreno, trabajo como ingeniera industrial en un horario caótico y aún me queda tiempo para compartir mi día a día en las redes sociales (@bei_uri en Instagram). A través de mi perfil intento transmitir todo lo bueno que me ha dado el deporte y si con mi experiencia consigo que alguien se anime a ponerse unas zapatillas de correr, me doy por satisfecha.

 

Este bonito deporte que es el running solo me ha traído cosas buenas. Grandes amistades, fortaleza, valor, disciplina , autoestima y muchos días mi válvula de escape a un estresante turno de trabajo. Me pongo mi playlist de éxitos, me calzo las zapas y salgo a pensar en mi y en mis cosas. Ese momento para estar contigo misma es mi mejor terapia.

A día de hoy queda poco de aquella chica acomplejada con su cuerpo, que pasaba tardes muertas compadeciéndose en el sofá ahora soy una chica con ganas de entrenar todos los días, de reírse, de quererse y entusiasmada con superar retos nuevos. Todo esto y mucho mas se lo debo al día que decidí ponerme unas zapatillas de running, ¡yo no sé a que estás esperando para hacer lo mismo!

  

Muchas gracias “Bei Uri” por contarnos tu historia con esta naturalidad, simpatía y vitalidad que te caracteriza.

Un ejemplo para muchas que aún están dudando si salir a correr… se acabaron las vergüenzas o el “yo no valgo para esto, no sé si podré”… todo es cuestión de querer. Estamos seguras que con tu pasión, has convencido a muchas indecisas a dar el paso.

Y hoy, no queremos dejar pasar la oportunidad de mandarte un beso enorme de todas nosotras, sabemos que estás pasando por un momento delicado, ¡toda nuestra fuerza desde aquí!

 

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