Heroínas Anónimas: Lupe Rangel

“Cada día que entreno es una nueva oportunidad para vencerme”, nos cuenta Lupe
Lupe Rangel -
Heroínas Anónimas: Lupe Rangel
Heroínas Anónimas: Lupe Rangel

Cada día que entreno es una nueva oportunidad para vencerme. Me gusta salir a correr con esa idea, entrenar para mejorar, para sentirme mejor conmigo misma. Empecé a correr hace un par de veranos, a la vuelta de un viaje a París, con la autoestima por los suelos y carente de ilusiones.

Mi nombre es Lupe Rangel, tengo 33 años y soy extremeña. Por aquél entonces vivía en Sevilla, había terminado periodismo y, aunque tenía intenciones de comenzar un máster en estudios de género en octubre, estaba pasando por una etapa difícil a nivel emocional. Había perdido la confianza en mí misma y el interés por cosas que antes me gustaban. Me encontraba triste y necesitaba ilusionarme con algo, marcarme metas, objetivos, un reto. Así, mientras mi mente buscaba un reto, me encontré con un tuit de Juan Pablo Gómez en el que preguntaba “¿cuál es tu reto?” y pensé que correr 30 minutos seguidos podría ser un buen reto para mí.  Me compré unas zapatillas y empecé a entrenar con él.

 

Hasta ese momento correr no entraba en mis planes. Aunque soy aficionada al atletismo desde hace más de una década y he disfrutado de muchas carreras populares y de grandes competiciones, siempre había sido desde fuera. De hecho, gracias al atletismo he conocido a gente maravillosa. En alguna ocasión empecé a entrenar, allá por el 2010, cuando estaba de moda Strands, e incluso participé en una Carrera de la Mujer y en la Nocturna del Guadalquivir, pero al final lo acabé dejando por falta de motivación. Siempre tenía excusas para no entrenar: que si el frío, el calor, que si está lloviendo… Además, a mí lo que realmente me gustaba, y me gusta, es ver las pruebas a través de mi cámara de fotos e intentar sacar buenas instantáneas que reflejen el esfuerzo y la superación de quienes compiten. Mis maratones han sido de fotos. Pasar 4 horas haciendo fotos en el maratón de Sevilla me costaba menos que correr 10 minutos seguidos. Así que por mucho que mis amistades me preguntaran eso de “¿y a ti cuándo te vamos a ver corriendo alguna carrera?” y me animaran a ponerme un dorsal, no lograron convencerme.

En una ocasión asistí a una conferencia de la psicóloga Toñi Martos y en ella hablaba de la importancia de tener una motivación para entrenar, de dar respuesta a la pregunta “¿por qué corres?”. Yo encontré la respuesta en aquel viaje a París. Quería correr para vencerme, para salir del pozo en el que estaba y recuperar esa alegría que siempre me ha caracterizado. Lo logré. Aquella fue mi única medicina y hoy puedo decir que empezar a correr, y hacerlo con la ayuda de un entrenador personal, ha sido una de las mejores decisiones de mi vida. Estoy convencida de que sola no lo hubiera conseguido y por eso quiero aprovechar estas líneas para agradecer a Juan Pablo su trabajo y apoyo para animarme a cruzar mis límites. 

Empecé el plan de entrenamiento intercalando correr y andar. Para comenzar recuerdo que me mandó 5’ andando, 5’ corriendo, 4’andando, 6’corriendo, 6’ andando y 4’corriendo. ¡Cómo olvidarlo! Aquellos cinco primeros minutos corriendo se me hicieron eternos, pero qué felicidad completar el entreno. Poco a poco fuimos aumentando el tiempo de carrera continua y logré el primer objetivo: correr 30 minutos sin pararme.

Con el tiempo los objetivos fueron creciendo. Dejé de contar minutos para contar kilómetros y ahora mi objetivo es mejorar el ritmo, aunque el verdadero objetivo sigue siendo salir a entrenar. Salgo a entrenar sola y me encanta ese ratito para mí. Un ratito en el que lo único importante es disfrutar del entrenamiento y todo lo demás se vuelve secundario. Los problemas del día a día, los agobios y preocupaciones quedan en un segundo plano y yo tengo una nueva oportunidad para vencerme, para ser mejor. “Entrena y Mejora” es el nombre de mi grupo de entrenamiento y esa combinación no puede ser más real. Entrenar mejora el rendimiento, físico y mental, la autoestima, el bienestar. Y eso se nota. Por dentro, y por fuera. Así que no he dejado de entrenar ni durante los dos meses que estuve en Cusco haciendo un voluntariado, a 3.300 metros de altitud.

Entrenar también me ha servido para participar en carreras, como la Carrera de la Mujer o algunas de 5 km del Instituto Municipal de Deportes de Sevilla. La última prueba que corrí fue una carrera solidaria a favor de la Asociación de Padres de Personas con Autismo de Badajoz (APNABA), de 8 km, y quiero correr alguna nocturna antes del verano. A largo plazo me gustaría aumentar distancia y acabar un 10 km. Tiempo al tiempo.

Salir a correr ya forma parte de mi estilo de vida, me hace sentir bien, y agradezco a Runner’s World Woman la oportunidad que me brinda de dar a conocer mi historia. Seguiré entrenando para mejorar y mientras, como dice don José Moratinos, “soy feliz corriendo”.

 

 

Muchas gracias Lupe por abrirnos tu corazón para enseñarnos lo difícil que puede llegar a ser comenzar a correr sin una motivación propia; todas debemos buscar dentro de nosotras mismas para hallar esa razón y una vez encontrada las satisfacciones devueltas serán enormes.

Nos has hecho felices a muchos con tus preciosas fotos en cada prueba donde aparecías como animadora y fotógrafa incansable, pero ahora lo harás cuando te veamos cruzar cada una de las metas que te propongas.

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