Quiero aprender a correr

¿Por qué pensamos que nacemos aprendidos para practicar este deporte? Si quieres jugar al tenis lo más normal es apuntarte a clases para aprender o para perfeccionar. ¿Ocurre lo mismo con el running?
Mónica Martínez -
Quiero aprender a correr
Quiero aprender a correr

Sí, ese es mi nuevo objetivo como corredora: aprender a correr. ¿Demasiado tarde? No lo creo. Llevo tres años corriendo y afortunadamente una sola lesión. Esos dos meses sin hacer nada salvo esperar y rehabilitar mi isquiotibial me hicieron pensar mucho. ¿Por qué antes de correr no vamos a aprender? Nos pasa lo mismo que con respirar. Todos respiramos para poder vivir (obvio) pero cuando aprendes los distintos tipos de respiración que puedes hacer, sacas muchos beneficios a un acto tan cotidiano como imprescindible.

¿Por qué pensamos que nacemos aprendidos para practicar este deporte? Si quieres jugar al tenis lo más normal es apuntarte a clases para aprender o para perfeccionar. Lo mismo si te apasiona el karate o el pole dance (por poner un ejemplo). Pero si hablamos de correr, muy pocos son los que antes de salir a trotar o antes de inscribirse en su primera carrera popular se deciden a buscar un entrenador o un club de running. Claro que para eso ya hay que buscar horarios que te cuadren en tu día a día y pagar por clase o cuota mensual, y así restaríamos al running dos de sus atrayentes características: es gratis y no tiene horarios. 

Me hace feliz ver cómo está creciendo este deporte en nuestro país, más de 3 millones de personas se calzan las zapatillas y salen a hacer kilómetros al menos un par de veces por semana. Pero a veces pienso en que las profesiones del futuro serán la de traumatólogo o la de fisioterapeuta. No nos engañemos. No corremos bien. Al menos yo no lo hago bien. Si me comparo con los atletas, los profesionales de este deporte, veo grandes diferencias. Yo solo me veo cuando corro en la cinta ( algo que no me gusta así que lo dejo para ocasiones especiales) pero observo a muchos runners por la calle que no van erguidos, no levantan bien los pies, cruzan los brazos por delante del cuerpo...y pienso que seguro que ellos también ven mis errores ... Así que para mí, ha llegado el momento de aprender.

Ahora costará más porque ya tengo la posición aprendida, la mía, la que sale de forma natural. La que tiene mucho que corregir. Costará asimilar todas las indicaciones pero seguro que con esfuerzo y trabajo, un día mi cerebro enviará las órdenes de forma automática y empezaré a correr bien. Los entrenamientos que no nos cuestan no nos hacen mejorar. Ahora toca empezar de nuevo. Y después llegará el momento de correr más rápido pero de momento vamos paso a paso. Pasitos cortos y mirada al frente. 

 

 

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