¡Guerra al azúcar! Aprende con quien te metes

Que le hemos declarado la guerra al azúcar no es nuevo, que no sabemos contra quien luchamos también
Andrea Cañas Onzain -
¡Guerra al azúcar! Aprende con quien te metes
¡Guerra al azúcar! Aprende con quien te metes

La OMS nos ha dicho que no debemos consumir más de 25g de azúcar libre (adultos) al día, hasta ahí sencillo. Pero, ¿qué es el azúcar libre? El azúcar libre es todo aquel azúcar añadido por los fabricantes a los alimentos (refinado o sin refinar) y dentro de este azúcar libre incluyen también el azúcar de los zumos (fructosa), la miel y los jarabes.

Cuando hablamos de azúcar seguro que te imaginas un bote lleno del famoso granulado blanco y que cuando algo lleva azúcar lo vas a saber al instante pues te basta con leer la etiqueta y buscar su nombre: AZÚCAR.

Lo que no te imaginas es que el azúcar ha encontrado cómo camuflarse, cómo sortear los peligros y cómo tomarnos el pelo de tal forma que hasta creamos que alguna de sus fórmulas es sana.

Miel, jarabe de ágave, fructosa (aunque venga de la fruta, da igual, la hemos disociado de ella y por ende es mala), glucosa, lactosa, melaza, sirope, maltodextrina, dextrosa, jarabe de maíz, jarabe de arroz, cebada de malta… y así hasta un sinfín de nombres que hacen que creamos que lo que comemos no contiene azúcar añadido.

 

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Es cierto que muchos de estos tipos de azúcar no son “malos” en su origen, veamos cuales:

-La lactosa de la leche que contienen los derivados lácteos es buena si la tomamos en un derivado lácteo bueno como leche, yogures naturales que contengan solo leche y fermentos lácticos, cuajadas, queso fresco, etcétera.

-La fructosa de la fruta es fenomenal solo si la consumes dentro de la fruta completa: ni en zumos, ni en batidos, ni en nada que no sea una fruta entera o como mucho triturada. Si esa fructosa está fuera de la fruta completa, fuera de su matriz, estaremos hablando de un azúcar libre.

 

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Pero, ¿cómo veo si algo tiene azúcar malo?

Fácil, todos los productos frescos que no han sido modificados ni alterada su composición nos valen. Una pera tiene aproximadamente 10g de azúcar por cada 100g pero esa fructosa es buena porque está dentro del alimento y la vas a consumir con su matriz, la pera entera. Lo mismo pasa con las verduras.

Si vas a comprar un producto que está procesado deberás tener cuidado puesto que puede que te intenten engañar. Los lácteos son el mejor ejemplo, si miras la tabla de valor nutricional de un yogur natural verás que contiene aproximadamente entre 3 y 5 gramos de azúcar por cada 100. Esta es la lactosa, el azúcar natural de la leche y puesto que está en un yogur es totalmente beneficiosa, no es azúcar libre, seguro que si te fijas en los ingredientes verás que son: leche más fermentos lácteos, sin más.

Si por el contrario en los ingredientes ves: fruta o zumo de fruta, jarabe de X, azúcar, melaza, etcétera y después miras los valores nutricionales encontraras que su contenido en azúcar supera con casi total seguridad los 10g por cada 100g.

 

Así que no te fíes, que no te den gato por liebre y, ¡a mirar etiquetas!

 

Andrea Cañas Onzain

Coach Nutricional

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