Ana Lozano: “Animo a todas las mujeres a que hagan deporte”

Como “la nueva imagen del atletismo español”, definía a nuestra protagonista Gerardo Cebrián, jefe de prensa de la RFEA
Nerea Ruano | Fotografía: Miguelez -
Ana Lozano: “Animo a todas las mujeres a que hagan deporte”
El atletismo español se renueva

Primera pregunta obligada, ¿cuándo y por qué empezaste a correr?

Empecé a correr hace 13 años, a la vez que empecé el instituto, porque mi madre me lo propuso. Mis padres siempre han hecho deporte por diversión, mi padre con la bici y mi madre nadando, y siempre les ha gustado que nos moviésemos, aunque nunca imaginaban que el deporte por salud y diversión fuese más allá en alguna de sus hijas…

Correr me divirtió desde el primer momento e hice buenos amigos. Además, de pequeña tenía la impresión de que los adultos que corrían, nadaban o hacían triatlón (en Guadalajara tenemos el triatlón más antiguo de España) estaban muy despiertos y lo pasaban muy bien y creo que esa imagen se me quedó, aunque no me he dado cuenta hasta ahora.

 

Has estudiado Biológicas, hecho un master en Biología Evolutiva y actualmente estás haciendo un master en Sostenibilidad y Educación, ¿cómo supone compaginar los estudios con el atletismo del más alto nivel?

Siempre he compaginado estudios y deporte, aunque hasta ahora nunca había corrido realmente a un nivel alto. En categorías inferiores, cuando estaba en el instituto y la universidad, lograba clasificarme para campeonatos de España, aunque nunca logré una medalla. Nunca lo achaqué a la falta de tiempo o descanso porque entendía que en ese momento de mi vida no cabía otra posibilidad de horarios. Yo estudiaba y sacaba buenas notas, y aparte entrenaba y me lo pasaba bien y, pasito a pasito, siempre iba progresando en el deporte.

Cuando decidí hacer el máster Erasmus Mundus en Biología Evolutiva (que nada tiene que ver con la beca Erasmus de la que se puede disfrutar durante la carrera) sabía que compaginarlo con el atletismo iba a ser un gran reto. El máster era completamente en inglés, en tres países distintos, con otras 20 personas elegidas por su alto nivel académico y su curriculum y con un calendario de clases, trabajos, prácticas y proyectos muy apretado y exigente. Por su parte, el atletismo seguía siendo un reto igual de motivante para mí, pues dejaba España tras haber sido finalista en 1500 al aire libre en mi primer campeonato de España absoluto en mi debut en esa categoría, y tenía ganas de más.

Decidí que intentaría mantener ambos aspectos de mi vida al nivel más alto que mi capacidad de esfuerzo me permitiese, y por ello luché durante dos años. Con la inestimable ayuda de mi entrenador (con el que empecé justo cuando me fui) tanto a distancia como con viajes a todos los países por los que pasé y con su confianza en mí (clave), y con el apoyo del nuevo club que me abría las puertas pese a volar lejos (el Seoane-Pampín, con Fernando a la cabeza) y el material que la marca Brooks me ha ido enviando se hicieron más llevaderos los dos años de entrenamiento sola y a distancia por calles y estadios que no conocía y buscando competiciones en las que participar, pues a España vine a competir solo en momentos puntuales, y sin fisios de confianza ni nadie a quien consultar.

El primer año iba a clase todos días y todos los días tenía trabajos que entregar, temas que leer o presentaciones que preparar con mis compañeros. El segundo año llevé a cabo dos proyectos de investigación formando parte de dos grupos de investigación en Francia, y allí llevé un horario de trabajo de unas 8 horas trabajando sobre todo con el ordenador y resolviendo situaciones nuevas para mí cada día, pues eso es la ciencia. Me costó sentirme del todo cómoda con el inglés y tuve que aprender muchas cosas que no me enseñaron en la universidad, tanto teóricas como prácticas en el laboratorio y el campo. El portátil ha sido como una prolongación de mi cuerpo. Cuando no estaba programando para hacer cálculos estadísticos, estaba diseñando un power point, escribiendo los resultados de mis proyectos o estudiando por mi cuenta los aspectos que se me escapaban. Y, cuando llegaba a casa, no me podía despegar de él, pues tenía que comentar con mi entrenador los entrenamientos que acababa de hacer y los que venían, y sacar hueco también para hablar con mi familia, amigos y enterarme de lo que estaba pasando en España. Por suerte, también he conocido a personas maravillosas en estos dos años, con quienes he compartido experiencias inolvidables que me han hecho crecer, aprender y despejarme de la doble vida que llevaba.

Suena duro, y de hecho lo fue, pero también fue una experiencia de la que he aprendido muchísimo y que también disfruté, pues me permitió visitar ciudades y caminos, conocer a gente y otros modos de entrenar, de competir y de vivir. Ha sido una experiencia muy enriquecedora, porque creo que me ha fortalecido física y mentalmente y además me he demostrado que puedo exigirme y rendir mucho más de lo que imaginaba, pues el máster lo superé satisfactoriamente y mi nivel atlético también dio un buen salto de calidad. De lo que más orgullosa estoy es de que fui capaz de cumplir los ritmos que Javier me pedía en los entrenamientos, que cada vez fueron más exigentes y siempre me parecían imposibles antes de hacerlos, pero es que me los tomé siempre muy en serio y casi nunca fallé a los entrenos aunque tuviese que hacerlos de noche o por una acera. En lo académico también ha supuesto una gran satisfacción, pues todo parecía demasiado complicado al principio y finalmente logré graduarme con buena nota y acabando unos proyectos que estamos en proceso de publicar en forma de artículos científicos en revistas internacionales.

Sin duda alguna, volver a España, con mi entrenador, con su grupo de entrenamientos que ya es el mío también, con mi gente y sin la presión del máster, me ha ayudado a estar más tranquila y sobre todo a descansar más, y eso se ha notado mucho en mi rendimiento. En Guadalajara cuento además con todo lo que necesito para poder entrenar y rendir bien. El postgrado que estoy haciendo por la UNED me permite estudiar cuando yo quiero y, además, es un tema que me interesa tanto que es un disfrute en mis ratos libres y me ayuda a desconectar y pensar en otras cosas que, además, forman parte de lo que querría que fuese mi futuro laboral. Creo en la Educación Ambiental como una herramienta imprescindible de cambio en el mundo que se nos viene encima. Y creo que estudiar y correr se complementan de maravilla.

 

Desde hace dos años entrenas con tu entrenador actual Javier Cañadillas, cuéntanos cómo es él.

Javier es un apasionado del atletismo. No sé si conozco a alguien a quien este deporte le toque tan dentro y que disfrute tantísimo entrenando y viendo competir a sus atletas. Él ha sido atleta también y un competidor muy duro y luchador, así que me entiende muy bien en cuanto a sensaciones físicas y mentales en entrenamientos y en carrera, y eso es un gran añadido a lo que ya es como entrenador. Javier lleva mucho tiempo formándose en deporte, no solo en atletismo, pero hasta ahora nunca había tenido atletas, y se nota que tenía ya muchas ganas de empezar a aplicar lo que estaba y sigue aprendiendo, y de proyectar en gente joven lo que él siente por este deporte. Y creo que ya puedo decir que lo suyo no son solo ganas, sino aptitudes, pues en poco tiempo ha logrado sacar de mí lo mejor y más, y el trabajo que estamos haciendo va despacio pero firme, siempre ganando en fuerza, confianza y resultados. Lo que viene por detrás augura también muchas cosas buenas, pues en el grupo de entrenamiento hay chicas y chicos aún muy jóvenes pero que también van creciendo y aprendiendo mucho cada día en entrenos y competiciones.

Javier es una persona muy cercana, que trabaja como una hormiguita y que creo que tiene una inteligencia emocional enorme. Confía en si mismo sin dejar de escuchar y de aprender de los demás. Nos exige hasta donde cree necesario y sabe bien cuándo tenemos que parar o dar un poco más. Sabe comunicar, educar y transmitir de forma que sus atletas asimilemos sus mensajes y los hagamos nuestros. Tiene MUCHA paciencia y creo que nunca le he visto perder los nervios. Es una persona optimista por naturaleza y por eso no hay barrera que no pueda superar y la atmósfera a su alrededor es siempre positiva, dentro y fuera del atletismo. De Javier he aprendido lecciones de todo tipo que se quedarán conmigo hasta cuando no pueda correr. Por eso, de él no valoro solo los resultados que ya estamos logrando, fruto de un sobreesfuerzo enorme por su parte en mis años en el extranjero, sino todo lo que he aprendido y sigo aprendiendo, y el simple hecho de que haya decidido que compartamos una carrera deportiva juntos. Javier es una de esas personas que merece la pena conocer y que te hacen más feliz la vida.

 

Has hecho una temporada para enmarcar, después del subcampeonato de España de 3000 m.l. rematabas la temporada invernal con una espectacular actuación en el Campeonato de Europa de Belgrado con un sexto puesto de finalista y marca personal tanto en semis como en la final, ¿alguna vez soñaste con este estreno con el equipo nacional absoluto?

Jamás habría imaginado que mi debut en la selección fuera a ser como ha sido. Inevitablemente me he imaginado muchas veces cómo sería poder estar en esa línea de salida en un campeonato internacional y, de hecho, haber logrado entrar en la selección ya fue un gran logro de esta temporada y un gran reto cumplido, pues hasta esta temporada nunca lo había visto como un objetivo real. Una vez conseguida la marca mínima, fui al campeonato con el máximo objetivo de mejorar marca, sabiendo que eso no iba a depender solo de mí, sino del tipo de carrera de la semifinal, y en eso también tuve suerte. Sí que he llegado a imaginarme bajando de 9 minutos, sobre todo tras los últimos entrenos antes de Belgrado, y cuando lo conseguí no pude evitar llorar de la alegría, pues me sentí muy satisfecha al lograr ese 8:56.01 que me dio además el pase a la final. Yo habría firmando por quedarme ya con eso y disfrutar de mi primera final en mi primer europeo, sea cual fuese el resultado. Por eso, cuando salió la carrera que salió y cuando me vi luchando como lo luché, la satisfacción (y la sorpresa) ya fue máxima, pues había conseguido algo que no estaba ni en mis mejores sueños.

Creo que el hecho de haber vivido mi primera internacionalidad siendo ya absoluta, habiendo pasado tantos años en el atletismo sin alcanzar grandes resultados pese a perseguirlos y haber dado siempre todo en mis competiciones, tras haber vivido años de lesiones y una progresión muy lenta, me llevó a vivir mi primera internacionalidad con una ilusión y unas ganas inmensas y por nada del mundo quería defraudarme a mí ni a quienes habían confiado en mí para que yo estuviera allí.

Me siento muy satisfecha de haber estado a la altura de las circunstancias y mi cabeza en competición es lo que más me ha sorprendido y gustado de mi actuación.

 

Compartiste final con la reina de los campeonatos, la inglesa Laura Muir, y con una de nuestros estandartes del atletismo femenino actual, incombustible y siempre competitiva Nuria Fernández a sus 40 años y mami de tres hijas, ¿qué has podido aprender de ambas?

Me encanta haber podido tomar parte en una competición con tanto nivel e historia. Lo de Laura Muir parece de otro planeta y creo que pocas atletas tienen la capacidad de hacer lo que ella ha hecho en este europeo. Sí que se puede extraer que la confianza en una misma y las ganas pueden llevar a tu cuerpo mucho más allá de lo que somos capaces de pensar, porque lo que ella ha hecho, ese doblete en 1500 y 3000 con récord de los campeonatos en ambas pruebas, no se puede hacer si no crees en ti, por muy en forma que estés.

De Nuria creo que la lección que puedo aprender va por el mismo camino: creer en ti, ponerle ganas y ser competitiva te puede llevar a hacer cosas que otros ni imaginan, y ahí está su récord del mundo de 3000 en mayores de 40 años, pero también su maternidad, con tres niñas y corriendo a este nivel… definitivamente es cuestión de querer y echarle muchísimas ganas, y creo que eso es una lección que se puede aplicar a cualquier aspecto en la vida.

 

Más allá de lo puramente deportivo, ¿cómo valorarías la experiencia?

La experiencia en su conjunto ha sido estupenda. Me propuse vivirla como una primera internacionalidad se merece, con ilusión de principio a fin, y así ha sido y te lo pueden corroborar las compañeras y compañeros.

El ambiente de la selección me ha gustado mucho y, aunque no puedo comparar con anteriores ocasiones, creo que ha sido especialmente bueno, con mucho compañerismo y buen ambiente dentro y fuera del estadio. Me ha encantado poder conocer en persona a tan grandes atletas que, hasta ahora, solo conocía de vista y seguía como buena fan del atletismo. He podido descubrir personas simpáticas que, además de luchadoras en la pista, merece la pena conocer fuera de ella. Me he sentido muy a gusto y bien acogida por la selección, y el ambiente con todo el equipo técnico ha sido también muy bueno y han hecho todo lo posible para que el campeonato saliera de la mejor manera.

Veteranía y juventud se han llevado muy bien y la ayuda y consejos de quienes llevan más campeonatos, como Ruth y Ángel David, lo han hecho más fácil.

 

Cierras una temporada invernal brillante y, ¿ahora qué? ¿Participarás en el próximo Campeonato de España de campo a través en Gijón? ¿Y para la temporada de aire libre, qué objetivos os habéis marcado?

No me puedo resistir a participar en el Campeonato de España de campo a través. El cross es una disciplina que disfruto mucho y es la que más tiempo llevo practicando y, sabiendo que estoy en buena forma y que aún tengo ganas de competir, me apetece intentar hacer un buen campeonato y, si todo sale muy bien, quizá hasta ir al mundial de cross en Uganda.

En cuanto a aire libre, ahora que sé que puedo aspirar a lograr marcas mínimas internacionales, es motivante tener como objetivo a perseguir el mundial de Londres. Hasta ahora he hecho siempre 1500 y este verano seguiré, pues quiero mejorar mi marca. Sin embargo, tengo ganas de probar el 5000 y este verano creo que me animaré a correr alguno para saber en qué marcas puedo moverme en esa distancia. Eso sí, antes de preparar el verano espero disfrutar de unas pequeñas merecidas vacaciones.

 

De vez en cuando corres alguna carrera popular, incluso has sido una más en la marea rosa de la Carrera de la Mujer de Madrid, ¿has podido sentir el enorme aumento de las mujeres que corren cada fin de semana? ¿Cómo lo sientes?

Me gusta participar de vez en cuando en carreras populares y he corrido la carrera de la mujer de Madrid en 2011 y la de El Casar (Guadalajara) en 2014. Creo que en los últimos años ha aumentado la cantidad de mujeres que se animan a correr y, ya sea porque está de moda, porque se lo ha recomendado el médico o porque han descubierto un nuevo hobbie, me alegra mucho ver que en el vestuario de las chicas cada vez somos más.

Confío en que la cantidad de mujeres y hombres que practican deporte poco a poco se equilibre, porque la única razón por la que no ha sido así hasta ahora son los estereotipos impuestos por una sociedad machista que, aunque demasiado lentamente, se está transformando. Las mujeres tenemos que ocupar espacios en los que históricamente hemos sido desplazadas o no aceptadas para alcanzar una equidad necesaria en un mundo justo y mejor, y el deporte es uno de esos espacios, y es uno que creo que su conquista puede servir de impulso para alcanzar muchos otros. Me explico: cuando corres conoces a otras mujeres con las que compartes mucho tiempo durante el cual conversas, te conoces, te ayudas y te apoyas. Creo que esos vínculos entre mujeres son muy necesarios para crear el tejido social necesario para lograr un mundo igualitario y para que entre nosotras aumente esa “camaradería” que parece, erróneamente, que es más propia de los hombres. Además, para iniciarse en cualquier deporte el disfrute es esencial y para disfrutar de correr, y sobre todo al inicio, es importante el compartirlo con otras personas. Salir a correr es una oportunidad buenísima para hacer amigas y amigos y que, de ese modo, se asegure una continuidad en el tiempo, que es un seguro de salud, felicidad y buena vida. ¡Animo a todas las mujeres a que hagan deporte!

  

Nos deslumbró en la pista de Belgrado, pero su historial académico y personal, de esfuerzo y superación, va mucho allá; una gran campeona dentro y fuera de las pistas.

Estamos seguras de que llegarás tan lejos como te propongas, ¡mucha suerte Ana!

  

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