Para un runner, comer fruta debería ser más que obligatorio. Además de hidratarnos, nos aporta vitaminas, minerales y otros elementos básicos para nuestra vida diaria y, por supuesto, para complementar nuestros entrenamientos de la mejor manera.
Cuestión de agua
Si la fruta es baja en calorías es muy rica en
agua porque contiene entre un 75 y un 90% de
agua. Esta agua es una garantía de hidratación
para los que corremos.
Recuerda que debes tomar
más de dos litros de agua al día, según las pérdidas
de líquido que tienes al sudar, la fruta te asegura
un aporte de agua vitaminada y
mineralizada, más agradable que un vaso de agua
del grifo y con aporte energético para tus músculos.
Esto no implica que dejes de hidratarte con
líquidos, pero es un factor a tener en cuenta. Una
de las mejores bebidas para recuperarte de un
entrenamiento intenso, se hace con agua y el
zumo de dos limones, una cucharadita de azúcar,
una pizquita de sal y otra de bicarbonato. Si la
pruebas, repites, porque no sólo sabe bien, sino
que te hace sentirte bien. Gracias a que el limón
aporta vitamina C, P y flavonoides, junto a ácidos
frutales que te ayudan a recuperarte de la carrera
de una forma natural.
Cuestión de vitaminas
Si la fruta es popular es porque la mayoría
de las personas la asocian a las vitaminas, especialmente
a la vitamina C. Hay mucha variación
en la cantidad de vitamina C, pero se puede decir
que la mayoría de las frutas contienen vitamina C,
que es una vitamina antioxidante, necesaria para
la síntesis de colágeno en las articulaciones y que
podría combatir algunas infecciones. También
aportan betacarotenos (provitamina A) la vitamina
de la piel y mucosas, que ayudan a la visión
nocturna y también es un buen antioxidante.
Cuestión de minerales
El potasio es el mineral que más contienen
la mayoría de las frutas. El potasio es un mineral
que es indispensable para el funcionamiento del
cuerpo: interviene en las transmisiones nerviosa,
los latidos del corazón, la producción de energía,
la síntesis de ADN, ARN y proteínas y la contracción
de los músculos. Los deportistas necesitan
más cantidades de potasio por las pérdidas de este
mineral en el sudor y orina. Uno de los síntomas
habituales de deficiencia en potasio son los
calambres y dolores musculares y el cansancio.
Algunas frutas también aportan magnesio,
calcio y hierro. El problema es que el calcio y
el hierro vegetal no se asimilan bien, por lo
que si hay un problema de anemia se debe
recurrir a los alimentos animales ricos en estos
minerales.
Cuestión de salud
La base de la pirámide es vegetal,
aunque hay muchas pirámides y se introducen
y eliminan alimentos en cada escalón, la fruta
está en la base de todas las pirámides. Es un
alimento fácil de digerir, muy nutritivo y
económico, pero lo mejor de la fruta es que se
ha visto que las personas que toman entre 3 y
5 piezas de fruta al día, mantienen mejor su
peso y tienen menos incidencia de aparición
de enfermedades relacionadas con la obesidad
y el envejecimiento como problemas cardiovasculares,
diabetes, colesterol, mala circulación,
pérdida de memoria, etc.
La fruta es un alimento sano porque
contiene muchas sustancias en pequeñas cantidades
que tienen un efecto protector o recuperador
de las células. Muchas frutas
contienen ácidos frutales como el ácido
cítrico (cítricos) el ácido málico (manzanas,
ciruelas, bayas, etc.) ácido elágico (uvas y
bayas) ácido oxálico (fresas). Estos ácidos se
digieren rápidamente y producen la alcalinización
del medio celular, y por ello las dietas
de frutas se consideran depurativas y ayudan a
eliminar las toxinas del cuerpo.
Cada vez se descubren nuevas sustancias
conocidas como fitoquímicos con
propiedades muy interesantes para la salud,
como puedes ver en esta tabla:
Uvas negras: Contienen resveratrol y
ácido elágico. El resveratrol es un potente
antioxidante que ayuda a prevenir la formación
de placas de ateroma en las arterias,
por lo que tiene efecto
cardioprotector. En el vino tinto se encuentra
resveratrol, de ahí que se esté recomendando
beber vino con moderación (una
copa al día.
Bayas y frutas del bosque: Estos
pequeños frutos son muy ricos en antocianinas,
sustancias protectoras oculares,
antiinflamatorias, venotónicas, etc. Incluso
parecen prevenir tumores.
Naranjas y cítricos: En la piel blanca
que recubre los gajos se encuentra la hesperidina
y vitamina P, que es una sustancia
que mejora la circulación venosa, previene
las hemorroides, las varices y los problemas
de circulación.
Piña y papaya: Estas frutas tropicales
contienen enzimas digestivas conocidas
como bromelina y papaína, respectivamente.
Son enzimas proteolíticas, que ayudan
a digerir las proteínas y facilitan su
digestión.
Frambuesas y grosellas: Contienen
una sustancia parecida a la aspirina que
actúa como antiinflamatoria y analgésica.