Analizamos las facetas mentales del entrenamiento. Ya sabes, antes de hacer un millón de kilómetros, reflexiona. Verás cómo mejoras entrenando mucho menos...
Trabajo psicológico
Los mejores resultados del trabajo psicológico
se pueden conseguir atendiendo la
mente a diario, en cada entrenamiento. La
primera medida a tomar es la más sencilla:
empezar lento los entrenamientos y acabarlos
al ritmo que se pretende. Esta técnica es
muy útil y es conveniente ensayarla siempre.
Hay que tener en cuenta que nuestra
mente interioriza el final de los entrenamientos.
Y éstos son un ensayo, nunca
deben ser un machaque excesivo. Es un
modo de reforzar vuestra autoestima, seguridad
y autoconfianza.
Un segundo paso en el trabajo psicológico
es reforzar la voluntad. En estos casos,
siempre es necesario sacar la lectura más positiva,
donde uno se demuestra a sí mismo que
es muy fuerte psicológicamente y que es capaz
de enfrentarse con éxito a cualquier reto. El
tercer paso es conocerse bien a sí mismo. Eso
lleva a los corredores al autocontrol.
Los siguientes pasos también son
importantes, y son los enfocados a mejorar
las estrategias, las tácticas, la sugestión, a
buscar estímulos, a buscar la tranquilidad,
evitar el mal humor, evitar pensar demasiado
en las competiciones. También no
obsesionarse ni autopresionarse.
Capacidad de concentración
Es la capacidad que tenemos todos los
corredores de concentrar todas nuestras
capacidades psicológicas para obtener un
objetivo.
Se desarrolla y se estimula con el entrenamiento.
En él somos capaces de desconectar
de todo lo que nos rodea en ese
momento para concentrar nuestros esfuerzos
en escuchar a nuestro propio cuerpo a la
vez que lo sometemos a un esfuerzo físico
importante. A veces se llega a situaciones en
las que parecen fundirse cuerpo y alma en
un solo ser.
En la competición es cuando más utilizamos
nuestra capacidad de concentración.
Sólo después de acabar somos conscientes
de nuestra capacidad de estímulo mental.
Esta es la que nos permite ignorar o superar
la incomodidad y el dolor. Es este factor psicológico,
fuera del alcance de la fisiología, el
que determina hasta que punto se aproxima
un deportista a sus límites máximos de rendimiento.
Autocontrol
Los corredores de fondo, sobre todo los
que preparan maratones, deben tener una
mentalidad positiva y realista que les ayude
ante cualquier contratiempo que les surja.
Para empezar, tienen que tener muy claro su
condición de deportistas individuales. Nadie
podrá hacer por ellos lo que tengan que
hacer. Correr es un acto individual y por
mucho que se salga en grupo a entrenar, el
trabajo lo realiza cada uno.
Aquellos que hayan adquirido un
mayor autoconocimiento de sí mismos
serán los que consigan los mejores resultados
y los que disfruten más del entrenamiento.
Estos corredores tendrán una
actitud más positiva ante la competición. El
autoconocimiento es un estado al que se
llega después de años de entrenamiento, de
cometer errores y aprender de ellos. Hay
corredores que son capaces de conocerse y
autocontrolarse en pocos años, pero otros
jamás llegarán a ello.
Cuanto más tranquilo viva un corredor
mejores serán sus resultados y su progresión
física. Claro que esto no es algo que se note
de forma palpable.
Pero lo que sí se nota es que cuando un
corredor pasa por periodos de intranquilidad
en su vida, pues su rendimiento baja
espectacularmente. No me refiero a los problemas
personales, familiares, de trabajo o
de amistades que, en la mayor parte, son
problemas inevitables, si no a los que se
pueden evitar.