Por su implicación en desequilibrios pélvicos o dismetrías de miembros inferiores, no se aconseja estirar de pie. También, se desaconseja estirar de pie para evitar una pronunciada lordosis. Más fácil y completo es el ejercicio que muestra la foto.
En primer lugar, nos situamos, rodilla en tierra, estirando un poco a la vez que elevamos la pierna más atrasada. Después echamos el cuerpo hacia delante, con la cabeza en flexión ligera. El apoyo de las manos puede ser en la rodilla de la pierna no estirada en el suelo, dejando muestro cuerpo alineado entre las manos. En la foto se muestra la versión “manos en la rodilla”. Mantenemos veinte segundos sintiendo tensión agradable. Sin rebotar.