Miquel Pucurull: La pasión hecha carrera

runners.es 06/02/2007
POSITIVO NEGATIVO VOTOS
Etiquetas: pucurull , maratoniano , popular , barcelona , pmab

Miquel Pucurull: La pasión hecha carrera

Casi treinta años corriendo (media vida, de hecho), han hecho de "Pucu" uno de los corredores más queridos y conocidos en las carreteras de Cataluña. Disfrutemos del lujo de tenerlo "para nosotros"

¿Miquel, cómo llegaste al mundo del deporte?

Fué a los 12 años. Empecé a jugar a baloncesto, en una época en que curiosamente preferían jugadores más bien bajos, por aquello de que los altos tenían fama de torpes. Jugué al deporte de la canasta hasta los veintiocho años, hasta que por motivos laborales tuve que dejarlo.
Me pasé 12 años sin hacer nada de ejercicio, y me engordé muchísimo. Además en aquella época trabajaba en Bilbao y el A Coruña, y llevaba una vida bastante sedentaria. Por aquel entonces pesaba 83 ó 84 kilos, (ahora peso 70), y un día fuí al médico asustado porqué incluso me costaba dormir y notaba palpitaciones en el pecho. La verdad es que pensaba que tendía un infarto cualquier día. Probé dietas para adelgazar, pero nada.
Ya viviendo de nuevo en Barcelona un día mi mujer me enseñó un artículo del diario "Avui" en el que Ramón Oliu, el fundador de la Marató de Catalunya y de la entidad Marathon Catalunya, aconsejaba como empezar a correr a las personas sedentarias. Mis primeros entrenamientos eran trotes de dos minutos con un minuto de descanso, realizados cinco veces. Y hasta el día siguiente...
Empecé a hacer esos entrenamientos en la gijonesa playa del Mareo, con mi hija Elisenda, estando con la familia de vacaciones. Recuerdo que ese minuto de recuperación lo esperaba como agua de mayo... Era el mes de agosto de 1979 y en marzo de 1980 ya corrí la maratón, con 13 kilos menos.

Era, imagino, la Marató de Barcelona de 1980...

Sí, y terminé en algo menos de cuatro horas y media, con mis hijas llorando en la salida pensando que no volverían a ver más a su padre(risas). Desde entonces me quedé enganchado y no he dejado de entrenar desde entonces.
¿Los beneficos del correr los notaste inmediatamente?

Sí, porqué por ejemplo las palpitaciones en el pecho desaparecieron.

Pero tu adicción al mundo de la carrera a pie no quedó en tí, ¿verdad?

Sí, es cierto (risas, de nuevo), repartía ese famoso plan del periódico entre los compañeros del trabajo, y al menos uno me consta que lo seguía regularmente, aunque otros se lesionaban (más risas, de nuevo). Por seguirlo, lo siguió hasta mi mujer, Felicitat, viendo que era un método efectivo para adelgazar.
Eso sí, hace 25 años a ella le decían de todo cuando la veían correr por la calle. Nos lo decían incluso a los hombres...

Y volviste, año tras año, a tu querida Marató de Barcelona, ¿no es así?

Sí, y eso que las pruebas cortas se me daban mejor que las largas. Por ejemplo, en 1.500 m llegué a acreditar 4:54 en Zaragoza, y mi mejor marca en maratón es de 3h14, en 1990, a mis 52 años, que no se corresponde con mi plusmarca del "milqui".
Participé en competiciones de veteranos en pista animado, o más bien seducido, por alguien a quien adoro mucho por su carisma, el Dr. Lluís Bertrán.

¿Con que expectativas correrás este año el Maratón de Barcelona?

Pues la verdad es que lo he preparado muy bien y estoy llevando a cabo más kilómetros que nunca, con dos tiradas de 35 kilómetros previas. Y es que las segundas mitades en el maratón nunca se me dieron bien, porqué por ejemplo, cuando hice 3h14 pasé la media en 1h29. No creo que baje de las cuatro horas en Barcelona este año, pero creo que estaré cerquita.

Tu has vivido el nacimiento del atletismo popular en España en la década de los 80. ¿Qué recuerdas de aquellos años en los que los runners éras catalogados casi de locos?

Que ha sido una transformación extraordinaria. Los que entonces corríamos nunca pensábamos que con el paso del tiempo iba a surgir este "boom", esta bendita locura por echarse a la calle y correr. Es un fenómeno que yo catalogaría incluso de social, digno de analizarse detenidamente.

Tu hija Elisenda llegó a ser maratoniana de élite, incluso integrante de la selección española. ¿La iniciaste tú, en el mundo del carrera a pie?

No, ella ya había hecho sus pinitos deportivos de niña, y la prueba de que yo no la condicioné a correr es que Felicitat, mi otra hija, no ha saltado nunca ni a la comba (risas).Bueno, si, ahora hace algo de bicicleta estática (más risas,cariñosas, por supuesto).
Tal vez sí que, al verme correr a mí, ella se animó, pero lo cierto es que Elisenda llegó a la élite por casualidad, porqué empezo a trotar en la Facultad, sin ninguna pretensión competitiva.
Se puso en forma a los 22 años, mientras preparaba oposiciones a la Generalitat de Catalunya, porqué estudiaba en casa desde las 6 de la mañana hasta las 10 de la noche y salía a correr por Montjuïc un rato para despejarse.

¡Pero llegó a la élite!

Sí, incluso hasta vistió la camiseta de la selección nacional. Fueron tres años, entre 1988 y 1991 (Miquel lo tiene todo detalladamente apuntado). En ese 1988 se puede decir que llega a la élite, ficha por el Nike Athletic Club a cambio de ropa y algo de dinero, aunque nunca aceptó ser una atleta 100% profesional, pese a que se lo propusieron.
En plena preparación para los Juegos Olímpicos de Barcelona se lesionó y abandonó el atletismo de competición. Bien de hecho abandonó hasta el deporte. Pero la verdad es que a mí se me "caía la baba" víendola correr, tanto es así que en los maratones de Valencia y San Sebastián yo me retiraba de la competición para llegar a la zona de meta y verla arribar...
Fué una satisfacción enorme. Por eso el hecho de que el Maratón de Barcelona se suprimiera en su dia me hizo movilizar a mí y a otras personas. Mi hija llegó a ganar esta carrera en 1990, con la meta en el mismísimo Estadi Ol·limpic, hoy renombrado "Luís Companys".

¿Cómo fue el surgimiento de la Plataforma per a la Marató de Barcelona, dela que tu eres un pilar básico en la actualidad y uno de sus creadores?

Conicidió con el momento de mi jubilación, hace tres años. Debido a las fricciones entre Marathon Catalunya, hasta entonces organizadora de la Marató de Barcelona, y l'Ajuntament de la ciudad, que también había entrado en el "tripartito" de dirección de la carrera en las últimas ediciones de ésta, el Consistorio deniega el permiso para que la Marató se dispute en 2004 por las calles de la Ciudad Condal.
A través de internet y del foro de la página web www.10de1000.com nos pusimos varios "foreros" de acuerdo y decidimos movilizarnos. Yo pude saber que la culpa de que esa maratón no se diputase no era sólo del Ayuntamiento, sinó que Marathon Catalunya también tenía su parte de responsabilidad en esa negativa.
En la Cursa de la Mercè, en septiembre, entre mi mujer y yo hicimos unas pancartas que lucimos el día de la carrera culpabilizando a las dos partes de la supresión de la prueba, y pedíamos que no se llegara a tal extremo. Hicimos ruido también en la Mitja de Sant Cugat, e incluso recibimos el apoyo solidario de runners madrileños que se manifestaron por nuestra causa en la mismísima Carrera del CSIC.

¿Se pudo llegar a un entente entre l'Ajuntament y Marathon Catalunya?

No, en ningún momento, aunque intentamos hacer de intermediarios desde la PMAB. Yo enseguida me di cuenta que la ruptura entre las dos partes era total. Un buen día Albert Soler, Director de l'Institut Barcelona Esports, nos cita y nos invita a formar parte de la organización con el fin de revitalizar la prueba en 2006. Para mi fue ver cumplido un pequeño sueño.

¿Esperas que la Marató de Barcelona renaciera con tal fuerza, con más de 6.000 inscritos a día de hoy cuando aún falta un mes para la disputa de la carrera?

Sinceramente sí, y sé que ahora es fácil apuntarse a "caballo ganador". Pero yo siempre me entusiasmé con el hecho de que Albert Soler y el mismísimo Pere Alcober, Regidor d'Esports de l'Ajuntamet de Barcelona, son corredores populares, y considero que eso para la Ciudad Condal es un auténtico lujo. Y digo esto sin ningún tipo de partidismos políticos ni nada por el estilo.
Luego claro, R.P.M., la empresa que pone en marcha la logística y la mayor parte del trabajo organizativo de la Marató, también entiendo que está realizando una gran labor.

¿Y que sientes cuando ves carreras multitudinarias, un domingo sí y otro también, con miles de corredores populares, prácticamente cada fin de semana?

Mira, te contaré un anécdota: en los años 80, cuando yo empezaba a correr, me pasaba horas colgado al teléfono preguntando en los pueblos más remotos de Cataluña si hacías alguna "carrerilla", dicho sea con cariño, para que yo pudiera ir a correr, porqué no había tantas.
Por eso, entoces lo corríamos todo: este fín de semana una carrera de barrio, el siguiente un medio maratón, otro un cross, luego una prueba de mediofondo en la pista, etc.
Hoy en día puedo correr una carrera con miles participantes desayunando en casa y comiendo otra vez en su hogar, e incluso sin moverme de Barcelona. De todas formas creo que el movimiento aún no ha acabado: falta la incorporación completa de la mujer al mundo de la carrera popular.

Cuéntanos una anécdota simpática de tus andanzas atléticas, Miquel

Te podría contar muchas. Ahora mismo me viene a la memoria la que viví en el kilómetro 40 de la Marató de Catalunya, en plena Rambla de Barcelona, cuando a dos kilómetros de la meta me entró un hambre terrible, de no poder soportarla más, y entonces, tal que una aparición, ví a una chica en plena acera, de espactadora, que se estaba comiendo un bocadillo de atún.
Yo, ni corto ni perezoso, fuí hacia ella, se lo pedí, me lo dío, me lo comí y acabé el maratón en el Parc de la Ciutadella como un señor.(risas)

¿Sin el apoyo de tu mujer habrías hecho tantas cosas en tu vida atlética?

Por supuesto que no. He tenido una gran suerte inmensa que ella corra. Lo mismo que el hecho de que mi hija corriese. Y te diré más: el hecho de que Elisenda se retirase tan joven y no pudiese disputar la Marató de Barcelona de 1992 para mí fue un pequeño trauma, no niego que lo pasase muy mal.
Luego por suerte ella se recuperó físicamente, que es lo verdaderamente importante, pero ya no quiso volver al atletismo de alta competición.

¿La barcelonesa Carretera de les Aigües, un magnífico lugar de entrenamiento en Barcelona, es un lugar muy sentimental para ti?

Sin duda, es una especie de santuario. Últimamente he ido a entrenar un par de días a Cornellà, y que es un lugar precioso para entrenar, y comparado con la Carretera de les Aigües, me sabe a poco.
Eso sí, he entrenado a menudo en el Retiro porque durante seis meses viví en Madrid por motivos de trabajo, y también me pareció un lugar magnífico para correr.

¿Incluso has empezado a entrenar a personas, verdad?

Sí, internautas de www.10de1000.com. Eso si, me ha tocado entrenar a los más lentos, y lo digo con cariño, que pretenden terminar la maratón en menos de 4 horas y en menos de 4h30. Son 37 corredores, no te creas que es poca cosa.¡Y 21 debutantes! Porque ya adelanto un detalle: verás el gran numero de debutantes este año en la Maratón de Barcelona.

¿Estás optimista de cara a tu próxima Marató de Barcelona?

Bueno, la pasada Mitja Marató de Sitges hice 1h52...

Cambiando de tercio; Internet es una de tus mayores pasiones, ¿verdad?

Es el gran invento de la humanidad a nivel tecnológico en los últimos años, estoy convencido. Eso de poder jugar una partida de ajedrez,(otra de mis aficiones), por internet con un señor que está en Australia, y ver por la pantalla como mueve una ficha al instante, me parece increíble.
Piensa que el movimiento popular de internautas-atletas que hablan por los foros, que quedan para entrenar, que se ha activado tanto en los últimos años, ha surgido gracias a internet. A veces me cuesta entender como vivíamos sin internet hasta hace bien poco...

Miquel Pucurull tiene 68 años, y de él bien podríamos decir que es un "man made self". Nacido en la mismísima Guerra Civil, hijo de un conductor de tranvías y de una portera, "en bando de los perdedores" como él mismo nos comentó, fue el menor de tres hermanos y por necesidades económicas empezó a trabajar a los 12 años. Admite no haber pasado nunca hambre, en aquellos duros años de la postguerra, pero "casi". Su padre, quien regresó del frente muy mutilado, murió relativamente jóven, aunque se libró de las tristemente famosas purgas franquistas.
Pese a las dificultades ha sabido sacar de la vida la esencia para disfrutarla a cada minuto, con su trabajo, con su familia, con su deporte y sus amistades.
Siguiendo la máxima Platón "aprende a vivir bien, y sabrás morir bien", Miquel conserva una ilusión innata por vivir cada día, y por ello, por ejemplo, pisó la Universidad por primera vez y se matriculó en Sociología casi el mismo día en que se jubiló. Como canta Sabina, él "se enamora de todo, se conforma con nada", de su mujer, Felicitat, de sus hijas, Elisenda y Felicitat, de sus nietos Mireia, Nil, Eduard i Laia, de su Marató de Barcelona, de las partidas de ajedrez, de su Carretera de les Aigües, de su Brarça del alma "me daba más alegrias el año pasado",nos dijo, de pintar cuadros, de internet, de... de la vida misma. Todo un tipo. Miquel empezó a trabajar a los 12 años de aprendiz en una oficina. Motivado por el otro chico que trabajaba con él, un día fue a hacer una prueba a una empresa de la competencia pero no la superó. Llegó a casa llorando y su madre le apuntó al día siguiente a la Escuela Industrial, donde el bueno de Miquel permaneció dos años.
Luego trabajó de sastre ("pero lo dejé porqué ni me entusiasmaba ni me ganaba bien la vida"). Al volver de la "mili", con 21 años, trabajó como controlador de calidad en la Hispano Olivetti. No sabe muy bien como surgió, pero un buen día empezó a ganarse la vida como comercial, a los 40 años estudió marketing y en la hora de su jubilación era ya Director Comercial de una multinacional ubicada en España.

Quiso empezar a estudiar a los 65 años porqué "yo siempre he tenido pasión por la gente que ha podido ilustrarse". Ni corto ni perezoso, hizo el curso de Acceso a la Universidad para Mayores de 25 años, y pisó la Faculatd a los 66 años de edad. Otro récord para su cuenta. Una semana de Miquel "standard"...

Lunes: 2-3 kilómetros muy suaves para "soltar"

Martes: 10 km

Miércoles: 13 km

Jueves: 10 km

Viernes: 12

Sábado: 10

Domingo: 25

Total: 82 km semanales ...y las comidas "standart" en un día de Miquel Desayuno: Un bol grande de yogur con cereales ecológicos, nueces, melocotón, una tostada con miel, otra con mermelda un poquito de chocolate y café con leche

Comida: Spaguettis y ensalada, y un yogur como postre

Cena: Dos yogurs con dos galletas

Una afición: Escribir

Una vocación perdida: Ser periodista

Un libro: "La Catedral del Mar", de Ildefonso Falcónez

Una película: "Música y lágrimas" (la vida de Glenn Miller)

Un futbolista: Ronaldinho

Un actor: James Stuart

Un político: Josep Tarradellas

Un personaje histórico: Lluís Companys

Un partido del Barça: El 0-5 en el Bernabeu, que fue, si mal no recuerdo, en 1973, en el primer año de Cruyff en el Barça

Una ciudad: Barcelona

De no haber sido catalán, te hubiera gustado nacer en: Gran Bretaña

Un maratón: La de Barcelona de 1990. La ganó mi hija y yo la terminé en 3h14, mi plusmarca.

Un maratoniano: A margen de mi hija Elisenda (risas), Haile Gebreselassie y Paula Radcliffe

Un plato: La paella

Un restaurante: El Peixarot, en la calle Tarragona de Barcelona

Un momento de tu vida: El día de mi boda

Un recuerdo de tu infancia: El no tener luz hasta las seis de la tarde, las privaciones de la postguerra...

Lo mejor que aprendiste de tus padres: La virtud de luchar, de no decaer

Algo que detestas: La gente pesimista, que transmite energías negativas

Algo que admiras: La capacidad de sobreponerse

Algo de los que siempre te olvidas: De no apuntarme a las carreras, siempre espero al último día

Algo que no perdonas: El ver a la gente dejarse decaer

Algo que te distingue: La vitalidad de vivir

Lo primero que haces al levantarte: Me visto para ir a correr

Tu mejor virtud: Que la digan los otros, pero yo creo que animar a la gente

Tu pero defecto: A veces soy muy cabezota, me empecino con algunas cosas

Tu mejor victoria: Entrar en la Universidad con 66 años

Algo por lo que siempre te riñe tu mujer: Me dice que paso mucho rato conectado a internet

Lo que haces antes de una y carrera: Caliento un poco, bebo agua y, al terminar, lo mismo, no soy hombre de rituales

El mejor regalo que te han hecho: Unas zapatillas de baloncesto a los 15 años

Una cosa que aún te queda por hacer en la vida: Mejorar la marca que pueda hacer este año en la Marató de Barcelona

Y además…

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