Miel, el antibiótico más natural

No existe mejor medicina natural que la miel. Sus vitaminas, minerales y aminoácidos la convierten en el arma perfecta para prevenir todo resfriado y además es una gran fuente de energía
Miel, el antibiótico más natural
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Hace muchos, muchos años, el ser humano comenzó a usar la miel como alimento y como suplemento "mágico". Se tienen datos, incluso, de que el hombre se dedicaba a la recolección de la miel 10.000 años antes de Cristo. Y es que ya se intuía que la miel es un diamante nutritivo rico en vitaminas y minerales esenciales. La tiamina, niacina, riblflavina, ácido pantotéico, calcio, cobre, magnesio, manganeso, fósforo, potasio, sodio y zinc incrementan su naturaleza nutritiva y son el dique perfecto para los resfriados, amigdalitis, afecciones cutáneas y demás enfermedades.

De igual manera, su alto contenido en antioxidantes convierten a la miel en el alimento perfecto para prevenir el envejecimiento. Recientes investigaciones han demostrado que la miel pura contiene un efectivo agente antimicrobiano cuya esencia es perfecta para el tratamiento de quemaduras menores, heridas superficiales o pequeñas infecciones y afecciones bacterianas.

CUALIDADES DE LA MIEL

La miel natural, cuyas cualidades se conocen al menos desde la civilización minoica de Creta, 2.500 años antes de Cristo, es rica en proteínas, glúcidos, vitaminas y oligoelementos.

Hasta ahora, la mayoría de los atletas que deben realizar un esfuerzo extremo y sostenido recurren a la glucosa como fuente de carbohidratos que permitan hacer frente al desgaste de energías. La glucosa proporciona esa potencia extra que se necesita, pero la miel, afirman los autores del nuevo estudio, lo puede hacer tan bien como la glucosa y aportar además otras sustancias beneficiosas para el organismo.

La miel, además de otros productos muy estimados como el polen o la jalea real, se obtiene de las abejas que liban los cálices de las flores en un área de un kilómetro a la redonda del panal. Las abejas, que son insectos "semisalvajes", del orden de los hemipteros, fabrican la miel a partir del néctar de las flores. Una vez extraído de la flor se lo pasan de boca en boca en la colmena, con lo que se agregan unas enzimas que evaporan el agua y dan al líquido almibarado las propiedades de la miel.

Según dos estudios previos realizados por el mismo laboratorio de la Universidad de Menphis, la miel posee unos efectos más moderados en el azúcar que se detecta en la sangre que cualquier otro tipo de carbohidratos. Esto es importante para las personas con problemas de diabetes o con propensión a la enfermedad, porque el problema se agrava con la mayor concentración de azúcar en la sangre.

Otra de las ventajas observadas en el uso como alimento de la miel es que, cuando se combina con un suplemento proteínico, la capacidad de recuperación de los músculos ante una sesión de ejercicios es mayor que en el caso de otros azúcares. El estudio realizado ahora, que ha puesto de relieve sus propiedades a la hora de proporcionar resistencia en el deporte, destaca también el aumento de potencia durante las pruebas físicas realizadas. Se ha cuantificado que la miel proporciona en torno a un 6 por ciento más de potencia de pedaleo, durante las pruebas realizadas si se compara con el caso de ciclistas que tomaron un placebo.

En síntesis, el estudio demuestra que la miel puede proporcionar la misma energía y ventajas que proporciona la glucosa en el deporte de alto rendimiento, además de incentivar la resistencia ante el esfuerzo y aportar sustancias esenciales para el organismo.

Las pinturas de la Cueva de la Arña de Bicorp (Valencia) ya muestra que diez mil años antes de Cristo el ser humano recolectaba miel para alimentarse. Con el paso del tiempo se fueron descubriendo sus virtudes. Los egipcios, de hecho, trataban las cataratas, llagas o cortes con emplastes de miel. Hipócrates, en la Roma Clásica, ya enunciaba sus virtudes para curar la piel, úlceras o dolores generales. Y sin ir más lejos, durante la I Guerra Mundial, el ejército alemás se sirvió de miel e hígado de bacalao para impregnar las vendas de sus combatientes heridos.

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